Edición Impresa

Reviven las opciones en pesos (solo para audaces)

El dólar parece haber frenado la espiral alcista ante la batería de medidas y anuncios desplegados por las autoridades del Banco Central, el Ministerio de Hacienda y los técnicos del FMI. Sigue la volatilidad, pero consiguieron que se calme relativamente entre $40 y $41.

Esta relativa tregua cambiaria llevó a que se revalorizara el nuevo nivel alcanzado por las tasas de interés y resurgiera el apetito de los inversores por las opciones en pesos, entre las que se destacan las Lecap y, tras conocerse el 3,8% del IPC de febrero, los títulos públicos que ajustan por inflación.

Las tasas de las Leliq pasaron de 50,2% a 63,9% en lo que va de marzo. Un alza de 13 puntos, casi el doble de la reacción que tuvo la tasa Badlar, que es la que se paga por depósitos de más de un millón de pesos a 30/35 días de plazo. En la primera quincena, esta tasa pasó de 35,6% a 43,5% anual. Para depósitos de más de $20 millones (TM20) el rendimiento mejora a 45,25% anual, pero los plazos fijos comunes a 30 días siguen la tendencia pero con algo menos de entusiasmo: pagan 40,61% anual.

Desde el BCRA aspiran a que las entidades financieras mejoren los ofrecimientos al público de plazo fijo, probablemente a través de la apertura de un nuevo plazo de 30 días para las Leliq, de manera de calzarlas con los depósitos. En lo que va de marzo, esta tasa subió 5 puntos porcentuales y el stock de depósitos a plazo, según las estadísticas del Banco Central, registraron una caída de 1,8%. El tema de la suba de tasas es clave, toda vez que, a estos niveles, una suba de 1,5 peso en el dólar se come toda la renta de un depósito.

Por otra parte, no hay que perder de vista que la contrapartida de los depósitos a plazo fijo son mayormente las Leliq, ya que el crédito bancario al sector privado se mantiene estancado. Y un retiro de depósitos puede significar cancelación de Leliq y una expansión monetaria no deseada, que impactaría en los índices de inflación.

Aún con estos desfasajes, el salto de la tasa de interés de referencia influyó en el rendimiento que ofrecen las Lecap, que se ubicó en torno de 45% anual. En este nivel de retorno, los estrategas consideran que puede ser una buena jugada incorporar las letras capitalizables del Tesoro, especialmente las más cortas, a la porción en pesos de las carteras.

Volviendo al tema inflación, las expectativas de índices todavía elevados provocaron un salto en las cotizaciones de los títulos en pesos. La proyección de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) para los próximos 12 meses saltó de 30% a 40% entre febrero y marzo, de acuerdo a la mediana de las estimaciones. El mayor aumento se dio en aquellos bonos asociados a la evolución del CER, el Coeficiente de Estabilización de Referencia.

En este capítulo, entre las opciones que manejan los portfolio managers se destacan los Boncer. En la última colocación de Boncer 2021 (TC21) efectuada la semana pasada, el Tesoro logró una suscripción de $30.653 millones (algo menor a las ofertas presentadas) y los precios finales de la licitación mostraron un rendimiento de 9,16% anual.

Dentro del menú, y siempre tomando en cuenta la recomendación de no exceder la exposición más allá de 25% de la cartera, se destacan papeles como los Boncer 2021 y 2023 (TC23) y todas las Lecap. Entre las recomendaciones sobresalen las de privilegiar esos papeles a desmedro de otros títulos de mayor duration, como los Discount 2033 (DICP) o los Par 2038 (PARP).

Algunos analistas subrayan que los títulos que ajustan por CER de alguna manera también están protegiendo contra una escapada del dólar, con el argumento de que una eventual suba del billete estadounidense se vería reflejada en los precios de la economía a través del “pass through” o mecanismos de transmisión.

Para la parte de dólares de las carteras, los analistas financieros se inclinan por papeles como los Bonar 21 (AA21), Bonar 22 (A2E2) y el Bonar 24 (AY24). Aún a pesar de la caída en los rendimientos, asociada a la baja del riesgo país argentino que vuelve a apuntar a los 700 pb, estiman que tienen potencial para obtener una ganancia de capital.

Y, desde ya, las Letras del Tesoro (Letes). En la última licitación el Tesoro consiguió renovar 93,5% del vencimiento y colocó u$s854 millones a 210 días de plazo. Habrá que seguir de cerca cómo sigue la renovación de estos instrumentos, a medida que la política se vaya metiendo en las decisiones financieras, ya que los próximos vencimientos ocurrirán pasadas las primarias de agosto o las presidenciales de octubre.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario