18 de junio 2013 - 23:50

La logística mejora los servicios y se adapta a las necesidades de los clientes

• EL RUBRO ALMACENES REPRESENTA EL 32% DE LA FACTURACIÓN DEL SECTOR, DESPUÉS DE TRANSPORTE DE CARGAS

La logística mejora los servicios y se adapta a las necesidades de los clientes
Escribe Francisco Galizia


En la última década, el consumo interno, junto con la protección de la industria, se trasformó en uno de los pilares de lo que los kirchneristas llaman "El modelo". Estos dos conceptos se sostuvieron sobre la base de una mejora en el poder adquisitivo de los argentinos y una política de comercio administrada.

Los servicios logísticos se vieron favorecidos de estas dos situaciones, lo que se sumó a un cambio del perfil del negocio que se inició hace dos décadas. Si bien el transporte y la distribución sigue siendo el principal servicio brindado por las empresas logísticas, es notable el profundo crecimiento que viene registrando la gestión de almacenes. En la encuesta anual 2012 que realizó la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos (Cedol), se detalla que este rubro tuvo una expansión (ver gráfico) del 32%, lo que significó un incremento de cinco puntos porcentuales respecto al 27% registrado en 2011. De esta forma, el rubro consolidó la tendencia de los últimos dos años para posicionarse como el segundo servicio más importante entre los que brindan los operadores logísticos.

En los últimos seis años el rubro de almacenes ganó 11 puntos porcentuales en la facturación total de las empresas logísticas y así se convirtió en el sector con mayor expansión de sus operaciones. En 2006 apenas representaba el 21% del total de ingresos y fue avanzado hasta llegar al 32% actual.

El contexto de la economía local, además de favorecer al sector logístico en general, en lo particular también contribuyó al crecimiento del rubro almacenes. Con las trabas a las importaciones impuestas por el Gobierno, con el objeto de proteger a la industria local, en el sector explican que muchas empresas cambiaron sus operaciones habituales adelantando sus importaciones y ampliando su stock de materias primas, prefiriendo almacenarla fronteras adentro. "Los importadores adquirieron la costumbre se prevenirse y de esta forma tienen mucha mercadería stockeada. En lugar de tenerla en alguna ciudad del exterior traen sus insumos mucho tiempo antes de que sean utilizados en la producción de algún producto manufacturado", sostiene Calos Musante, director técnico de Cedol, en diálogo con Ambito Industrial+Pymes.

Las trabas que dificultan el trabajo diario de los importadores y el normal funcionamiento de algunas empresas, como contraparte resultan ser un punto a favor para los operadores logísticos que se enfrentan con el desafío de aumentar y mejorar su oferta de servicio en el rubro de gestión de almacenes para satisfacer los requerimientos de sus clientes.

Un dato que evidencia esta situación es que la cantidad de metros cuadrados destinados por los operadores para los depósitos totalizaron los 2,3 millones, lo que representó un incremento del 10,1% respecto de los 2,09 millones de 2011.

Por otra parte, transporte y distribución se mantiene primero en el ranking con un 43% pero es curioso destacar que en comparación con 2011 este rubro descendió cuatro puntos porcentuales desde el 47% registrado.

Consumo

La preeminencia que le dio el Gobierno al consumo en su estrategia económica también se refleja en los negocios logísticos. El sector que más solicitó servicios de operaciones logísticas durante 2012 fue el de consumo masivo (ver gráfico). Éste ocupa el primer lugar en el 'top ten' de la facturación bruta con un incremento del 34% seguido por la industria automotriz con un ascenso del 16%, y electrónica con una suba del 10%.

En la actualidad se estima que cerca del 95% de las empresas del país deciden tercerizar el transporte de cargas con el objetivo de reducir los costos. Pese a que no hay datos detallados Musante sostiene que "muchas empresas tercerizan la administración de sus depósitos o la preparación de pedidos".

Este incremento se explica porque los operadores logísticos han ido incorporando nuevos servicios para brindar una respuesta integral a las necesidades de los clientes. Dentro de la gestión de almacenes, ofrecen almacenamiento, control de stock, preparación de pedidos, facturación y distribución al cliente final, entre otros que son necesarios por las empresas de consumo masivo.

"Al cliente hay que otorgarle servicio y eficiencia", afirma el director técnico de Cedol y agrega que la confianza y la plasticidad que tenga el operador para adaptarse a las necesidades de las empresas es fundamental para la evolución del sector. La logística se acopla a los pedidos del cliente y ello se traslada a que los operadores constantemente tengan que readaptar su negocio y aumentar su capacidad productiva. El objetivo del empresario logístico y una de sus premisas es que los productos lleguen en el tiempo y forma estipulados.

Según los datos arrojados en la encuesta anual de Cedol, en 2013 el 100% de los operadores logísticos planean realizar inversiones en el corto y mediano plazo. Esta expectativa es consistente con la tendencia de los años anteriores.

Musante explica que las inversiones están vinculadas básicamente a las necesidades que plantean los clientes a los transportistas. Además, en el desagregado de la encuesta la mayoría de los consultados sostiene que las inversiones se volcarán en aumento de equipamiento, seguidamente de sistemas, vehículos y depósitos.

Costos

El robusto crecimiento de la logística se plasma en otros números: en 2012 facturó $ 9.884 millones, un 26,4% más que en 2011. A pesar de la constante expansión, el sector enfrenta una serie de dificultades, entre las que se destaca el aumento de costos, que han acelerado la tendencia ascendente en los últimos tres años.

