Los intendentes, entre la gestión y las elecciones

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• DEBEN ATENDER LA ADMINISTRACIÓN DE LOS MUNICIPIOS AL TIEMPO QUE FORTALECER SU PRESENCIA EN LA POLÍTICA PARTIDARIA

Los intendentes son dueños de un extraño privilegio: vistos con desdén por la dirigencia política que prefiere mantenerse impoluta antes que ensuciarse los zapatos tierra adentro, al mismo tiempo son requeridos cuando se trata de llegar a los vecinos en pos de votos. Es que ellos, mantienen la territorialidad. Si bien es cierto que la batalla militante arrecia, sobre manera en el conurbano, los jefes comunales siguen manejando la lealtad del aparato.

El territorio se disputa y entonces, es función de los intendentes defenderlo. Como un juego de TEG, las piezas se mueven con la estrategia de la guerra. En tiempos de arcas sufrientes, tanto para el Gobierno nacional como para el de la provincia de Buenos Aires, los jefes comunales del oficialismo mantienen lazos con ambas administraciones para seguir recibiendo plata fresca, mientras que los opositores apuran a sus partidos para tejer alianzas con sectores afines, mientras denuncian discriminación en el reparto de fondos.  

  • Estrategia

    "Los primeros seis meses del año son fundamentales en un año electoral", aseguró a Ambito Municipal & Desarrollo Federal un intendente con la piel curtida por la farragosa disputa política. Y vaya si tiene razón. Al tratarse de elecciones legislativas, los jefes comunales tienen la tranquilidad de no tener que poner en juego su silla, pero sí están casi obligados a demostrar capacidad de gestión para llevar agua para el molino partidario. En el juego de traidores y leales, afinan contactos para tejer las alianzas.

    Están los intendentes que se proclaman ultrakirchneristas y los que se definen como cristinistas, pero en cualquiera de los dos grupos hay quienes están dispuestos a patear el tablero, pero para ello piden señales claras desde otros sectores de extracto peronista.

    Consultado por Ámbito Municipal & Desarrollo Federal, Sergio Buil intendente del partido bonaerense de Rivadavia por el GEN, dijo que en el año electoral "hay cambios en lo que es el rol del intendente porque además de la gestión hay mucha demanda desde lo político partidario". En lo que hace a la gestión sostuvo que no se cambia demasiado porque "hay un programa de acción" pero explicó que "la gente tiene incorporado el vicio de que en el año electoral se puede exigir más, por lo que se genera una mayor demanda".

    Por su parte, José Echeverría (FpV) jefe comunal de Balcarce, si bien indicó que "no hay diferencia" en un año electoral, consideró que "hay una responsabilidad y un compromiso sobre las cosas que se venían haciendo, para que se termine lo que se prometió para que llegado el momento de las elecciones sea una especie de plebiscito de la gestión".

    En tanto que el radical, Enrique Cattáneo, intendente de Salliqueló desde 1999, afirmó que luego de las elecciones, el trabajo de los jefes comunales "vuelve a la normalidad".  

  • Fondos

    Desde el 2003, cuando Néstor Kirchner comenzó a fortalecer su 22% conseguido en las elecciones seduciendo a los intendentes con la fuerza del dinero para las obras largamente postergadas, el modus operandi de intercambio de favores continúo aunque con menor intensidad en estos últimos dos años en donde la economía argentina ingresó en un cono de sombras. Pero en los últimos seis meses el encargado de reflotar la intensidad de ese vínculo entre la Casa Rosada y los municipios, es el ministro de Planificación, Julio De Vido, quien en las épocas de Néstor llevaba las vos cantante, al punto que un intendente peronista ahora desmarcado del kirchnerimo reconoció que desde siempre "con el único que se pudo hablar y entenderse es con De Vido". Sin embargo, el programa de obras públicas con el pomposo nombre de "Más Cerca: Más Municipio, Mejor País, Más Patria", parece no colmar las necesidades de todas las comunas. Son varios los intendentes opositores que dicen estar "discriminados" en el reparto de fondos y lo vinculan directamente con el año electoral.

