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Revelan que Arabia Saudita usó un hotel de Trump como sede de operaciones de lobby

La información encendió más la sospecha que tiene la Justicia de que el mandatario emplea su administración para beneficiarse de negocios con gobiernos extranjeros. De confirmarse, podría facilitar un "impeachment" contra él en el Congreso.

Washington - El Gobierno de Arabia Saudita realizó reservas masivas en el hotel que Donald Trump posee en Washington, luego de que éste ganara las elecciones presidenciales en 2016, para alojar a lobistas, profundizando las sospechas de que el mandatario estadounidense emplea la diplomacia para mejorar sus negocios, reveló ayer el diario The Washington Post.

De acuerdo a documentación a la que accedió el diario, la empresa Qorvis/MSLGroup, que representa a la monarquía saudita, pagó por 500 habitaciones en el Hotel Trump Internacional en 90 días un mes después de que el magnate inmobiliario ganara las elecciones presidenciales en noviembre de 2016.

Arabia Saudita ofreció alojamiento allí a seis grupos de veteranos militares estadounidenses a quienes instó a presentarse ante el Congreso para presionar contra una ley que permitía a las víctimas de los atentados del 11-S demandar a gobiernos extranjeros. Cabe recordar que 15 de los 19 secuestradores de aviones, involucrados en los atentados de 2001, eran de nacionalidad saudita.

“Se trató de una campaña poco ortodoxa que ofrecía viajes a los veteranos militares de EE.UU.”, señaló The Washington Post, que destacó que durante la campaña electoral las reservas se realizaron en varios hoteles pero que, una vez que Trump triunfó, la mayoría de ellas se hicieron en el hotel del republicano.

La divulgación periodística ocurre en momentos en que la cercana relación entre el presidente y el reino de Arabia Saudita es cuestionada como consecuencia de la tibieza con la que el magnate encaró el asesinato de Jamal Khashoggi -periodista crítico del príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salmán- quien fue descuartizado en el consulado saudita en Estambul y por cuyo crimen Turquía y el propio Congreso estadounidense responsabiliza a las autoridades sauditas.

Paralelamente, varias entidades vinculadas al mandatario estadounidense y a su organización están siendo investigadas por la Justicia que busca determinar si Trump y su familia se están beneficiando, desde la llegada a la Casa Blanca, de su relación con gobiernos extranjeros. De hacerlo, estaría violando la denominada Ley de Emolumentos, que prohíbe recibir prebendas o favores de otros países.

El martes, los procuradores generales de Maryland y el Distrito de Columbia citaron a 31 entidades del magnate en busca de registros de gastos extranjeros en el hotel de Washington.

El Departamento de Justicia, que defiende a Trump en las demandas, insiste en que la Constitución no prohíbe las transacciones comerciales de rutina.

“El próximo año, las transacciones también se enfrentarán al escrutinio de la nueva mayoría demócrata de la Cámara de Representantes”, señaló The Washington Post. “Los demócratas dijeron que quieren comprender las conexiones comerciales de Trump con el Gobierno saudita tras el asesinato de Khashoggi”, agregó.

Los veteranos, convertidos en lobistas, no lograron, no obstante, frenar la llamada Ley de Justicia contra Patrocinadores del Terrorismo. Algunos de ellos, consultados por el diario, dijeron no saber que estaban presionando a favor de Arabia Saudita y temen consecuencias legales.

SIN PAPELES

The New York Times publicó que el club de golf de Trump en Nueva Jersey emplea a indocumentados, pese a la lucha contra la inmigración ilegal que defiende el presidente. Uno de los trabajadores es la mucama que lo atiende cuando él visita el lugar.

Ámbito Financiero

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