Ambito BIZ

Responder a la ciencia ficción hecha realidad

Las universidades deben leer con agilidad los cambios tecnológicos, sociales y económicos para pensar la innovación como paradigma clave: en contenidos, en procesos y en metodologías, de cara a las nuevas generaciones y también a las nuevas demandas de la educación continua de los profesionales.

Por eso, resulta central ofrecer herramientas de pensamiento digital, se estudie lo que se estudie, para entender, analizar y discutir el impacto que, sobre la disciplina específica y la interconexión con otras, puede tener la gestión de grandes masas de datos (big data), la inteligencia artificial, el blockchain, las fintech, las comunicaciones sincrónicas y asincrónicas, las economías colaborativas, la salud digital, entre otras posibilidades.

Es un gran desafío captar la atención de estudiantes acostumbrados a la velocidad del multitasking, al estímulo constante.

Para esto, es clave el rol de la persona que trabaja como facilitador del saber, quien debe lograr un vínculo personalizado con cada uno de los estudiantes, su trayecto formativo, intereses y desarrollo de competencias, sin perder la idea de comunidad, que potencia la escala que puede lograr el quehacer de un solo individuo (para dar respuesta al desarrollo de un emprendimiento, al armado de una unidad de negocios en una empresa activa, al abordaje de una política o una causa social, por citar ejemplos aislados).

Con la puesta en práctica, este facilitador debe también proponerse concretar la seguridad del estudiante, para que se sienta sólido en sus definiciones en un mundo VICA (volátil, incierto, cambiante, ambiguo).

Es importante fomentar una comunidad que promueva la investigación y la discusión continua sobre la realidad y la frontera del conocimiento, para concretar los máximos estándares en el análisis y el diálogo que se puedan tener con otros profesionales a nivel local e internacional.

De este contexto resultan los proyectos conjuntos con otras universidades, empresas, cámaras empresariales, consultoras y centros de investigación.

También las certificaciones de competencias en conjunto, tales como las aplicadas a project management (con el Project Management Institute), decisiones financieras (CFA Institute) y marketing digital (Google), por mencionar unas pocas.

Hay una competencia que no puede descuidarse: la de estar preparados profesionalmente para el contacto directo con desafíos que hoy ya no son imposibles.

Actualmente, los estudiantes pueden mantener una charla con un nobel de economía en un aula o interactuar en un foro a través de un MOOC. Son varios los argentinos que pueden llegar a Singularity University o participar de laboratorios de investigación internacional en el país. Por ejemplo, la UCEMA desarrolló con la Universidad de Chicago la Joint Iniciative for Latin American Experimental Economic en Buenos Aires.

Los desafíos presentes de la educación en la nueva economía tienen estrecha relación con la escucha activa de los estudiantes, la decisión de generar nuevos vínculos, y la exigencia de ofrecer una educación personalizada en constante diálogo con una coyuntura que, en varios aspectos, ya superó hace rato la ciencia ficción.

Las opiniones expresadas son personales y no necesariamente representan la opinión de la UCEMA.

* Director del Departamento de Desarrollo Universitario UCEMA

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