Al respecto, Musante explica: "Cuando hay aumentos de costos de más del 20%, una gran cantidad del tiempo hay que dedicarlo en negociar tarifas en vez de ocuparte del cliente con la mejora de los niveles de servicio o eficiencia".

En la cámara afirman que los operadores logísticos afrontan costos directos y hacen el mayor esfuerzo para no trasladarlo a sus clientes.

En este sentido, en el sector sostienen que no siempre se logra negociar un aumento de tarifas y que cuando se consigue muchas veces es tarde para compensar las pérdidas. "No manejamos los costos del combustible, ni de las paritarias, que son en base a lo que negocia el sindicato de camioneros", enfatiza el director.

En tiempos en los que el Gobierno se cuestiona a los intermediarios de la cadena productiva por el aumento de precios en los productos finales, Musante explica que "el empresario logístico no tiene injerencia en las subas de artículos debido a que no compramos productos, sino que nuestros clientes lo que nos piden es almacenamiento y posterior transporte. Esa es la diferencia entre un distribuidor o mayorista y el empresario logístico. El operador logístico alcanza la mercadería al lugar en donde se le indica en tiempo y en forma".

Para reflejar la marcha de los costos, la cámara elabora mensualmente el índice de costos logísticos que refleja las variaciones que sufren los costos de los operadores de todo el país para los rubros de recursos humanos, transporte y distribución, sistemas y comunicaciones y administración de stocks. Según el último dato para el mes de mayo la variación, que incluye el costo con transporte, fue del 1,2%, principalmente por influencia de combustible y peajes. En tanto para el acumulado de 2013 (enero-mayo) asciende al 8,7%. Asimismo, si tomamos como referencia los últimos 12 meses, la variación es del 23,7%.

El 30 de abril del año pasado en el marco del conflicto que mantuvo el Gobierno nacional con el titular del gremio de camioneros, Hugo Moyano, se quitó el Régimen de Fomento de la Profesionalización del transporte de cargas (REFOP).

Por medio de este mecanismo los empresarios transportistas que anotaban a su personal en el convenio 40/89, del sindicato de camioneros, obtenían la devolución de los aportes patronales. En Cedol explican que cuando el REFOP desapareció abruptamente para todo el transporte, eso provocó un aumento de costos de alrededor de 7 puntos en el ín-dice de costos logísticos.

Por otra parte, la discusión paritaria insume tiempo y resulta clave para que los costos no se desborden. Este año, después de arduas negociaciones, los empresarios y los trabajadores del sector logístico acordaron un aumento del 26% pagadero en tres tramos para los meses de julio, octubre y noviembre.

Los expertos en la materia afirman que los costos laborales y de combustibles representan cerca del 70% de los costos totales. Los aumentos de combustible que se aceleraron durante el segundo trimestre del año, sumado a la inflación y el tipo de cambio, son también factores que se observan con preocupación.

Los empresarios de logística en 2012 mantenían contratados (ver gráfico) 33.630 empleados, 17,2% más que en 2011, de los cuales el 63% (21.185) corresponde a personal en nómina, seguido por fleteros y transportistas con un 18% (6.041), personal temporario de agencia 13% (4.289), personal de seguridad 4% (1.395) y personal de limpieza 2% (720).

Competitividad

Las dificultades que padece el sector con el aumento de costos ponen en juego el ingenio de los empresarios que buscan generar mayor productividad por medio de la capacitación del personal y una mejora de los servicios mediante la implementación de sellos de calidad.

Ante la ausencia de regulaciones y criterios para definir los parámetros de calidad de gestión empresarial en el ámbito de la logística, estos certificados otorgados por la cámara a sus socios, permite darle un diferencial competitivo a quienes cumplen con los parámetros exigidos.

Otro problema que tiene el sector logístico tiene que ver con la infraestructura. Los caminos por los que circulan los camiones es clave a la hora de lograr servicios eficientes, y los empresarios observan con preocupación este punto.

Los ingresos a los principales centros urbanos del país están cada vez más colapsados y ello dificulta el cumplimiento de los compromisos previamente asumidos. El mal estado de los caminos y rutas provinciales tampoco ayudan al transporte y ello se traduce en una pérdida de competitividad debido no solamente a los retrasos sino también al deterioro acelerado de los vehículos.

Relevamientos de años anteriores sobre el sector destacaban que para el 50% de los transportistas que circulaban por la Ciudad de Buenos Aires la pérdida de productividad representó entre el 10% y el 19% de su facturación total, mientras que para el 33% de los transportistas la merma fue de entre un 1% y el 9%.

Como herencia de la política de desmantelamiento del ferrocarril, llevada en la década de los 90, el transporte terrestre es el más desarrollado actualmente y desplaza a más del 90% de la mercadería que se moviliza en el país.

Más atrás queda el tren, aunque los empresarios logísticos consideran que su recuperación podría ser parte de la solución al problema de competitividad. Actualmente, pese a que el ferrocarril de carga está dedicado casi con exclusividad al transporte de materias primas, en 2011 apenas movió poco más del 10% de la cosecha de granos del país.

Musante opina que "sería bueno que se modifique está situación debido a que para nuestros clientes, operar con el tren permitiría transportar más volumen y reducir los costos. En vez de cuarenta camiones utilizas sólo una locomotora".

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