Peligra censo 2001 por amenaza de los gremios de docentes

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El censo nacional previsto para los días 17 y 18 de noviembre próximos corre peligro: sindicatos docentes amenazan con no realizar el trabajo si no les pagan por anticipado. Ayer, desde el gobierno se indicó que hay «garantía absoluta» de que quienes trabajen en el censo cobrarán el monto comprometido. «El pago está garantizado, se hará 72 horas después del censo a través del Banco Nación», señaló Federico Sturzenegger, secretario de Política Económica de la Nación, y confió en que los «docentes seguirán con la postura responsable que han mantenido hasta ahora» respecto del censo. El gremio CTERA liderado por Martha Maffei definirá su posición en un plenario que se realizará mañana. Además de negarse a censar a los argentinos, los gremialistas podrían disponer la reinstalación de la tristemente célebre Carpa Blanca en reclamo por la inclusión en el Presupuesto 2002 del incentivo docente. A los reparos de CTERA se sumaron los gremios docentes de Catamarca, Buenos Aires, Río Negro y Neuquén, entre otros.

Los gremios docentes amenazan con abortar el censo nacional programado para 17 y 18 de noviembre próximos. Como excusa ponen una exigencia irracional: que se les pague anticipadamente el trabajo cuando la lógica indica que las tareas se cobran una vez realizadas.

Para aplacar la queja, ayer el Gobierno salió a garantizar que está el dinero para pagar los 44 pesos que cobrará cada maestro por los dos días de trabajo.

El secretario de Política Económica, Federico Sturzenegger, señaló ante este diario que 72 horas después del censo los docentes cobrarán en el Banco Nación.

Para el funcionario -que tiene a su cargo la logística financiera del censo que organizó el INDEC-sería «irresponsable» suspender una operativo que se viene preparando hace 5 años.

Por eso confía que los docentes, finalmente, tendrán una actitud «responsable». Son 500 mil censistas en todo el país y el operativo tendrá un costo de 86 millones de pesos de los cuales 23 será para abonar el trabajo de los docentes.

De todos modos, el CTERA
definirá su postura en un plenario que se llevará a cabo mañana. En el revoleo, además de negarse a censar a los argentinos, los gremialistas podrían disponer la reinstalación de la tristemente célebre Carpa Blanca en reclamo por la inclusión en el presupuesto 2002 del incentivo docente.

El secretario adjunto de CTERA,
Hugo Yasky, consideró que sería «una locura» que los maestros de las provincias que no estén al día en el cobro de sus sueldos realicen el próximo censo.

En esa misma línea se expresó la titular del gremio, Martha Maffei, quien aseguró que «está recibiendo una avalancha de cartas» de docentes del interior del país expresando sus rechazos a participar del censo.

«La cifra del censo ya se bajó dos veces. En un primer momento, el año pasado, hablábamos de 60 pesos. Después pasó a 50. Ahora son 44 y el dinero no está depositado», afirmó.

Por otro lado, empresarios y comerciantes de todo el país se resisten a que se declaren dos días feriados durante el censo. La Federación Económica de la provincia de Buenos Aires (FEBA) calificó de
«innecesaria y arbitraria» la decisión.

«La realización del censo no es incompatible con la permanencia en funcionamiento del comercio» indicaron. Sturzenegger también marcó posición al respecto: «Antes se hacía en días hábiles porque demandaba sólo un día pero ahora que son necesarias dos jornadas sería mucho costo económica para el país frenar la actividad a mitad de semana».

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