Economía

Renta financiera: en marzo estarán las declaraciones juradas

Bancos y agentes de Bolsa tendrán que informar a la AFIP y a sus clientes sobre las rentabilidades obtenidas durante todo el año pasado.

Los contribuyentes del impuesto a la renta financiera van a tener disponibles las correspondientes declaraciones juradas de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) a partir de marzo. Así lo anticipó el titular del organismo, Leandro Cuccioli, en una conferencia de prensa, junto con técnicos. Las resoluciones correspondientes se publicaron en el Boletín Oficial ayer.

Desde el tercer mes de este año, las personas que ya están inscriptas en el Impuesto a las Ganancias van a poder completar las DD.JJ. de renta financiera a través del sitio web de la AFIP. Si por alguna causa la persona no está inscripta, por ejemplo, porque es monotributista pura, tendrá que anotarse.

El documento va a ser del tipo “asistido”. Para el caso, los bancos o agentes de mercado informarán a la AFIP sobre las rentabilidades de cada una de las inversiones de sus clientes. Un mes antes del vencimiento del pago del gravamen, en junio, tendrán plazo para informar a sus clientes sobre todas las ganancias obtenidas en 2018 por la inversión de sus ahorros. Así la persona tendrá una idea de cuánto ganó de manera nominal durante el año pasado. Si se trata de inversiones en bonos, el contribuyente tendrá que declarar el precio de compra, y el precio de venta, para poder computar así la rentabilidad obtenida por la comercialización.

“Quisimos hacer todo lo más sencillo posible”, afirmó Cuccioli. Según se explicó, se va a trabajar sobre declaraciones juradas presentadas por el propio contribuyente, en lugar de que los bancos actúen como agentes de retención, para evitar así que las personas canalicen sus ahorros hacia bancos del exterior, donde no les aplicarían la retención del impuesto.

El impuesto a la renta financiera es un tributo que se pagará sobre lo cobrado efectivamente por el ahorrista, y no sobre la ganancia devengada al momento de iniciar una inversión. De ese modo, una persona que todos los meses renueva un plazo fijo, irá acumulando ganancias durante los 12 meses del año, y tendrá que pagar. En cambio, una persona que invierte en un Fondo Común de Inversión (FCI) no pagará nada mientras no venda su cuotaparte.

El impuesto, además, saldrá con un mínimo no imponible anual de $66.900. Es decir que el inversor que supere esa renta anual comenzará a tributar por la diferencia. Si su ganancia anual no supera ese límite, no tendrá que presentar DD.JJ.

Por otro lado, la AFIP les permitirá por única vez a los contribuyentes descontar intereses ganados por cupones de bonos que hayan tenido durante el año pasado de la pérdida por caída de los precios.

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