28 de abril 2001 - 00:00

Menem llegó a La Rioja donde recibió apoyo de funcionarios y militantes

El ex presidente Carlos Menem descalificó ayer su posible citación a indagatoria en la causa por la venta ilegal de armas al insistir en la "transparencia" de la operación, mientras que algunos dirigentes del justicialismo tomaron distancia del apoyo expresado el jueves en una asamblea del partido en el Congreso.

Luego de recibir el jueves el respaldo del partido, el ex presidente viajó ayer al mediodía a su provincia natal de La Rioja, donde recibió el apoyo de una multitud que lo esperó en el aeropuerto para brindarle su apoyo ante la situación judicial que afronta en la causa que investiga la venta ilegal de armas.

Por la mañana, en declaraciones a Radio 10, Menem había insistido en que los decretos que autorizaban la venta de armas fueron "transparentes y correctos" y "no hay nada que objetar" y abogó porque la justicia se pronuncie "lo más rápido para no mantener abierta una causa que no tiene sentido en lo que se refiere a la asociación ilícita".

El ex presidente insistió en que el procedimiento "fue todo normal, correcto; no hay nada absolutamente nada que objetar, pero surgieron una serie de declaraciones que no tocan en lo más mínimo estos decretos, transparentes, correctos y se llega a esta situación".

En La Rioja, Menem fue recibido por el gobernador Angel Maza, el senador Eduardo Menem, funcionarios del gobierno riojano, dirigentes y militantes del PJ riojano, que improvisaron una caravana de vehículos que lo acompañó hasta la residencia oficial de gobierno.

Desde el balcón de la Casa de Gobierno riojana, Menem acusó a los funcionarios del gobierno de "iniciar nuevamente una campaña de persecución política" y recordó que su administración "fue la más exitosa de todos los tiempos".

"No doblegarán jamás mi espíritu porque seguiré luchando.Esto no lo entenderán jamás nuestros adversarios políticos que priorizan sus intereses particulares o de grupos por sobre los intereses de la patria", expresó Menem.

Luego del respaldo que recibió el jueves del Partido Justicialista, en el marco de una asamblea en el Congreso de la Nación, algunos dirigentes del PJ plantearon ayer sus diferencias.

El gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner -que no participó el jueves del encuentro-, manifestó que no comparte "la actuación corporativa" de su partido, a la vez que pidió "calma para que decida la justicia".

Kirchner expresó que primero, no le gusta "opinar sobre las decisiones de la justicia" y "en segundo lugar no comparto la actuación corporativa del partido, que ante una decisión de la justicia, reacciona de esa forma".

En tanto, el vicegobernador bonaerense, Felipe Solá, opinó que el acto de desagravio a Menem fue un "error", aunque consideró que la dirigencia participó por "solidaridad" con el ex presidente.

"Frente a la posibilidad de que Menem sea citado a declarar hubo una ola de solidaridad, pero los políticos no deben olvidar que fueron elegidos y por lo tanto tienen el deber de dar un mensaje cotidiano al ciudadano que lo votó; en ese sentido, el acto fue un error", sostuvo Solá en diálogo con radio Mitre.

Por su parte, el ex gobernador bonaerense y ex candidato presidencial Eduardo Duhalde -que tampoco asistió el jueves al Congreso- afirmó que no tiene "ningún deseo" de expresar su solidaridad con el ex presidente Menem.

"Es una conducta hipócrita de mi parte expresar mi solidaridad con quien no tengo ningún deseo de expresarle ninguna solidaridad", señaló esta mañana el precandidato a senador por el PJ bonaerense.

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