Política

Reforma laboral: gremio se niega a usar pulseras con GPS

El debate por la reforma laboral, que el Gobierno logró imponer en plena campaña electoral, encendió las alarmas por su aplicación práctica en casos extremos como el denunciado por el gremio de Sanidad, que inició una campaña contra el uso de pulseras geolocalizadas para las enfermeras en los establecimientos de salud. La medida intentó ser implementada por una clínica de rehabilitación y fue debatida en las cámaras empresarias del rubro pero hasta ahora no prosperó por el rechazo sindical.

“Las pulseras son la demostración de la mala utilización de las nuevas tecnologías. En lugar de ponerlas al servicio de mejorar la calidad de vida, pretenden retrotraer al ser humano a situaciones de persecución y vigilancia en el empleo propias de principios del siglo pasado”, le dijo a este diario Héctor Daer, cotitular de la CGT y secretario general del sindicato de la Sanidad. La campaña fue iniciada bajo la consigna “Somos trabajadores, no presos” y sumó para redes sociales el hashtag #NoALasPulserasEnEnfermería.

El primer indicio lo tuvieron el año pasado los integrantes de la comisión gremial interna de la clínica de rehabilitación Ciarec, en el barrio porteño de Villa Urquiza, cuyas autoridades anunciaron entonces que tenían previsto incorporar las pulseras a la labor diaria del personal de enfermería. Consistía, según los directivos, en un mecanismo que permitiría establecer en tiempo real el lugar de ubicación de cada empleado, el lapso entre el llamado de un paciente y el arribo del profesional a su habitación para atenderlo, y los plazos de permanencia en las oficinas de descanso del personal o fuera del establecimiento.

Tras un primer intento por aplicar el método los responsables de Ciarec volvieron a intentarlo semanas atrás, cuando chocaron con la negativa de los delegados gremiales: “la Comisión Interna rechazó que las enfermeras fuesen obligadas a usar las pulseras y la empresa pretendió sancionarlas. Después de un litigio con nosotros desistieron pero sabemos que el tema empezó a ser debatido internamente en Adecra”, le amplió a este diario Norberto Maschio, secretario de Prensa de ATSA Buenos Aires en alusión a la cámara que nuclea a clínicas, sanatorios y centros de internación.

En la cámara patronal admitieron que la utilización de las pulseras fue motivo de algunas conversaciones pero, aclararon, más orientadas a los pacientes que a las enfermeras. De todos modos rechazaron pronunciarse formalmente sobre la controversia y dijeron que en todo caso se trata de un tema menor frente a la paritaria en marcha con Sanidad.

Según Maschio, las pulseras representan un símbolo del tipo de medidas a objetar en las relaciones laborales y mencionó que en otros casos, como en el Sanatorio Finochietto, se puso en práctica la utilización de tabletas por parte del personal, con algunas prestaciones similares y la posibilidad de contar con el detalle de la medicación a suministrar a cada paciente pero sin dejar registro informático de los movimientos de cada trabajador.

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