    A esta situación se suma la tensión existente entre la Nación y la provincia de Buenos Aires por los fondos, en donde ambas administraciones se estoquean pero tratando de evitar que la sangre llegue al río. Los intendentes kirchneristas apuestan a mantener buenas relaciones con ambos gobiernos, mientras que los opositores apuestan a la disposición al diálogo de Daniel Scioli.

    "Con el gobierno provincial venimos trabajando muy bien en el tema de las obras necesarias para el partido, no así con el Gobierno nacional. Somos uno de los municipios excluidos del programa de ayuda porque no tenemos el mismo color político. En cambio con el gobierno provincial tenemos una buena relación", enfatizó Cattáneo. Por su parte, Buil aseguró que desde el Planificación "nunca nos invitaron" y afirmó que "en una sociedad que tiene un sistema solidario, con instituciones que trabajan muchísimo como sucede en Rivadavia, pague todo un pueblo porque tiene un intendente de otra postura política, es una mirada muy cortita" por parte del Gobierno nacional.

    "Uno viene trabajando con el Gobierno nacional y el acompañamiento del provincial. Y el apoyo de los dos es de compromiso y de convicción con los principios que uno persigue", aseguró Echeverri apelando al modelo que considera lleva adelante la presidente Cristina de Kirchner. En tanto que Buil, enfatizó que "después de los últimos años del primer mandato de Cristina, cambió mucho la relación con los municipios que no son oficialistas. Se ven más cuestiones que antes no se veían, que tienen que ver con una vieja forma de hacer política, algo que estoy dispuesto a combatir, hay que salir del asistencialismo e ir a algo más formativo, a que haya un cambio cultural en la ciudadanía".  

  • Listas

    "Las listas las arma Cristina, y a nosotros eso no nos importa porque acompañamos con convicción el modelo que lleva adelante y trabajamos para consolidarlo", reconoció casi con resignación un intendente cristinista con respecto a las nóminas de los legisladores que competirán en las elecciones. Es que al igual que en 2011, los jefes comunales oficialistas esperan que en Balcarce 50 se tachen y reescriban los nombres que competirán. Mientras en el universo oficialista los intendentes K están preparados para dar muestras de fidelidad que se traduzcan en votos para evitar resquemores en la Casa Rosa-da, en las huestes opositoras los jefes comunales conviven con intrigas partidarias con la finalidad de no perder peso en el armado electoral. Mientras en el radicalismo están quien como el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, prefirió apostar a una alianza con el PRO, hay quienes prefieren no repetir el error de la alianza Alfonsín-De Narváez y se ven más cercanos al Frente Amplio y Progresista. En una sección como la VI, en donde la UCR siempre ha sido fuerte se vienen intensificando los contactos para darle sustrato a futuros acuerdos. "El radicalismo está bien sólido en Saliquelló y tenemos que consolidar la sexta, para armar acuerdos políticos con partidos afines como el GEN y afianzarnos territorialmente", explicó Cattáneo, quien integra el llamado Grupo Cochicó junto con Luis Oliver diputado provincial, Horacio López senador provincial, Juan Tunessi diputado nacional y los también jefes comunales Estaban Hernando (Daireaux), David Hirtz (Adolfo Alsina) y Miguel Pacheco (Pellegrini), entre otros dirigentes radicales. Cattáneo reconoció que está "más aliviado" tras la convención radical realizada el 2 de marzo en Olavarría, en la que no participó el grupo de Posse, porque "se fijó cuáles son los posibles aliados. Me deja más tranquilo el rumbo que tomó el radicalismo".

    En la IV, Buil contó en que están trabajando "en el GEN y en la construcción más amplia con el FAP". De origen radical, el intendente de Rivadavia si bien se alejó del partido, mantiene "muchos amigos". Al respecto agregó: "Este año desde nuestra posición partidaria estamos pensando la posibilidad de una ampliación. La UCR y la CC también consensuaron analizar posibles alianzas. Con las fuerzas que tenemos principios básicos comunes es bueno dialogar pero es importante que no nos quedemos solamente en la cuestión electoralista".

    Por su parte, Echeverría, que pertenece a la V sección, dijo que "durante el verano comenzamos algunos contactos" y pronosticó que "desde fines de marzo vamos a profundizar el trabajo partidario. Está claro que los intendentes somos referentes locales tanto de Nación como de provincia".
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