Londres: llegan a 50 los muertos por el atentado y aún hay desaparecidos

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Subió la cifra de víctimas fatales por los ataques terroristas. En la explosión del ómnibus murieron 13 personas. Aún hay cuerpos entre escombros y varios desaparecidos. Creen que los terroristas usaron explosivos militares. El chofer del micro, testigo clave.

Londres (EFE/Afp/ANSA) -. Más de 50 personas murieron en los atentados de Londres, aunque esa cifra puede aumentar porque aún hay cadáveres atrapados en el metro, según confirmó ayer Scotland Yard, al precisar que ningún sospechoso ha sido detenido, de momento.

Mientras los servicios de rescate buscan cuerpos y pistas entre los amasijos de uno de los convoyes de metro siniestrados, la Policía advirtió de que puede incrementarse el número de fallecidos, si bien no considera probable que la cifra de muertos alcance el centenar.
  
Las labores de rastreo se centran en un tren que circulaba entre las estaciones de King's Cross y Russell Square, en pleno centro de Londres, y en el que la detonación de una bomba causó 21 muertos.
   
"La operación de recuperación de cuerpos continúa en estos momentos. La operación durará lo que haga falta", afirmó Willie McCafferty, superintendente jefe de la Policía de Transporte Británica.
   
La cadena de explosiones, perpetradas en tres trenes y un autobús de dos pisos, también causó heridas a unas setecientas personas, veintidós de ellas en estado grave, que continúan siendo atendidas en hospitales de la capital británica.
   
En una rueda de prensa, el comisario jefe de Scotland Yard, Ian Blair, puntualizó que trece personas murieron por la bomba que estalló en el autobús.
   
Blair también confirmó que los atentados fueron obra de más de un terrorista, ya que el tiempo transcurrido entre las cuatro detonaciones hace pensar que una sola persona no pudo perpetrar la matanza.
   
"No hemos efectuado ninguna detención hasta el momento", precisó el responsable policial, al subrayar que la matanza, de la que no hubo advertencia previa, lleva la marca de (la red terrorista) Al-Qaeda.
   
El comisario indicó que, tras los atentados, resulta "muy obvio" que una célula terrorista opera en el Reino Unido, si bien resaltó la "implacable determinación" de la Policía para atrapar a los autores.
  
Asimismo, Ian Blair concretó que fueron víctimas de los atentados ciudadanos no sólo del Reino Unido, sino de otros países como Sierra Leona, Australia, Portugal, Polonia y China.

"Este -señaló- fue un ataque totalmente arbitrario, aleatorio, independientemente de la raza, el color, el sexo y la edad" de las víctimas.
   
El responsable policial reiteró su llamamiento a la ciudadanía para que aporte "cualquier información" que pueda ser útil para apresar a los responsable de la masacre, y sentenció: "Todos juntos podemos derrotar al terrorismo".
   
Además, el comisario insistió en que "no hay nada que sugiera que los ataques fueron cometidos por suicidas" y reiteró su intención de "atrapar a los culpables".
  
 Durante la jornada de ayer, los londinenses trataron de volver a la normalidad, después de la vorágine vivida la víspera, mientras las víctimas se recuperaban en varios hospitales de la capital británica.
  
La propia reina Isabel II de Inglaterra visitó ayer a algunas víctimas de la tragedia en el Royal London Hospital, en el este de Londres, y subrayó que los terroristas "no cambiarán nuestro modo de vida".
   
Por su parte, el alcalde de Londres, Ken Livingstone anunció que el Ayuntamiento pondrá el próximo lunes a disposición del público un libro de condolencias, al tiempo que creará un fondo de ayuda para asistir a las víctimas.
   
En un intento de infundir ánimo a los londinenses, Livingstone adelantó que el próximo lunes tomará el metro para ir a trabajar y dio un consejo a sus conciudadanos: "Deberíamos -comentó el primer edil- seguir disfrutando y viviendo en esta ciudad".

• Londres busca a sus desaparecidos

Ayer, Londres amaneció de luto y empapelada con carteles de desaparecidos. El problema es que al no haberse completado las tareas de remoción de escombros y de recuperación de cadáveres, muchas personas consideran que sus familiares están desaparecidos.

Esto sumado al silencio oficial sobre las víctimas llevó a varios londinenses a utilizar los medios de comunicación para publicar las fotos de sus familiares y amigos desaparecidos. Muchos albergan la esperanza de que sus conocidos hayan sobrevivido, pero estén en algún hospital o perdidos por la ciudad, algo común en este tipo de tragedias.

•Dos testigos clave

El chofer de un micro que viajaba detrás del ómnibus que explotó y un pasajero de este último que se bajó antes supuestamente tras asustarse por la actitud sospechosa de uno de los pasajeros son los dos principales testigos en las investigaciones.

El chofer, de quien se desconoce la identidad, fue el testigo ocular mejor posicionado ya que estaba justo detrás del ómnibus blanco del ataque.

En cuanto al pasajero, la prensa inglesa publicó que se trata de Richard Jone, quien dijo haber visto a un hombre que manipulaba un bolso con insistencia y que decidió escapar del micro debido a esa actitud sospechosa.

"Estaba sentado a mi lado con un bolso a sus pies y no dejaba de meter las manos y juguetear con algo", dijo Jones, de 61 años, pasajero del autobús número 30, uno de los cuatro blancos de los atentados del jueves.
   
El diario británico The Guardian difunde su testimonio en su edición de hoy, en una nota titulada: "Teoría suicida después del reporte de un 'pasajero ansioso'".
  
"Me estaba enfadando porque el ómnibus estaba muy lleno. Puedes imaginar la aglomeración, sólo había lugar para estar parado. Todo el mundo está parado cara a cara y este hombre sigue metiendo las manos en el bolso", relató a The Guardian.

Finalmente, Jones se bajó el autobús porque el tráfico estaba estancado. Segundos después -indica el periódico- la bomba explotó y mató a 13 personas.

•Investigación

Los investigadores de los servicios especiales están completamente volcados a la búsqueda de pistas sobre los terroristas. Ayer comenzaron a aparece algunas certezas. La primera es que es un hecho que los ataques fueron cometidos por más de un terrorista y todo indica que se trataría de un suicida. Además, ya dan por seguro que fueron miembros de una célula europea de Al-Qaeda.

Anoche, algunos diarios británicos señalaban que la policía londinense estaba tras la pista de un marroquí de quien se sospecha que tuvo participación en los atentados de Atocha.
  
"Una solicitud de información sobre Mohammed Al Guerbuzi fue difundida entre las policías de toda Europa", precisan The Daily Mail y The Independent.
 
Según esos periódicos londinenses, la demanda salió el mismo jueves, "en las horas que siguieron" a las cuatro explosiones en tres unidades del metro y un autobús londinenses. Según los diarios, ha desaparecido de su domicilio del noroeste de
Londres.
 
Mohammed Al Guerbuzi, sospechoso de ser uno de los jefes del Grupo Islamista Combatiente Marroquí (GICM), al que se imputan los atentados del 16 de mayo de 2003 en Casablanca (Marruecos) y del 11 de marzo de 2004 en Madrid, vive desde los años ochenta en Gran Bretaña, donde obtuvo la nacionalidad británica, con su esposa y sus seis hijos. Ha escapado a varias demandas de extradición presentadas por Marruecos, la primera antes de los atentados de Casablanca.

En cuanto a los explosivos utilizados los investigadores se inclinan sobre la hipótesis de que se habrían utilizado bombas livianas pero de alto impacto producidas con material militar.

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