Tres provincias, con maestros en paro, no pagarán nuevos aumentos

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Los gobernadores de Entre Ríos, Corrientes y San Juan endurecieron su postura frente a los docentes provinciales que el lunes iniciaron medidas de fuerza en reclamo de subas salariales y, por ende, no dieron inicio al ciclo lectivo tras el regreso de las vacaciones de invierno. Ante este escenario de conflicto, los mandatarios decidieron no sólo descontar los días no trabajados sino que advirtieron que podría quedar sin efecto el pago del aumento otorgado recientemente.

La reacción tiene sentido. El temor a la incipiente escalada de reclamos salariales tiene en vilo a las provincias, en sintonía con el tiempo electoral que corre para la mayoría de los distritos. Atado a ello aflora, además, al fragilidad de las cuentas públicas, desboradas -y en rojo- por sucesivas recomposiciones de sueldos.

En Corrientes, mientras los gremios docentes tensan la cuerda, desde el Ministerio de Educación del gobierno de Arturo Colombi indicaron que no sólo se descontarán los días de paro, sino que además podría quedar sin efecto el aumento de $ 200 dispuesto oportunamente. No fue, sin embargo, una amenaza que calmara las aguas, ya que los maestros retrucaron con la posibilidad de iniciar un paro para la semana próxima de 72 horas.

Los gremios exigen discutir junto a las autoridades ministeriales mejoras salariales para el segundo semestre del año, la reactivación de las comisiones mixtas y que se retrotraiga la situación relacionada con el Consejo General de Educación al 13 de junio, fecha en que entró en vigencia de la nueva Constitución provincial.

Además, piden que se deje sin efecto el decreto de creación de la Dirección General de Educación Primaria.

De este conflicto se ocupó el viceministro de Educación de la Nación, Osvaldo Devriés, que instó a los sindicatos docentes correntinos y al gobierno a «buscar de manera urgente el diálogo para solucionar el problema educativo». Devriés acusó a los gremios de pasarse de rosca y los llamó a la reflexión porque «se equivocan en recurrir rápidamente en medidas de fuerza».

  • Entre Ríos

    También en Entre Ríos, el gobernador Jorge Busti endureció su posición frente a los reclamos docentes y justificó la decisión de no pagar los días de huelga al decir que «en cualquier empresa privada, si los sueldos se pagan en término, se descuenta en caso de huelga». Con lo cual el gobierno ya resolvió que a fines de mes, cuando los docentes perciban los salarios de julio, les aplicará los descuentos por los días de paro del 28 de junio, y 3 y 4 de julio, quita que en el caso de un maestro de grado en cargo inicial le significará una pérdida de aproximadamente $ 100 sobre un sueldo de bolsillo de $ 1.040.

    El cálculo lo esbozaron dirigentes de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) que, a la vez, pusieron de manifiesto que ése sería el piso mínimo de los descuentos, ya que a mayor antigüedad y consecuentemente más salario, las quitas serán más significativas. En tanto, en San juan, con la intención de buscar una solución al conflicto, la ministra de Educación provincial, Margarita Ferrá de Bartol, advirtió: «Día no trabajado, día no pagado», en referencia a los docentes que ayer iniciaron un paro que se extenderá hasta mañana. La ministra ya adelantó que el gobierno no realizará una nueva propuesta hasta después de las elecciones, que serán el 12 de agosto, y que además se descontarán los días porque los maestros deben ir a las escuelas a dictar clases. Un escenario diferente se vive en Misiones, donde los docentes celebraron ayer una nueva suba salarial. El gobierno que encabeza Carlos Rovira otorgó un aumento de 16,5% a los docentes y, de esta manera, elevó a $ 500,36 el básico del sector, por lo que el salario de bolsillo mínimo trepará a los $ 1.040.

    El anuncio corrió por cuenta del ministro de Educación, Hugo Passalacqua, quien aseguró que «Misiones ahora está entre las 10 provincias que mejor pagan a los docentes, cuando antes estaba entre las 3 peores».
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