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¿Qué se puede esperar de las 5 medidas para frenar al dólar?

• LAS DECISIONES DE CAPUTO AL FRENTE DEL BCRA PARA CALMAR A LOS MERCADOS
Dos son de efecto neutro o nulo, una es suavemente contractiva en pesos y otra es una incógnita. La única eficaz: la venta de divisas. Ya no se intenta controlar el precio, sino limitar las ventas.

Ni bien asumió en su nuevo cargo de presidente del Banco Central el extitular de Finanzas Luis Caputo, se alzaron algunas voces expresando que la elección no era la más correcta dado que el exministro tiene más un perfil típico de trader que uno de técnico especializado en cuestiones monetarias. Lo que sin embargo no se dijo es que el expresidente del BCRA Federico Sturzenegger tenía una formación técnica impecable en cuestiones monetarias -y además una experiencia desde el propio corazón del sistema financiero argentino- y ello dio de bruces con la capacidad del Banco Central de controlar siquiera en forma mínima las variables. Fue así que las críticas arreciaron fuertemente con el argumento, no exento de justificación, de que el expresidente del BCRA se contradecía todos los días, borrando con el codo lo que había escrito con la mano en la jornada anterior.

Esto quiere decir que el hecho de que el nuevo presidente del BCRA tenga un perfil de "trader" no impide ni anula en teoría su capacidad para capear el temporal que los mercados siguen viviendo principalmente, pero no exclusivamente, con el tema dólar. En cierto sentido, incluso, puede ser una gran ventaja que alguien con un criterio muy práctico ocupe el puesto de quien -con o sin razón- fuera calificado de refinado técnico teórico.

Como el nuevo jefe del BCRA debutó con una batería de cinco medidas para calmar los mercados, lo mejor que se puede hacer es analizarlas para ver hasta dónde su perfil de "trader" puede ir contra su capacidad de tranquilizar a los mercados:

Licitación de dólares provenientes de las reservas del BCRA

En una primera instancia puede decirse que esta medida se da de bruces con lo firmado en la Carta de Intención con el FMI en el sentido de que Argentina marcha rumbo a una flotación limpia en la que sólo intervendría el Tesoro -y no el BCRA- vendiendo parte de los dólares aportados por el FMI para pagar su déficit fiscal en pesos. Como se ve, en este aspecto Luis Caputo no parece distanciarse demasiado de su predecesor: ambos deciden intervenir en el mercado de cambios. Sin embargo, hay una diferencia entre ambos que no es nada sutil: mientras Sturzenegger intervenía la semana pasada intentando controlar infructuosamente el precio de la divisa perdiendo en un solo día u$s700 millones de las reservas del BCRA, Luis Caputo pone un límite máximo de u$s400 millones a los dólares con los que el BCRA intervino ayer y lo hará hoy en forma conjunta. Parece entonces más conservadora la apuesta del nuevo jefe del BCRA, lo que no implica por ello que sea menos efectiva su forma de intervenir, dado que la forma de salir a vender a tontas y a locas todo lo que haga falta para defender precios caprichosos del dólar de su antecesor se reveló como algo que no sólo no tuvo sentido hasta hace días, sino que además se pagó muy caro en términos de reservas. Poner un límite, entonces, luce un acierto.

Compromiso de cerealeras para liquidar divisas

Aquí estamos frente a una medida en el mejor de los casos inocua. Se habló de un monto diario de u$s300 millones y total para junio-julio de u$s4.000 millones. Lo cierto es que las cerealeras no van a vender lo que no tienen ni tampoco van a retener un tiempo exagerado las liquidaciones por el riesgo a que les suban las retenciones, lo que ahora sí representa un riesgo concreto. En síntesis: medida inocua. Quizás buena como publicidad, pero neutra en su efectividad.

Reducción de Cantidad de dólares de los Bancos

Sturzenegger ya había bajado al 10% de la responsabilidad patrimonial neta la cantidad de dólares que los bancos podían tener, y ahora Caputo baja más esa cantidad a sólo el 5%, lo que implicaría una venta puntual de dólares muy concentrada esta semana. Este tipo de medidas suele tener una efectividad limitada a la fecha en que los bancos deben desprenderse de los dólares excedentes. Después, su utilidad es nula.

Suba de encajes de cinco puntos

La suba fue dispuesta en forma escalonada en dos meses y alcanza tanto a las cuentas corrientes como a los plazos fijos en pesos. La utilidad de esta medida consiste en elevar la demanda de moneda nacional. Los depósitos totales en pesos orillan los 2,1 billones, por lo que cinco puntos porcentuales son alrededor de 100.000 millones de pesos, lo que equivale a algo más de u$s3.000 millones en forma escalonada en dos meses. No se trata de un aumento brusco ni exagerado de encajes, sino de algo suave que no debería tener demasiado impacto en el precio del dólar. Es necesario tener en cuenta que a diferencia del caso de Federico Sturzenegger, quien se negaba terminantemente a echar mano de este instrumento que erosiona la rentabilidad de los bancos, el presuntamente más "trader" Luis Caputo como primera medida toma esta acción que no suele ser algo deseado por las entidades financieras. Hay que decir aquí que los bancos pueden efectuar este encaje excedente con los BOTE 2020 que también ahora se acaban de licitar nuevamente por lo que una buena parte del efecto contractivo se pierde, dado que en vez de pesos los bancos van a "congelar" una cantidad de bonos.

Suba de encajes de Rescate de Lebac vía Bonos del Tesoro

Este es un mecanismo nuevo que se inicia ahora y que, de tener éxito, va a prolongarse en el tiempo dado que Argentina le está prometiendo al FMI eliminar unos u$s25.000 millones de Lebac en tres años. El problema es que el éxito es incierto, dado que la demanda de bonos en pesos a plazos mayores a un año puede aparecer y desaparecer en solo un instante. Asimismo, a medida que se acerquen las elecciones de 2019 va a ser cada vez más difícil colocar bonos de plazos superiores a un año, por lo que hay que poner un gran interrogante para calificar a esta medida.

En síntesis, entonces, de la batería de medidas llevada a cabo ahora, dos son de efecto neutro o nulo, una es suavemente contractiva en pesos, otra es una incógnita, y finalmente una, la venta de dólares del BCRA en el mercado, es la única de cierta elevada eficacia para afectar al precio del dólar. La gran diferencia con la administración del BCRA de Sturzenegger es que ya no se intenta controlar el precio del dólar, sino limitar las ventas. Parece una movida prudente. Y aunque se tilde a Luis Caputo de "trader", ello no le quita ni un ápice de capacidad en comparación con su antecesor. Vale recordar el viejo refrán: "Lo que Natura non da, Salamanca non presta".

walter.graziano@yahoo.com

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