30 de marzo 2007 - 00:00

Santa Cruz: la casa no está en orden. Aumenta protesta social en la provincia del Presidente

La escalada de protestas gremiales en demanda de aumentos salariales estalló ayer con más conflictos en Santa Cruz. Además de la innegable influencia del año electoral, es sin duda una clara consecuencia de la suba de sueldos a docentes inconsulta que lanzó el gobierno para favorecer a su candidato porteño, Daniel Filmus. Al Presidente le toca beber de su propio veneno en su provincia, donde los gremios estatales redoblaron su plan de lucha y reeditaron ayer una megamarcha en Río Gallegos y el interior que calcó la cantidad de asistentes lograda una semana atrás, cuando cerca de 10 mil personas se movilizaron para rechazar la política salarial del gobierno. Estas convulsiones locales han mantenido a Kirchner lejos de su provincia, que teme le arruinen viajes privados o políticos con esa batucada permanente que suena en las calles de la capital Río Gallegos. Este fin de semana pensaba estar cerca, en Río Grande (Tierra del Fuego), para un acto por los 25 años de la Guerra de Malvinas. Se empleó todo en una negociación con gremialistas y veteranos para que le allanen el escenario el próximo lunes. Desconfiado, dijo que si va al acto, lo hará sin anuncios previos.

Los gremios estatales de Santa Cruz volvieron a realizar ayer una megamarcha, en rechazo a la política salarial del gobierno.
Los gremios estatales de Santa Cruz volvieron a realizar ayer una megamarcha, en rechazo a la política salarial del gobierno.
Santa Cruz - Dentro de un sostenido clima de tensión social en la provincia, los estatales santacruceños volvieron ayer a copar masivamente el centro de la ciudad de Río Gallegos en reclamo de aumentos y blanqueos salariales. La protesta reunió a unas 8 mil personas, menos que las 10 mil del pasado miércoles, pero la diferencia estuvo en que esta vez la megamarcha en el distrito capital tuvo réplicas en ciudades del interior, entre las cuales sobresalió la de Caleta Olivia, que reunió a más de 1.000 personas. Incluyendo Puerto Deseado y Rìo Turbio, se calcularon màs de 10 mil manifestantes en todo Santa Cruz.

Otra diferencia entre la jornadade protesta de ayer y la de la semana pasada fue la ausencia del obispo de Río Gallegos y Tierra del Fuego, Juan Carlos Romanín -la menciòn de su nombre arrancò un cerrado aplauso ayer durante el acto-, y de representantes de la Iglesia. No se trata de una quita del respaldo, sino que -según indican fuentes locales- los religiosos locales parecerían dispuestos a bajar el tono a la confrontación que la semana pasada protagonizaron Romanín y el Presidente. Esta decisión se nutre de la hipótesis que da cuenta de la presión que ejercería el gobierno provincial de Carlos Sancho (comandado a control remoto por la Casa Rosada) sobre la Iglesia santacruceña, a través de una quita de respaldo económico y la suspensión de obras en colegios, iglesias y centros comunitarios. También habría caído sobre los directivos del Colegio Salesiano -orden a la cual pertenece Romanín- la amenaza de quita de subsidios. Justamente, ante este panorama, ayer se sumaron a la medida de fuerza los maestros de todos los colegios católicos.

La marcha abarcó unas siete cuadras y a las 17 desembocó en la esquina de Roca y San Martín, donde se encuentra el mástil principal de la ciudad con una gigantesca bandera argentina. En una muy fría jornada ( temperatura bajo cero y fuertes vientos), la Mesa de Unidad Sindical -que agrupa a los docentes de ADOSAC, ATE, legislativos, judiciales y municipales- consideró un éxito la movilización y confirmó que seguirá con sus medidas de fuerza, que ayer incluyeron paro total de actividad. «Una asamblea el lunes 9 de abril resolverá las futuras medidas», informó el titular de ATE, Alejandro Garzón.

Los maestros lideran este movimiento y ya realizaron 12 días de paro y retomarán las medidas luego de Semana Santa. «No queremos que el gobierno diga ahora que nos vamos a hacer turismo», indicaron. En rigor, está prevista una huelga por noventa y seis horas a partir del lunes 9 de abril. A su vez, desde ADOSAC pretenden que CTERA disponga un paro nacional por el conflicto santacruceño.

Ayer, los estatales leyeron una carta que elevarán a Kirchner en la que responden a las acusaciones hechas por el Presidente acerca de que las medidas de fuerza son alentadas por partidos opositores: «Somos oposición al presentismo que nos extorsiona desde 1992, a la calumnia y la militarización de la ciudad, y a que nos opongan al diálogo la presencia de Gendarmería».

El gobierno de Sancho, en tanto, sigue cerrado al diálogo y mantiene la custodia de gendarmes y Policía sobre la Casa de Gobierno y la vivienda de los Kirchner. A su vez, el ministro de Economía santacruceño, Juan Bontempo, minimizó la protesta y dijo que «cada vez hay menos» participantes y que asistieron alrededor «de 400 personas».

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