Política

Resultado de Larreta condiciona transición (si no gana en primera)

Jefe porteño aspira a resultado histórico y no alargar campaña que mantendría pendiente a Gobierno nacional si Macri y Vidal pierden.

El sueño de Horacio Rodríguez Larreta, de un triunfo histórico, como sería ganar en primera vuelta el domingo, no se hilvana sólo con la idea de evitar la tensión de un balotaje que le rememore 2015, cuando casi le arrebatan el cargo. Que la Ciudad de Buenos Aires siga de campaña a una eventual segunda vuelta pautada para el 24 de noviembre inquieta al Gobierno nacional si se confirma el resultado de las PASO el 27 y Mauricio Macri y María Eugenia Vidal repiten sus derrotas. Es que la Capital se transformaría nuevamente en la necesidad del macrismo de gobernar un distrito ( en este caso de quedarse con un territorio, que sería el único), como le ocurrió al Presidente en 2007, cuando accedió por primera vez a un mandato en el territorio ahora crucial para el PRO. Además, es la geografía más amigable con el macrismo y uno de los únicos dos distritos donde Cambiemos ganó en las PASO.

Una campaña más, durante una eventual transición del Gobierno, condicionaría, algo, a Macri. Por lo pronto, aseguran en las cercanías de Larreta -donde juegan a afirmar que “vamos al balotaje” para subestimar las chances de una consagración sin esa instancia-, que “Macri no tomaría ninguna medida que afecte la campaña de Horacio”, quien disputaría la geografía clave contra el novel candidato del Frente de Todos, Matías Lammens. Entre esas medidas, estarían entonces aumentos de tarifas, por ejemplo.

La inquietud, al imaginar ese escenario se duplica por estas horas tras el cierre de la campaña del jefe de Gobierno porteño y provocó en la semana que el candidato a vice de Juntos por el Cambio, Diego Santilli, saliera a asegurar que se preparaban para el balotaje porque los sondeos no daban a la dupla superando el 50% de los votos que es lo que requiere la Ciudad para ganar en primera. Una estrategia para reforzar la concurrencia a las urnas, en una elección con condimentos que podrían ayudar el jefe porteño: dos listas, de las seis que compiten por la presidencia de la Nación, no llevan candidatos a la jefatura de Gobierno. Son las que encabezan Juan José Gómez Centurión y José Luis Espert. Si los simpatizantes de esos candidatos no recurren al kirigami (arte de cortar con las tijeras), engordarán los votos en blanco, un pequeño beneficio para el que va primero.

Como sea, ayer Larreta cerró su campaña caminando por los barrios porteños. Almorzó en Caballito con los candidatos de su papeleta y concluyó el periplo en la glorieta de las Barrancas de Belgrano. ”Vamos a hacer la mejor elección de la historia porque hicimos la mejor campaña de la historia”, dijo allí. y que “queremos cuatro años más para seguir transformando la Ciudad”.

“Soñemos este domingo en hacer la mejor elección de la historia”, pidió Santilli en el acto.

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