Scioli pide prisión para los piqueteros salvajes (pero ya no queda ningún preso)

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Buenos Aires - Tras la violenta toma del Ministerio de Desarrollo Social ocurrida este lunes en la ciudad de La Plata, el gobernador Daniel Scioli se mostró ayer muy enojado por la rápida liberación que lograron los 54 detenidos, pese a haber provocado heridos -uno de gravedad-, tomar rehenes y ocasionar serios daños materiales al edificio público.

«Han destrozado todo: computadoras, materiales de trabajo. Se entró con bombas y armas de fuego, y los detenidos de ayer es como si no hubiera sucedido nada, y lo que pasó salta a la vista», se indignó Scioli luego de recorrer las instalaciones del ministerio y la guardería infantil ubicada enfrente, que también debió ser evacuada durante la jornada violenta. En la revisión de los graves daños participaron además el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo; su par de Justicia, Ricardo Casal; el titular de la cartera de Seguridad, Carlos Stornelli, además del jefe de Gabinete, Alberto Pérez. Más temprano, el gobernador había realizado una visita fuera de agenda a la Municipalidad de La Plata, donde fue recibido por el jefe comunal, Pablo Bruera.

A su vez, desde el Ejecutivo bonaerense prefieren por el momento no hacer deducciones acerca del trasfondo político del ataque del lunes. «Son grupos de piqueteros que dicen ser kirchneristas, pero que ahora dicen que se sienten perjudicados», indicaron desde el gobierno. «No voy a hacer especulaciones políticas; acá actuó un grupo de violentos», puntualizó, en tanto que desde su entorno se encargaron de subrayar: «El gobernador está entero y gestionando. Con los violentos no vamos a negociar».

  • Justicia

    Los cuatro pisos del ministerio bonaerense que recorrió Scioli asemejaban hasta ayer un escenario de guerra: vidrios rotos, muebles y computadoras destrozados, paredes con pintadas, sillas impidiendo los accesos por escalera, restos de comida y bebidas en el suelo y expedientes tirados por el piso. «El edificio quedó inutilizado, hay que hacerlo de nuevo. Estamos haciendo un presupuesto y acondicionando algunos pisos, pero los empleados no podrán trabajar aquí en condiciones normales hasta la semana próxima», lamentaronfuentes del Ejecutivo. El gobernador remarcó que no va a comentar «decisiones de la Justicia», aunque indirectamente cuestionó la decisión de la fiscal platense Ana Medina, que el lunes por la noche dejó en libertad a los 57 detenidos. «¿Se entró, se rompió todo y no pasa nada? Yo quiero que pasen cosas», manifestó.

    «Le he dado instrucciones al ministro de Justicia para que a través del Fiscal de Estado de la provincia impulse las acciones que correspondan», remarcó. La intención de Scioli es que la provincia se transforme en querellante en la causa, como «particular damnificado». «Desde la gobernación vamos a colaborar (con los fiscales) para que se llegue con la fuerza de la ley a castigar a estos violentos.»

    «Quiero que los trabajadores se sientan respaldados -continuó Scioli-, y eso no se logra desde un ministerio, desde Seguridad. Eso se logra entre la seguridad y la justicia. No lo arregla sólo un ministerio o un gobernador. Es fundamental el accionar de los fiscales que tienen todos los elementos para profundizar la investigación».

    Al respecto, la fiscal Medina -que ayer se reunió con el ministro Casal-advirtió que otorgó la libertad a todos los detenidos en la noche del lunes porque espera los informes policiales para determinar el grado de responsabilidad de los piqueteros que tomaron el ministerio. «Algunos testimonios indican que podrían haberse efectuado disparos al aire, pero esto lo confirmarán los informes de la Policía», indicó la funcionaria platense.

    Por su parte, Scioli respaldó al ministro Arroyo. Es una persona «con experiencia, que viene trabajando hace años con Alicia Kirchner, un profesional reconocido, con una política de puertas abiertas».

    Entre las 11.30 y las 16 del lunes, los grupos piqueteros Movimiento Popular 29 de Mayo (MP29) y el MTD Trabajo y Dignidad tomaron por la fuerza el Ministerio de Desarrollo Social en reclamo de más asistencia. Fueron más de 50 manifestantes encapuchados, con bombas molotov, escopetas tipo «tumberas» y otros elementos contundentes de fabricación casera.

    Tomaron como rehenes a cuatro empleados y obligaron al resto a desalojar el edificio de 10 pisos ubicado a dos cuadras de la gobernación.
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