Política

Quedó trunco el proyecto anti barras

La Cámara de Diputados devolvió esta noche a comisiones el proyecto de ley anti barra bravas luego de haberlo aprobado en general, debido a que los legisladores no lograron ponerse de acuerdo sobre las modificaciones durante el tratamiento artículo por artículo.

Luego de que la palabra "mamarracho" sobrevolara el debate varias veces mientras los legisladores trataban sin éxito de ponerse de acuerdo sobre los cambios que le harían al proyecto, el diputado del bloque Evolución Martín Lousteau presentó una moción para que la iniciativa volviera a comisiones, la cual fue aprobada con 115 votos a favor, 84 en contra y dos abstenciones.

El proyecto enviado por el Gobierno al Congreso se había aprobado en genera con 201 votos a favor y 3 abstenciones pero se empantanó cerca de las 22:00, durante el tratamiento particular, donde las distintas bancas no lograron ponerse de acuerdo.

Después de casi dos horas de discusión sobre las modificaciones, los legisladores iban por el décimo artículo de los 44 que tiene el proyecto, sin lograr ponerse de acuerdo respecto de la redacción de ese punto, referido a la tenencia de entradas apócrifas para partidos de fútbol.

El proyecto establece penas de prisión de uno a tres años para la tenencia venta y distribución de entradas falsas y esto abrió una polémica debido a la posibilidad de que una persona pudiera comprar de buena fe una entrada sin saber que es apócrifa y terminara yendo presa.

En medio de esa discusión, Lousteau presentó su moción y el debate quedó suspendido.

El hecho se vio motivado también por la decisión del Senado, anunciada durante la tarde, de no votar el proyecto en la sesión de este miércoles y postergarlo hasta febrero, con lo que la sanción definitiva de la ley quedó para 2019.

Los diputados no llegaron siquiera a discutir el artículo en el que se preveía introducir el cambio más importante, es que era el establecimiento de la incompatibilidad entre el ejercicio de la función pública y y el desempeño en la comisión directiva de un club.

Durante la sesión, la oficialista Gabriela Burgos, presidenta de la Comisión de Legislación General, destacó que la iniciativa "no va destinada a los violentos" sino "a la sociedad en general que quiere disfrutar de un partido de fútbol sin violencia".

Burgos destacó entre las modificaciones que ya se la habían hecho al proyecto en los días previos la incorporación de medidas preventivas, como la creación de una base de datos donde "estén asentadas aquellas personas que están imputadas y procesadas" por delitos en espectáculos deportivos.

Por su parte, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, justificó la necesidad de avanzar con el proyecto en que los barrabravas "siempre están en delitos mayores" y, según dijo, "son sicarios".

La diputada y co fundadora de Cambiemos apuntó a la vinculación entre el fútbol y la política al señalar que "el sicario tiene impunidad porque el fiscal es socio del club, tesorero o presidente".

"Yo tengo mi disputa con (el presidente de Boca Juniors, Daniel) Angelici, que es presidente de Boca y quiere operar para el Gobierno. Y voy a tenerla con cualquier operador que quiera mezclar política con sicarios. Separar la política del fútbol ya no es separar la entidad deportiva, es separar la política del delito grave, del narcotráfico y de la impunidad", agregó.

Tras señalar que lo "enoja coincidir con la diputada Carrió", el jefe del bloque Frente para la Victoria, Agustín Rossi, se expresó en un sentido similar pero se refirió puntualmente al presidente Mauricio Macri, al señalar que como titular de Boca Juniors "convivió 12 años con los barras".

"¿El Presidente de la Nación no sabe quiénes son los barrabravas? ¿El fiscal (Carlos) Storneli fue durante 4 años secretario de Seguridad de Boca Juniors. ¿Nunca vio un delito? El señor (Eugenio) Burzaco, actual viceministro de la ministra que envía este proyecto, fue secretario de seguridad de River Plate. ¿Nunca vio qué pasaba con los barras?", agregó Rossi.

Finalmente, el jefe de la bancada oficialista, Mario Negri, afirmó: "Lo que debemos proteger es la vida de los ciudadanos y no de una barra que va a vivir de la vida del otro que puede morir y fue a ver sanamente un espectáculo".

"¿Ustedes creen que los barrabravas se alimentan porque sí, o ustedes creen que la ideología de la política en una campaña llega a los barrabravas porque fueron militantes cultores de una ideología? Son militantes cultores de la guita y fundamentalmente del delito", añadió.

El proyecto plantea incrementar en un tercio las penas mínimas y máximas prevista en el Código Penal para delitos como para delitos homicidio, lesiones, robo, bloqueo de calles o intimidación pública, cuando sean cometidos en oportunidad de un espectáculo deportivo.

Se establece una pena de dos a seis años de prisión para quien introduzca al estadio, guarde o porte armas blancas, artefactos químicos, pirotecnia, bengalas y químicos asfixiantes.

También una pena de cuatro a ocho años de cárcel para el que introdujere o guardare armas de fuego o artefactos explosivos sin la debida autorización, entre otros puntos.

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