Economía

Rebaja de IVA a productos básicos: ahora es el turno de Ingresos Brutos

No solamente la reducción del IVA generará un efecto beneficioso. Cabe destacar que los impuestos provinciales, particularmente Ingresos Brutos, y ciertas tasas municipales, también influyen en el precio final de los productos.

Las medidas que el Gobierno estimó conveniente para paliar la coyuntura ya se han tomado y en parte reglamentado. Pero todo lo decidido está vinculado a impuestos nacionales como el Impuesto al Valor Agregado en lo que hace a productos alimenticios enumerados en el Anexo del Decreto 567/19 o Ganancias en cuanto a las modificaciones al mínimo no imponible y la reducción de anticipos.

El impacto más directo en el precio final de los productos seleccionados de la canasta lo produce el IVA en la etapa final gravándolos a tasa 0%, lo que permite la deducción de los créditos fiscales cuando el vendedor es responsable inscripto en el tributo.

Sin embargo no solamente la reducción del IVA generará un efecto beneficioso, los impuestos provinciales, particularmente Ingresos Brutos, y ciertas tasas municipales, también influyen en el precio final de los productos.

Ingresos Brutos, con su efecto acumulación al constituirse en costo de la etapa siguiente al ser trasladado, termina produciendo un impacto significativo en el precio que pagará el consumidor final.

Si bien las medidas que reducen la recaudación del IVA y Ganancias, terminan perjudicando a las provincias y a Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) por generar menos coparticipación de impuestos, estas jurisdicciones también deberían hacer un esfuerzo para liberar a los productos beneficiados de la incidencia de Ingresos Brutos.

Es más, el Decreto 561/19 que aprobó las medidas invita a las provincias y a CABA a que adhieran a las mismas en el ámbito de sus jurisdicciones con medidas similares.

La cuestión pasa por dos aspectos. En primer lugar si se exonera de Ingresos Brutos sólo la última etapa el efecto no se notará por lo que debería apelarse a una exención objetiva que impacte en todas las etapas desde su producción. Y esto los gobiernos provinciales lo pensaran dos veces por la caída recaudatoria que podría generar.

Por otro lado habrá que cumplir con los pasos institucionales para concretar la medida que se decida, lo que debería hacerse con urgencia habida cuenta que estamos ante un estímulo temporal que va de septiembre a diciembre.

Pese a todo, morigerar la incidencia de Ingresos Brutos en el precio final de los productos parece un necesario acompañamiento a la reducción del IVA para los productos de la canasta básica. Claro está, todo ello considerando la variación de los precios por la devaluación antes de aplicar los impuestos al consumo que podría neutralizar el efecto pretendido por las medidas.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario