4 de noviembre 2001 - 00:00

Medio Oriente: nuevo encuentro entre Peres y Arafat

El presidente palestino, Yasser Arafat, y el ministro israelí de Asuntos Exteriores, Shimon Peres, coincidieron ayer en la necesidad de aprovechar la cambiante situación mundial para impulsar el proceso de paz en Oriente Medio.

Arafat y Peres se vieron en la isla mediterránea de Mallorca e incluso se entrevistaron a solas durante 5 minutos en el marco del III Foro Formentor, que confirmó el delicado momento que se vive en la región, pero permitió abrir un resquicio hacia el diálogo.

La segunda jornada de este Foro, organizado por una Fundación privada, se abrió con unos instantes de encuentro "cara a cara" entre ambos líderes, tras el almuerzo que el viernes compartieron junto al jefe del gobierno español, José María Aznar, y el presidente egipcio, Hosni Mubarak.

Aznar destacó que el hecho de lograr que el almuerzo se llevara a cabo ya es un paso hacia la generación de medidas de confianza, tarea en la que está embarcada la comunidad internacional, aunque pidió que no se levanten grandes expectativas por estos encuentros.

De hecho, los cinco minutos de entrevista fueron aprovechados por Arafat y Peres para concertar sus posteriores intervenciones en el Foro Formentor, pero no para reabrir oficialmente un proceso de paz estancado, según explicó el propio ministro israelí.

Peres dijo a la prensa que de una reunión como la de ayer no debe esperarse "un acuerdo de máximos" como el que ellos buscan, y reiteró que "si conseguimos el alto el fuego podemos pasar de inmediato al escenario político" de las negociaciones.

El ministro subrayó que Israel no habla de territorios sino de seguridad y recordó que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) cuenta con 60.000 policías que deben acabar con la violencia, porque los israelíes no quieren intervenir en los asuntos palestinos.

Después de dos saludos consecutivos con Arafat en la sala de reuniones del Foro, Peres respaldó el liderazgo del presidente de la Autoridad Nacional Palestina y pidió a los periodistas que no se preocupen por su futuro por sus relaciones con el primer ministro israelí, Ariel Sharon.

Arafat expresó, por su parte, su "disposición total a empezar a partir de ahora mismo negociaciones serias con el gobierno israelí bajo supervisión internacional" y pidió a Israel que acepte observadores neutrales para decidir un alto el fuego.

El líder palestino pidió que se cumplan las resoluciones de la comunidad internacional y los acuerdos ya firmados y que las tropas de Israel se retiren de los territorios palestinos ocupados.

Tras solicitar la suspensión definitiva de la "política de asesinatos que destruye la seguridad y la estabilidad", Arafat reafirmó su voluntad total para garantizar la seguridad y reiteró la vigencia del principio de "paz por territorios".

En su décimo aniversario, Arafat elogió la Conferencia de Paz de Madrid y dedicó un recuerdo a la labor realizada por el asesinado primer ministro israelí Isaac Rabin y a los "esfuerzos continuos" del actual jefe de la diplomacia israelí para salvar el proceso.

Precisamente la historia de los días previos al magnicidio de Rabin -asesinado el 4 de noviembre de 1995- y la posterior constatación de que el terrorismo hundió el proceso de paz fue el eje de la intervención de Peres.

No habló de observadores internacionales pero sí recordó a Arafat su responsabilidad para asegurar el alto el fuego en las zonas bajo su control, como paso previo para aplicar los acuerdos de paz.

Peres advirtió de que "la tierra no es el problema, es la seguridad" ante una violencia que causa entre 30 y 40 incidentes diarios, y señaló que el Informe de la Comisión Mitchell establece en el primer punto la necesidad de asegurar el alto el fuego.

Dijo que restan cinco ciudades bajo responsabilidad palestina en las que no es efectivo el cese del fuego y aseguró que cree en la disposición al diálogo expresada por Ariel Sharon.

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