Planean dividir título pero acusan al Vasco Da Gama

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RIO DE JANEIRO - El presidente de la Federación de Fútbol de Río de Janeiro, Eduardo Vianna, afirmó ayer que "el título de la Copa Joao Havelange" debe ser compartido entre Vasco Da Gama y Sao Caetano, tras la suspensión de partido a raíz de que una tribuna cedió y produjo heridas a 159 personas.

Sin embargo, el gobernador carioca, Anthony Garotinho, ordenó una investigación para determinar si Vasco Da Gama vendió más entradas de las correspondientes, y, en ese caso, denunciar ante la justicia a las autoridades del club

"Creo que el título debe ser dado a los dos clubes porque ninguno de los dos tuvo la culpa del accidente en la tribuna", dijo Vianna a la prensa local.

Recordó que una vez el torneo paulista entre Snatos y Portuguesa fue dividido "por causa de un error técnico en el cobro de penales".

Las autoridades futbolísticas brasileñas recibieron fuertes críticas ayer tras el accidente ocurrido en el estadio donde se celebraba el partido final de la Copa Joao Havelange y que tuvo que ser suspendido a mediados del primer tiempo.

La policía de Río de Janeiro afirmó que "existen evidencias de que hubo negligencia" por parte del club Vasco Da Gama en el accidente en el que 159 personas resultaron heridas al ceder un alambrado de una de las tribunas de su estadio, cuando enfrentaba, ayer, al Sao Caetano.

"Desde el punto de vista inicial, hay evidencias de que hubo negligencia, los peritos apuntaron irregularidades", dijo el jefe de la Policía Civil carioca, comisario Alvaro Lenk.

Agregó que "fue constatado que la verja de separación del público y la cancha presenta evidencias de corrosión. La verja no se evidencia como destinada a la contención del público sino solamente a la separación".

El jefe policial aclaró que aún es preciso establecer una relación entre la posible omisión en la mantención del alambrado y el accidente.

"Pero si pudiésemos comprobar eso, las personas responsables serán procesadas", añadió.

Peritos de la Policía Civil realizaron durante toda la jornada de ayer trabajos en el estadio Sao Januario, del Vasco Da Gama, para investigar las responsabilidades en el accidente ocurrido el sábado, cuando el equipo carioca jugaba una final contra
el paulista Sao Caetano.
"El informe de la pericia quede listo en 30 días, "quedando después a disposición de las
víctimas del accidente por si quisieran entrar con acción criminal o civil", informó el comisario Lenk.

El gobierno estatal de Río de Janeiro anunció que se abrirá una investigación policial para determinar "las causas y las responsabilidades" del caso. El estadio Sao Junuario del Vasco da Gama, donde ocurrió el accidente, está clausurado de forma indefinida.

El encuentro se suspendió en el minuto 21 del primer tiempo tras el derribo de una valla detrás una de las porterías por la presión de los aficionados que escapaban una pelea en la grada más arriba.

Funcionarios del hospital Souza Aguiar en el centro de Río de Janeiro dijeron que alrededor de un centenar de personas recibieron tratamiento médico. Una niña de cinco años y otra persona todavía permanecen en el hospital, aunque sin heridas importantes.

"Vergüenza futbolística", "Una desgracia", "Vergüenza", fueron algunos de los titulares en los diarios brasileños para describir los incidentes en el partido entre el Vasco da Cama y el Sao Caetano, encuentro de vuelta de su choque final que se encontraba empatado a cero cuando fue suspendido.

Entre otras cosas, los medios de prensa criticaron al Vasco que, tras escuchar que el partido había sido suspendido, recogieron el trofeo y completaron una vuelta de honor mientras los heridos estaban siendo trasladados al hospital.

Una victoria por 0-0 daría el trofeo a Vasco por el valor extra de los goles en cancha contraria. El primer encuentro jugado en el terreno del Sao Caetano terminó con empate 1-1.

Aficionados que estuvieron en el partido creen que el estadio tenía más espectadores del máximo de 33.000, algo que los periodistas parecieron apoyar casi unánimemente. La televisión Globo estimó la asistencia al estadio en 40.000.

El gobernador del estado, Anthony Garotinho, quien fue el que decidió suspender el encuentro y no permitió que siguiera como querían los funcionarios futbolísticos y policiales, criticó al Vasco da Gama diciendo que debería haber organizado el encuentro en el estadio Maracaná, de mucha mayor capacidad.

Pero el vicepresidente del Vasco da Gama, Eurico Miranda, miembro del Congreso brasileño, dijo: "Es muy fácil para él estar sentado en su oficina con aire acondicionado y cancelar el encuentro".

El partido fue suspendido 90 minutos después del incidente por la intervención del gobernador del estado Garotinho. Hasta ese momento, funcionarios del Vasco da Gama y la policía habían dicho que el encuentro debía reanudarse pero el Sao Caetano dijo que quería que se suspendiese.
La mayoría de los comentaristas se mostraron indignados ante la mera discusión sobre si el encuentro debía suspenderse.

Se espera una decisión el martes sobre si el partido debe volverse a jugar pero los directivos del Sao Caetano ya han anunciado que sus jugadores estarán de vacaciones.


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