Papelera: reactivarán comisión que estudiará el impacto ambiental

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Acordaron los cancilleres Bielsa y Gargano reactivar "a la brevedad" la comisión. En 180 días deben entregar un informe sobre el impacto ambiental. El encuentro fue en la cumbre del Grupo Río.

Los gobiernos de la Argentina y Uruguay acordaron ayer reactivar "a la brevedad" una comisión conjunta que tendrá un plazo de 180 días para expedirse sobre el impacto ambiental que provocaría la instalación de dos plantas papeleras en la localidad oriental de Fray Bentos, sobre el Río Uruguay a la altura de Gualeguaychú.

La determinación oficial llegó tras una reunión del canciller Rafael Bielsa y su par uruguayo, Reinaldo Gargano, en el hotel Sheraton de Pilar donde se desarrolló durante esta jornada una cumbre de ministros de Relaciones Exteriores del Grupo Río.

Al término del encuentro entre Bielsa y Gargano, las cancillerías de ambos países emitieron un comunicado conjunto en el cual calificaron a la relación bilateral como "cuidadosa y amistosa", luego de que el diferendo por las papeleras de Fray Bentos provocara momentos de cierta rispidez entre las administraciones de Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez.

Incluso, en la víspera la embajada argentina en Montevideo se vio obligada a desmentir una información periodística que daba cuenta de un presunto movimiento de tropas del Ejército nacional en las inmediaciones de Gualeguaychú.

Sin embargo, el escueto comunicado conjunto leído ayer por el jefe de Gabinete de la Cancillería argentina, Aníbal Gutiérrez, aportó muy pocas novedades sobre el caso que mantiene en vilo, sobre todo, a los ciudadanos de Gualeguaychú, en Entre Ríos.

La decisión de esperar una comunicación oficial del grupo de trabajo bilateral que estudia el posible impacto ambiental que podrían provocar las dos plantas de tratamiento de papel sobre el Río Uruguay fue el único punto en concreto que derivó oficialmente de esta reunión.

El encuentro fue encabezado por el canciller Bielsa y su par uruguayo Gargano, y se extendió por casi una hora en un salón contiguo al escenario de la cumbre de ministros de Relaciones Exteriores del Grupo Río, que siguió su curso normalmente.

Asimismo, el comunicado estableció en su párrafo final que serán "las cancillerías las únicas competentes para emitir comunicaciones sobre la cuestión en consideración", en un intento de bajar el tono de versiones sobre las diferencias que mantienen ambos gobiernos en torno a este tema.

A la salida del cónclave, el canciller Gargano marcó la línea de acción que se consensuó en el encuentro y adelantó las mismas expresiones que luego fueron el título principal del informe de prensa, y en ese sentido dijo que "no agregaría nada más".

Por su parte, el embajador argentino en Uruguay, Hernán Patiño Meyer, presente en la reunión, dijo que no se dirá "una palabra más" sobre el tema.

Estas iniciativas tuvieron el sentido de cerrar las filtraciones sobre el estado de las negociaciones e intentar "poner paños fríos" a una situación que tuvo el jueves su punto ridículo, cuando se publicó en un diario uruguayo que existía movilización de tropas argentinas sobre la frontera.

La determinación del Gobierno de Uruguay de instalar dos plantas de procesamiento de celulosa en la ciudad de Fray Bentos, una de origen español y otra finlandés, parece a priori ser una decisión política tomada, según adelantó a primera hora Gargano.

Otro actor central de este conflicto es el Banco Mundial, que podría otorgar un préstamo del 8 % de la inversión prevista y también decidió realizar un estudio ambiental para analizar las probables consecuencias de este emprendimiento industrial sobre el Río Uruguay.

Por la Argentina, en la reunión bilateral también estuvieron además de Bielsa y Patiño Meyers, el jefe de Gabinete de Cancillería, Aníbal Gutiérrez, y el secretario de políticas ambientales de ese organismo, Raúl Estrada Oyuela.

Por el lado de Uruguay se sentaron junto a Gargano el embajador de ese país en la Argentina, Francisco Bustillo, y el director de Asuntos Políticos de la Cancillería, Bruno Faraone.

La atención puesta en esta "mini cumbre" fue tal que la otra estrella del encuentro de ministros, el brasileño Celso Amorim, se pudo dar el lujo de tomar tranquilamente un café sin generar la atención de los medios de prensa que siguieron la cumbre.

Al ser consultado, Amorim señaló que mantenía dentro de la reunión del foro "charlas permanentes" con su par argentino, y no estableció un encuentro por separado al sostener "nosotros con ustedes no tenemos problemas".

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