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Revés para Bolsonaro: el desastre de la Amazonia ya llega a la ONU y el G7

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, expresó su alarma, lo mismo que Macron. Este había vinculado el acuerdo Mercosur-UE a un rol ambiental más responsable de Brasil.

Brasilia y Naciones Unidas - Atribuidos a la sequía, a la acción de productores agrícolas que los provocan para deforestar y usar las tierras con fines comerciales y a la falta de controles del Gobierno de Jair Bolsonaro, los incendios en la Amazonia brasileña no dejan de propagarse y desataron ayer alarma mundial, de la que se hicieron eco las Naciones Unidas, los países de la región y las organizaciones ambientalistas.

Los focos de incendios forestales en Brasil aumentaron un 83% en lo que va del año con respecto al mismo período de 2018, lo que provocó que espesas nubes de humo cubrieran varias ciudades.

Ante la emergencia, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, se declaró ayer “profundamente preocupado”. “En medio de la crisis climática global, no podemos permitirnos más daños a una fuente importante de oxígeno y biodiversidad. El Amazonas debe protegerse”, dijo en Twitter.

En tanto, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, afirmó en Twitter que “nuestra casa arde. Literalmente. El Amazonas, el pulmón de nuestro planeta que produce el 20% de nuestro oxígeno está ardiendo. Es una crisis internacional. Miembros del G7, nos vemos en dos días (en Biarritz) para hablar de esta urgencia”, señaló.

Macron amenazó en su momento con no aplicar el acuerdo de libre comercio Mercosur-Unión Europea si Brasil no actúa de modo más responsable con el medioambiente,

La internacionalización del desastre ambiental en curso supone un duro revés para el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, que milita en la liga de los líderes escépticos sobre el cambio climático y que en las últimas semanas ha destratado a gobernantes como la alemana Angela Merkel, cuya ayuda en materia de reforestación rechazó y a quien mandó a reforestar su propio país.

En esa puja internacional, Bolsonaro espera contar con el respaldo de Donald Trump.

El presidente Colombia, Iván Duque, le ofreció a Bolsonaro ayuda para detener lo que denominó “tragedia ambiental” y planteó la de reforzar la pelea contra el cambio climático y la deforestación en toda la región amazónica, que incluye además a Perú, Bolivia, Venezuela, Guyana, Guyana Francesa, Surinam y Ecuador.

Perú, que como Colombia aún no fue afectado, decretó ayer el alerta en la selva fronteriza con Brasil y Bolivia.

La ONG ambientalista WWF alertó que “debido a la deforestación, la selva amazónica en territorio brasileño está perdiendo una superficie equivalente a más de tres canchas de fútbol por minuto”, mientras las llamas siguen devorando hectáreas en esa región y aguijonean a Bolsonaro.

Contra las cuerdas, el presidente de Brasil negó ayer que sus políticas sean causantes de los incendios y acusó a la prensa de perjudicar los intereses del país al presentarlo como un “capitán Nerón”.

“No defiendo las quemas (de agricultores y ganaderos) porque siempre las hubo y las habrá. Desgraciadamente eso ocurre en la Amazonia”, dijo Bolsonaro a la salida de su residencia oficial en Brasilia. “Pero acusarme de ser un capitán Nerón prendiendo fuego allí es una irresponsabilidad, es hacer campaña contra Brasil”, agregó.

En buena medida debido a la relajación de los controles, entre enero y el 21 de agosto se registraron 75.336 focos de incendio en la selva en Brasil, un 84% más que en el mismo periodo de 2018, según datos del Programa de Quemas del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE). Ese número muestra un aumento de 2.493 focos respecto al lunes.

La crisis se produce luego de que Bolsonaro destituyera al presidente del INPE por la divulgación de cifras que evidenciaban el aumento de la deforestación en Brasil.

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