Economía

Prevén que gestión Macri acumulará inflación del 250%

Entre 2016 y 2019 las tarifas terminarían subiendo un 550% y el dólar escalaría más del 400%. La contracara: los salarios, en torno del 200%.

Como “no es posible bajar sensiblemente la inflación a la vez que se corrigen los precios relativos, y que no será posible incrementar el gasto en subsidios, en 2020, la suba de precios se desacelerará de manera paulatina”, pasando de niveles cercanos al 40% en 2019 al 30% en 2020. Así lo indicó ayer la consultora Ecolatina, al señalar que “producto de estas dinámicas, durante la gestión Cambiemos habrá tenido lugar un reacomodamiento de precios relativos”. Mientras que la inflación acumularía alrededor del 250% entre 2016 y 2019, las tarifas subirían cerca de 550% y el dólar escalaría más de 400%. “La contracara de este proceso sería que los salarios nominales crecerían en torno del 200%, muy por debajo de la inflación”, agregó.

La consultora manifestó que, “aunque prácticamente se habrán corregido los atrasos tarifarios y cambiarios heredados, el poder adquisitivo habrá retrocedido significativamente en el período”. “En este contexto, cabe preguntarse si otra dinámica era posible, es decir, si era posible ajustar precios relativos sin acelerar la inflación. Lamentablemente, y siguiendo la experiencia histórica, parecería que no”, señaló. “Habrá que ver entonces cómo se dirimirá este dilema en el próximo ciclo presidencial. Si bien todavía no podemos afirmar su resultado, algo es seguro: la inflación seguirá elevada”, resaltó.

Distorsiones

Uno de los principales problemas económicos que heredó Cambiemos fue la distorsión de precios relativos, entre los que sobresalían el atraso tarifario y cambiario. El Gobierno de Mauricio Macri intentó encarar un proceso de corrección de precios relativos en simultáneo con una reducción de la inflación general. “Este segundo objetivo estuvo lejos de alcanzarse: la corrección de precios relativos aceleró la inflación. No obstante, la mayor inflación no anuló la corrección de precios relativos: el alza de las tarifas de Servicios Públicos superó ampliamente al del IPC GBA Ecolatina entre 2016 y 2018 (370% y 160%, respectivamente)”, afirmó Ecolatina.

Por otra parte, sostuvo que “el reciente congelamiento tarifario residencial puede percibirse como un estímulo no salarial al consumo. Los menores incrementos restarían presiones a la inflación, de modo que el deterioro del poder adquisitivo se atenuaría, e incluso podría llegar a crecer en el margen en los meses electorales”. En tanto, “al atrasarse el precio de un bien inelástico, es decir, de un bien que no es sustituible por otro -el pago de la tarifa de electricidad o de gas no puede ser reemplazado dentro de la estructura de gastos de los hogares como sí se puede hacer con otros bienes- se deja más espacio para consumir otros productos, aun cuando el poder adquisitivo permanezca constante. En consecuencia, podríamos ubicar a esta medida junto a los créditos ANSES, relajaciones de los créditos UVA, el plan Ahora 12 y junio y julio 0 km”, agregó.

La actualización tarifaria depende también, en gran medida, de la dinámica cambiaria: el dólar es un componente central en la estructura de costos de las empresas de Servicios Públicos (así como lo es el precio del petróleo). En consecuencia, el ajuste necesario para la primera parte del año que viene dependerá de dónde termine el tipo de cambio este período electoral. Más allá de esta aclaración, la actualización tarifaria será significativa y superará a la inflación general.

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