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Privados con dudas por datos políticos

Los mercados aún dudan de las consecuencias reales en la economía y el sistema financiero del nuevo escenario político. Si bien la llegada de Alberto Fernández genera más confianza como eventual jefe de Estado que el posible regreso de Cristina Fernández de Kirchner, las posibilidades del primero de ser el referente máximo de la fórmula aún deben demostrarse. La posición quedó bien reflejada en el último informe semanal de Consultatio Finantial Services, titulado “Ajedrez Político”. Las principales conclusiones del trabajo son las siguientes.

*La expresidenta CF sorprendió a todos con una movida audaz y de resultados inciertos. Entre los efectos de corto plazo se destacan dos: el primero fue precipitar los tiempos de definiciones del resto del arco político, forzando el adelantamiento de los tiempos de aclaraciones y formalización de alianzas y rupturas. Este proceso está todavía en curso, ya se independizó del calendario electoral preexistente.

Fiel a la grieta que caracteriza al electorado argentino, la movida despertó interpretaciones contrapuestas respecto de la efectividad que tendrá la nueva fórmula en términos de performance electoral de cara a octubre. Algunas de ellas lo presentaban como un hecho positivo para la lectura del mercado (“es una fórmula más moderada”; “está reconociendo tácitamente una menor fortaleza”), mientras que otras lo presentaban como un hecho marcadamente negativo (“erosiona la polarización que favorece las chances de Cambiemos”; “hay una menor atomización de la oposición”).

En favor de la lectura negativa, tenemos que decir que, si bien ya estaba prácticamente descontado, la confirmación de la candidatura de CF representa algo negativo para el mercado: su propio discurso sigue siendo poco amigable. Además, CF puso al frente de la fórmula a alguien que ya estaba trabajando con ella y que no tiene votos propios, con lo cual es probable que termine respondiéndole. Pero también es verdad que, a juzgar por el timing del anuncio, pareciera que la jugada de CF surgió más como una búsqueda de consenso que como un resultado de él. Asimismo, todavía no hay indicios claros de que dicho consenso se logrará.

En resumidas cuentas, y para ser sinceros, nuestra lectura del tablero político no está tan clara. Esto se da un poco por falta de convencimiento pleno respecto de los argumentos de cada una de las teorías y otro tanto por la gran fuente de incertidumbre que todavía existe. Si tuviéramos que definirnos hoy, diríamos que estamos pesimistas: la propia falta de convencimiento nos lleva a eso. Pero también, muy probablemente, esta postura está vinculada con una serie de señales de alarma que sonaron esta semana desde el plano macro, las cuales comentamos más adelante en este reporte.

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