30 de noviembre 2020 - 00:00

Garantías Recíprocas: pymes con apoyo, inversores con ganancias

Las SGR quieren expandirse como un recurso para las pymes. Pero también buscan crecer fuerte en la cartera de inversiones de los grandes jugadores, sean empresas o personas físicas, que pueden desgravar el 100% de Ganancias sobre los fondos invertidos. Una petrolera privada explica su alianza con la SGR líder.

 Mastandrea. “Ideal para quien cobre un bonus”. Tortorella. “El sistema es probado y sólido”.
 Mastandrea. “Ideal para quien cobre un bonus”. Tortorella. “El sistema es probado y sólido”.

Las pymes que no precisan ayuda para financiarse son vecinas de unicornios y dragones. El resto, claro, vive entre nosotros.

Justamente, en el mundo real argentino, el sistema de Sociedades de Garantías Recíprocas (SGR) es una alternativa potente para potenciar el acceso a fondos. “Se trata de una solución ágil y eficiente, y el sistema es probado y sólido: ya hay 45 SGR y lleva más de 20 años operando”, explica César Tortorella, prosecretario de la Bolsa de Comercio porteña y tesorero de la CASFOG, la cámara que agrupa a las entidades. Lo desagrega así: “El sistema de SGR tiene tres patas: primero, las mipymes, o socios participantes, a los que se avala y de ese modo se simplifica y abarata su financiamiento. Actualmente hay 20.000 firmas con garantías vigentes, y en 2020 se otorgaron avales por un monto de más de $ 100.000 millones; el segundo componente son los socios protectores, que pueden ser personas humanas o jurídicas. Estos son los que aportan al Fondo de Riesgo por dos años, y pueden desgravar su inversión del pago de Ganancias al 100%”, agrega Tortorella. Y aclara enseguida, pensando en las posibles dudas de los gerentes financieros de compañías o fondos inversores, que están midiendo cada paso: “Se trata de un sistema seguro, que en dos décadas largas superó todas las turbulencias y tiene hoy una mora promedio de menos del 6 % de las garantías vigentes; en la actualidad el sistema tiene unos $ 37.000 millones de aportes vigentes”. Y la tercera pata obviamente son las propias SGR, explica, que “administran e invierten los Fondos de Riego confiados por los protectores, así como asesoran a las micro, pequeñas y medianas firmas para avalarlas, velan por el cumplimiento de las regulaciones de la autoridad de aplicación y por la confianza y eficiencia que dan certezas a todos los involucrados”, detalla el tesorero de la Cámara.

Ganancias: pagar menos

Alberto Mastandrea es contador, especialista en Tributación y socio en BDO Argentina. Baja a tierra de inmediato los beneficios para los socios protectores, aquí y ahora: “Como consecuencia de que nos enfrentamos a un nuevo cierre del año fiscal, a partir del próximo 31 de diciembre, muchas empresas y personas humanas se encuentran en proceso de estimar el Impuesto a las Ganancias que deberán afrontar. Frente a ese contexto, y para el caso de que el impuesto arroje una suma significativa a pagar, una alternativa que corresponde evaluar consiste en analizar la viabilidad de invertir en una SGR”, explica. Luego, diferencia entre empresas e individuos: “Para el caso de los ‘sujetos empresa’, la particularidad de ésta alternativa reside en que contablemente las sumas invertidas se las expondrá como una inversión financiera, mientras que fiscalmente serán consideradas como un gasto deducible en el tributo. Esto significa que no sólo disminuirá el impuesto a ingresar (sumas invertidas multiplicada por la alícuota del tributo), sino que además reducirá la base para el cálculo de los próximos anticipos. En este sentido”, aclara Mastandrea, “se debe recordar que el primer anticipo del impuesto (cuyo vencimiento operará para estas empresas en junio de 2021) es equivalente al 25% del impuesto determinado en el ejercicio anterior. Así, al evaluar los beneficios de la inversión, no sólo se deberá tener en cuenta la disminución del impuesto a ingresar, sino además el menor importe que arroje el primer anticipo a cuenta del próximo año”. En castellano no contable, lo redefine así: “estos aportes nos ponen en una situación ideal, pues sin disminuir el resultado contable del período, logran reducir el impuesto a las ganancias del ejercicio y de los futuros anticipos”.

También es una opción jugosa para las personas humanas, según el experto, incluso para los empleados en relación de dependencia, toda vez que una inversión canalizada a través de una SGR constituye sumas que serán deducibles del Impuesto a las Ganancias en el período fiscal en el cual se transfieran los montos en cuestión.

“Cuando el empleado se encuentra próximo a cobrar un bonus, invertir en una SGR debe ser una alternativa que no puede dejarse de evaluar”.

