María Julia Alsogaray quedó detenida

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14:40 hs: Orden de Canicoba Corral

La ex polifuncionaria María Julia Alsogaray quedó presa hoy acusada de "peculado" y "administración infiel" por orden de un juez federal que le dictó un embargo por un millón de pesos por irregulariades durante su gestión al frente de la ex Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano.

Alsogaray "defraudó los intereses del Estado en beneficio de particulares" concluyó el juez Rodolfo Canicoba Corral en el procesamiento con prisión preventiva de 76 páginas que terminó con la ex funcionaria en una celda de la Unidad de Investigaciones Terroristas de la Policía Federal.

"Se le dictó un auto de procesamiento con prisión preventiva", informó el juez a la ex funcionaria poco después de las 10 en su despacho del tercer piso de Comodoro Py 2002.

María Julia, que cumplirá 61 años el próximo 8 de octubre, miró fijo a Canicoba Corral y asintió sin decir palabra.

Había llegado muy temprano a los Tribunales para entrevistarse con su defensora oficial Perla Martínez de Buck sin ser interceptada por la prensa, a la que evitó con éxito toda la mañana.

De pantalón y chaqueta negra, con una pañoleta marrón de arabescos blancos sobre los hombros y un pequeño maletín en mano izquierda, la ex funcionaria dejó los Tribunales por una puerta lateral minutos después de las 12 en un Renault 19 con vidrios polarizados y escoltada por otro auto con policías.

Poco después la ex interventora de SOMISA; liquidadora de Entel y secretaria de Medio Ambiente ingresó a su celda de avenida Libertador y Cavia, sede de la DUIA, donde pasó un largo rato con su defensora.

La detenida, única mujer alojada en la DUIA, no pudo recibir otras visitas -un sobrino debió quedarse afuera- porque los días habilitados son lunes, miércoles y viernes de 14 a 17.

La prisión preventiva alcanzó también al ex peluquero de Menem Enrique Kaplan -quien fue subsecretario de Relaciones Institucionales de María Julia en la Secretaría-, también con un embargo de un millón de pesos y traslado a una celda de Gendarmería Nacional.

Además, Canicoba Corral procesó aunque sin prisión a los ingenieros Santiago Bignoli y a su padre Arturo Juan Bignoli, con embargos de 800.000 pesos, y a Nora Chiban, Aurora Cucchi, Elisa Calvo y Lidia Blanco, con embargos de 300 mil.

A la empresa de los Bignoli fueron encargadas por contratación directa la mayoría de las obras de refacción de la sede de la
Secretaría en avenida Corrientes y San Martín, por las que se le dictó la preventiva a María Julia.

Canicoba Corral dio por probado que entre 1995 y 98, durante la remodelación integral del edificio de su Secretaría, María Julia incurrió "indebida e injustificadamente" en contrataciones a los Bignoli, usando dinero de un fideicomiso de cuatro millones de pesos abierto en el banco Ciudad.

Se hicieron contrataciones directas, por montos superiores a los de plaza y adjudicando los trabajos "reiteradamente a determinadas empresas", consignó el juez.

El juez acusó a María Julia y al peluquero Kaplán -ex dueño de la peluquería Adán- de "tres hechos de peculado", en concurso con "defraudación por administración infiel en perjuicio de la administración pública", con "falsedad ideológica"; e "incumplimiento de los deberes de funcionario público".

Sin embargo les dictó la falta de mérito por asociación ilícita, algo que será apelado por el fiscal federal Miguel Angel Osorio en tanto la defensora oficial de Alsogaray, Perla Martínez de Buck, hará lo mismo pero para intentar liberar a su clienta.
 
En el caso particular de María Julia, el juez advirtió que le dictó la prisión preventiva porque el delito de "peculado" contempla más de ocho años de cárcel y la ex funcionaria ya tiene otras trece causas abiertas y cinco procesamientos en la Justicia
Federal.

"Si hay condena, no será de ejecución condicional en relación a María Julia y a Kaplan por lo que resulta procedente dictar la prisión preventiva", evaluó Canicoba en la resolución.

El juez consideró como agravantes para el delito cometido la "complejidad y sofisticación de las maniobras" ejecutadas por los acusados valiéndose de los "altos cargos que ambos ostentaban dentro de la estructura" de la Secretaría.

También tuvo en cuenta "la dimensión del daño causado, la experiencia en la función pública y en el caso de Alsogaray, su educación universitaria".

Y además valoró la situación social de María Julia al descartar la existencia de "elemento alguno que permita suponer que la motivación para delinquir estuvo dada por cuestiones de miseria o dificultad para ganarse el sustento necesario".

De hecho, el Tribunal Oral Federal 6 está a punto de poner fecha de inicio al juicio oral y público contra María Julia por enriquecimiento ilícito por diez millones de dólares, otro de los delitos por los que podría ser condenada a penas de prisión
efectiva.

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