Otra jornada negra en Irak: más de 70 muertos en atentados

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Se inmoló un kamikaze junto a un camión cisterna. Dejó 60 muertos y 86 heridos en el sur de Bagdad. Otras 16 personas murieron en diferentes actos de violencia a lo largo de la jornada.

Bagdad (AFP) -. Al menos 60 personas murieron y otras 86 resultaron heridas ayer cuando un kamikaze detonó la bomba que llevaba encima junto a un camión cisterna a 60 km al sur de Bagdad, en una jornada en la que perdieron la vida otras 16 personas en actos violentos en el país.

El camión, que transportaba gas doméstico y estaba aparcado en un barrio muy popular, cerca de una mezquita chiíta de Musayeb, afirmó la policía iraquí, que dio un balance de por lo menos 60 muertos y 86 heridos.

El fuego se propagó por dos edificios de viviendas, que quedaron reducidos a escombros, destruyó varios comercios y causó importantes destrozos en la mezquita.

Se trata del atentado más mortífero desde hace casi un año en Irak, donde las fuerzas de seguridad libran una batalla encarnizada contra una guerrilla muy activa.

A los muertos de este atentado se suman otras 16 personas -entre ellas tres soldados británicos- que perdieron la vida ayer en diferentes actos violentos en el país. El viernes hubo al menos 28 muertos y más de un centenar de heridos.

Los tres soldados británicos resultaron muertos en la región de Al Amarah, en el sur de Irak, según el ministerio de Defensa británico.

Todos ellos pertenecían a la unidad Maysan del Primer batallón del Regimiento de Staffordshire, acantonado en el campamento Abu Naji, a la salida de Al Amarah.

Esta unidad se encarga principalmente de efectuar patrullas a bordo de vehículos blindados.

Según habitantes de la zona, un artefacto explosivo estalló al paso de su patrulla en el barrio de Al Risala, considerado un feudo del jefe radical chiíta Moqtada Sadr, hostil a la presencia de tropas extranjeras en Irak.

Estas muertes aumentan a 92 las bajas británicas en Irak desde el inicio de la guerra, el 20 de marzo de 2003.

Unos 8.500 militares británicos se hallan desplegados actualmente en Irak, sobre todo en torno a Basora, la principal ciudad del sur del país.

Pero los atentados suicidas golpearon a otras ciudades, engrosando una macabra lista de víctimas.

En la capital, dos ataques suicidas diferentes mataron a siete policías, uno de ellos oficial, y a cuatro civiles.

A 75 km al norte, en Balad, un insurgente murió durante un enfrentamiento con el ejército estadounidense, según la policía, y en Duluiyah, a 70 km de Bagdad, perdió la vida un camionero extranjero al estallar una bomba, según el ejército iraquí.

Los cadáveres de un ex general iraquí y de su hijo, detenidos por una unidad especial de la policía, aparecieron acribillados a balazos en Bagdad, afirmó una fuente del ministerio del Interior.

El viernes por la noche, murió asesinado el juez penal de Nasiriya (375 km al sur de Bagdad), Nurredin Ahmad, un kurdo originario de Kirkuk (norte).

Por su parte, el ejército estadounidense anunció que investigará a 11 de sus soldados por "posible comportamiento criminal".

Los militares fueron acusados "de violación del código de disciplina militar" luego de que un soldado estadounidense denunciara que sus camaradas habían cometido actos violentos -cuya naturaleza no fue precisada- contra presuntos rebeldes detenidos.

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