Michael Moore se llevó la Palma de oro en Cannes

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Obtuvo el premio mayor del festival de cine por "Fahrenheit 9/11", un documental que critica severamente la intervención de EEUU en Irak.

El Festival de Cannes coronó este sábado con la Palma de Oro al cineasta norteamericano Michael Moore y repartió sus otros premios principales entre el cine asiático y el francés, mientras las dos películas latinoamericanas en competición, que habían creado muchas expectativas, se fueron con las manos vacías.

La ceremonia de clausura tuvo un tono acorde con la temática general de esta 57¬ edición del Festival, en el que la política fue el eje dominante: la de la actualidad norteamericana e internacional en la película de Moore, pero también en el cine procedente de otras regiones, en particular Latinoamérica (la vida del Che Guevara en "Diarios de Motocileta" de Walter Salles, el golpe de estado de Chile en "Salvador Allende" de Patricio Guzmán y "Machuca" de Andrés Wood).

Michael Moore fue coronado por su película "Fahrenheit 9/11", un arma cinematográfica de grueso calibre dirigida contra el presidente George W. Bush y su política en Irak.

Al recibir el galardón en la ceremonia de entrega de premios del Festival, el cineasta se lo dedicó a "los niños de Estados Unidos y de Irak y a todos aquéllos que sufren en el mundo a causa de las acciones" de Estados Unidos.

"Fahrenheit 9/11" es un implacable alegato contra la manera en que el gobierno norteamericano llevó a cabo la investigación sobre los atentados de Nueva York y manipuló a la opinión pública para provocar una psicosis de miedo que le aportara respaldo para sus planes de guerra contra Irak, y señala que ésta estaba motivada exclusivamente por los intereses económicos a los que está ligada la familia Bush.

El premio de interpretación femenina aunó al cine asiático y francés, dado que la estrella china Maggie Cheung fue recompensada por su papel en una película francesa, "Clean" de Olivier Assayas.

Para Asia también fue el premio de la interpretación masculina, en la persona de un adolescente que trabaja en cine por vez primera, el japonés Yagira Yuya, galardonado por su papel en "Nobody Knows" del director Hirokazu Koreeda.

El joven actor arrebató el premio a los favoritos, figuras de la talla del australiano Geoffrey Rush, el mexicano Gael García Bernal, el norteamericano Tom Hanks y los franceses Jean-Pierre Bacri y Romain Duris.

El Gran Premio del Jurado fue también asiático: "Old boy" del sudcoreano Park Chan-wook, una película extremadamente violenta inspirada en un "manga", los cómics japoneses.

El Premio a la Mejor Dirección lo obtuvo el cineasta francés Tony Gatlif por su película "Exilios", un filme de gran fuerza sobre la búsqueda de identidad de los hijos de emigrantes.

La película "Or", de la israelí Keren Yedaya, recibió el premio destinado a una ópera prima, la Cámara de Oro. Yedaya hizo también una declaración política al recibir el trofeo, recalcando su condición de israelí y su amor por Israel, pero denunciando la ocupación de los territorios palestinos y pidiendo ayuda para estos últimos.

El premio al guión recompensó a un dúo del cine francés, Agnes Jaoui y Jean-Pierre Bacri, por "Como una imagen".

El Premio del Jurado fue compartido por una actriz (hecho excepcional), la norteamericana Irma P. Hall por su papel en "Ladykillers" de Joel y Ethan Coen, y la primera película tailandesa presentada en el festival, "Tropical Malady" de Apichatpong Weerasethakul.

Un palmarés que dejó de lado al cine latinoamericano, pese a las expectativas que habían creado las dos películas en competición.

En efecto, "Diarios de motocicleta" del brasileño Walter Salles, figuraba en casi todos los pronósticos tanto por su director como por la interpretación de Gael García Bernal, y "La niña santa", de la argentina Lucrecia Martel, señalada por muchos críticos como uno de los filmes del festival que hace un aporte innovador al lenguaje cinematográfico.

Pero pese a brillar por su ausencia en el palmarés, el cine latinoamericano relució por su presencia y su originalidad en el Festival. Además de las dos en concurso ya citadas, fueron aplaudidas y elogiadas "Crónicas" del ecuatoriano Sebastián Cordero, "Whisky" de los uruguayos Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll, "Temporada de Patos", del mexicano Fernando Eimbeke, y "Machuca" del chileno Andrés Wood.

Y, como consuelo, "Diarios de Motocileta" y "Whisky" se llevaron algunos de los premios paralelos del Festival.

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