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Rebelión del PJ anti K, marcha y sesión en fecha traumática

• DIVISIÓN ENTRE LOS LEGISLADORES QUE RESPONDEN A LOS MANDATARIOS.
• NO FIRMARON DICTAMEN.
La Casa Rosada montó ayer un operativo de urgencia para contener a los gobernadores peronistas y blindar la reforma previsional. El riesgo de votar el 19 y 20 de diciembre en Diputados.

La reforma previsional que impulsa la Casa Rosada quedó ayer atascada en zona de riesgo. El interbloque Argentina Federal, que responde a los mandatarios peronistas, se opuso a firmar el dictamen oficialista al ausentarse en masa del plenario de comisiones Previsional y de Presupuesto y Hacienda en Diputados. "Hay un principio de rebelión de los diputados del PJ anti kirchnerista, estamos llamando uno a uno a los gobernadores", revelaron anoche desde el Poder Ejecutivo Nacional.

El interbloque de 35 diputados que preside el salteño Pablo Kosiner, longa manu de Juan Manuel Urtubey en la Cámara Baja, se juntó ayer por la mañana para intentar unificar una postura en relación al proyecto de reforma previsional que ya aprobó el Senado a partir de un acuerdo fiscal y tributario entre la Nación y las provincias. Pero no se llegó a una postura unificada en la hermética reunión de los legisladores que reportan a Urtubey, Juan Schiaretti (Córdoba), Juan Manzur (Tucumán), Sergio Casas (La Rioja), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Sergio Uñac (San Juan) y Carlos Verna (La Pampa), entre otros.

La Casa Rosada necesita los votos del interbloque Argentina Federal para blindar la reforma previsional. Pero los gobernadores peronistas anoche planteaban como salida salomónica modificar la fórmula y el plazo de entrada en vigencia del nuevo cálculo previsional para devolver el proyecto al Senado y apagar el incendio político. Nadie estaba dispuesto a pagar el costo de bajarle los haberes a los jubilados. En ese contexto ya se hablaba de la "doctrina Perotti" en referencia al senador nacional por Santa Fe que en la Cámara alta votó a favor del acuerdo fiscal pero en contra de la reforma previsional.

Los desmanes y el clima exasperado que se vició ayer en el plenario de comisiones terminó de complicar un panorama ya de por sí delicado tras la convocatoria a una marcha multisectorial organizada por los movimientos sociales, la Corriente de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), ligada al papa Francisco, y un sector de la Confederación General de Trabajadores. En ese contexto, el interbloque de Kosiner se volvió a reunir anoche en una cena a la que asistieron sus principales integrantes y donde cada uno repasó la posición de sus gobernadores de provincia.

El Gobierno nacional tampoco colabora desde lo simbólico. Más allá de recordarle a los mandatarios peronistas que se acerca la fecha de pago de aguinaldo, medida para la que necesitarán auxilio financiero de Nación, el oficialismo prevé sesionar el 19 y 20 de diciembre, una fecha traumática para cualquier gobierno no peronista. Ese día se espera que la calle quede tomada por el Movimiento Evita, la CTEP, la CCC, Barrios de Pie y, en caso de adherir, la CGT. Un cóctel delicado teniendo en cuenta que Patricia Bullrich se encuentra al frente del Ministerio de Seguridad de la Nación. Los convocantes no pasan ese detalle por alto y lanzan, off the record, un desafío temerario: "Ojalá que repriman, esta ley así no puede salir".

En el interbloque de Kosiner, los diputados peronistas están dividios entre "halcones" y "palomas". Los más duros están liderados por Diego Bossio, quien congrega a un pelotón que no tiene vínculo con los gobernadores y que directamente votará en contra de la reforma previsional. Allí reporta, por ejemplo, Eduardo "Bali" Bucca, que ingresó por la boleta "Cumplir" de Florencio Randazzo. Los diputados de los "gobernadores", sin embargo, ayer exhibieron fisuras en la reunión de interbloque celebrada por la mañana en la Cámara de Diputados. Los únicos que salieron a bancar abiertamente el proyecto de reforma previsional, no por su contenido sino por el acuerdo Nación-Provincias, fueron los cuatro legisladores de Córdoba que responden a Schiaretti. Se trata de Juan Brügge, Paulo Cassinerio, Martín Llaryora y Alejandra Vigo. La manifestación de los cordobeses a favor del proyecto de reforma previsional fue una consecuencia de la reunión mantenida el lunes en el despacho de Marcos Peña entre los legisladores provinciales de Cambiemos y Rogelio Frigerio. Allí se encolumnó a los diputados oficialista en la Legislatura de Córdoba para garantizar la aprobación del Presupuesto 2018 de Schiaretti. La intervención del jefe de gabinete y del Ministerio del Interior se disparó a partir del antecedente de la Legislatura provincia de Salta donde los mismísimos diputados de Cambiemos habían rechazado el pacto fiscal en el Legislativo local. La votación se salvó gracias a la supremacía peronista de votos que responden a Urtubey para sentar un precedente que disparó la ira de los gobernadores. "Nos piden que defendamos las reformas en el Congreso pero sus propios legisladores las rechazan en las Legislaturas provinciales", fue la rabieta de un mandatario peronista.

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