Mastandrea, sin embargo, advierte que, para que la deducción opere al 100%, deben cumplirse los siguientes requisitos: 1) La SGR deberá mantener un stock de garantías promedio en su cartera por un valor equivalente al 80% del Fondo de Riesgo; 2) La suma invertida no podrá ser rescatada por el socio protector sino hasta después de transcurridos dos años contados a partir del efectivo aporte; y 3) los socios protectores no podrán ordenar una afectación específica de los fondos otorgados. Además, el contador aclara que “una de las principales cuestiones a considerar es la inmovilización del aporte por el término de los dos años requeridos. Queda claro que el beneficio estará constituido por el ahorro fiscal; pero además, la SGR restituirá el aporte con más el producido de las inversiones realizadas, las cuales por lo general neutralizan la inflación existente durante el plazo de inversión”.

El líder dice

¿Cómo se integra todo esto en los articuladores principales del modelo, las sociedades de garantía? Lo puede explicar Julia Erlich, la gerenta de Socios Corporativos de Garantizar, la SGR “que inauguró este sistema en la Argentina hace más de 23 años”, explica. Además, dice, la entidad lidera las operaciones entre las 45 jugadoras existentes, pues “cuenta con más del 70% de participación del mercado medido en la cantidad de pymes con avales vigentes, y con cerca del 23% de las garantías emitidas”. En la actualidad, explica, “Garantizar cuenta con alrededor de 25 mil socios partícipes y unos 700 socios protectores, aproximadamente. Y estos últimos están diversificados entre los principales bancos públicos y privados del país, empresas y compañías de seguros, así como personas físicas”, detalla.

Además de la ventaja explicada por Mastandrea, respecto de que la inversión en los fondos de riesgo de la SGR permite la desgravación del 100% de Ganancias, Erlich destaca que los socios protectores “pueden financiar a su cadena de valor e incrementar su productividad, a través de las múltiples opciones y productos que la SGR ofrece, tales como la negociación de cheques de pago diferido, el acceso a créditos bancarios más convenientes, u Obligaciones Negociables Simples, entre otros”.

Además de esta ventaja impositiva, la gerenta de Garantizar enfatiza la rentabilidad que brinda el capital aportado en el fondo de la SGR, “debido a la reinversión que realizamos con el fondo en distintos instrumentos como: títulos públicos, fondos comunes de inversión y plazos fijos, entre otros”.

Finalmente, sobre la denominación “protector” que puede resultar difusa, Erlich remarca que no se trata de beneficencia, pero sí se lo puede definir como un círculo virtuoso, “donde todos obtienen beneficios y potencian sus negocios. Las pymes logran obtener al mejor financiamiento por medio de las garantías que le otorga la SGR, ya que de otra forma les sería imposible acceder. Y los socios protectores potencian su cadena de valor, obtienen beneficios impositivos por su aporte, y suman la rentabilidad que el fondo les otorga”.

Protector con energía

Explica Gastón Buhacoff, líder de finanzas de Pan American Energy (PAE):

“PAE es una compañía global líder de energía y el principal productor privado del sector en la Argentina. Empleamos a 21.000 personas, directa o indirectamente”.

“Desde 2004 nos acercamos a una SGR (en nuestro caso fue Garantizar) para aportar a su fondo de riesgo. Nuestro principal objetivo es que las pymes puedan obtener garantías que faciliten el otorgamiento de préstamos por parte de instituciones financieras y comprar así bienes de capital, hacer inversiones productivas y disponer de capital de trabajo”.

“En 2009 firmamos un convenio con Garantizar por el cual nos hacemos cargo de las comisiones que las pymes deben pagarle a la sgr por la garantía de sus préstamos en toda la Región del Golfo San Jorge. El acuerdo es amplio, no solo para nuestros proveedores: incluye desde una clínica pediátrica hasta un instituto de inglés que se convirtió en una escuela bilingüe. Asimismo, bajo este convenio, se efectuaron operaciones para el desarrollo de proveedores estratégicos para PAE”.

Quiero invertir, ¿cómo hago?

Julia Erlich, la gerenta de Socios Corporativos de Garantizar, explica que para convertirse en socio protector el piso mínimo a invertir es de $500.000 para personas físicas y de $1.000.000 para empresas, aporte que se debe realizar a través de transferencia bancaria desde la cuenta propia de la persona o la empresa interesada. “El plazo exigido por la normativa para gozar del beneficio impositivo es de dos años calendario, a partir de la acreditación de los fondos. Y un dato no menor”, enfatiza Erlich, “es que la mayoría de nuestros socios protectores repiten la inversión luego de los dos años. Históricamente las reimposiciones al fondo superan el 90%. Y más del 50% de los protectores primerizos llegan enviados por socios que ya invirtieron.”

T26AS30B.PDF
T27AS30B.PDF

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