Bush, inició ayer una visita de 18 horas a Lima, la primera que realiza a Sudamérica en lo que va de su gestión, en medio de fuertes medidas de seguridad -tras el atentado del miércoles frente a la embajada de Washington en Lima-, con el objetivo de reforzar las relaciones políticas, económicas y comerciales con Perú.
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Bush, quien llegó procedente de Monterrey, México, donde participó en la reunión mundial sobre financiamiento para el desarrollo, se estrechó en un fuerte abrazo con su colega peruano, tras descender del Air Force One, en compañía de su esposa, Laura Bush, y una nutrida comitiva encabezada por su Secretario de Estado, Colin Powell.
George Bush, y Alejandro Toledo coincidieron en la necesidad de articular una estrategia común para "combatir sin tregua" al narcotráfico, la corrupción y el terrorismo, en el marco de la histórica visita del mandatario norteamericano, que se convirtió en la primera de un presidente norteamericano a Perú.
"Somos socios en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico", dijo Toledo en tono enfático luego de resaltar el apoyo de Estados Unidos en la "defensa de la democracia y los derechos humanos".
Bush expresó su admiración por la decisión del presidente Toledo y puso de relieve "el compromiso (del mandatario peruano) con la democracia".
En ese contexto, el presidente de Estados Unidos destacó que no es posible "lidiar con la pobreza cuando hay terror en el vecindario", y fustigó con dureza a los grupos guerrilleros y terroristas en Colombia.
Toledo tomó la posta con la situación de Colombia: aseguró que hasta el momento no se ha detectado en territorio peruano la presencia de fuerzas irregulares del vecino país, pero advirtió que su gobierno ha desplegado tropas a la frontera bilateral para prevenir posibles episodios de esa naturaleza.
"Lo que le suceda a Colombia nos afecta a nosotros y viceversa. Aquí somos socios", dijo Toledo al señalar que unirá sus esfuerzos con todos los países, incluido Estados Unidos para "combatir el narcotráfico y la violencia terrorista".
"El tema del narcotráfico y el terrorismo es un asunto de seguridad nacional", sentenció Toledo, afirmación que Bus consintió al expresar que el desarrollo y el bienestar es imposible cuando existe terrorismo.
"Debemos mantener una lucha sin ambigüedades. La seguridad es imposible en un mundo con terroristas" dijo Bush tras señalar que "la libertad es tan fuerte como las instituciones".
En ese sentido, el mandatario norteamericano prometió su ayuda a Perú en profundizar los "cimientos democráticos".
Bush prometió que su gobierno ayudará a que la Comisión de la Verdad en Perú, que investiga casi dos décadas de violencia terrorista y del Estado" establezca la verdad de lo que ocurrió en el país.
El presidente Bush no regateó elogios personales a Toledo, por quien dijo tener una "profunda admiración". "Estoy impresionado por el Perú y tengo mucha confianza sobre el futuro de este país", agregó.
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