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Riad normalizó gran parte de la producción de crudo tras los bombardeos a sus plantas

La información hizo retroceder el precio del petróleo luego de la escalada del lunes. EE.UU y Riad culpan de los ataques a Irán, que lo niega.

Riad - Arabia Saudita informó ayer que recuperó más de la mitad de la producción que se vio afectada por los ataques con drones contra plantas petrolíferas de la compañía estatal Aramco ocurridos el sábado pasado y adjudicados a Irán.

El domingo pasado, un día después del bombardeo, el ministro de Energía, el príncipe Abdulaziz bin Salman, informó que la producción se había reducido en unos 5,7 millones de barriles diarios, cerca del 50%, debido a los daños registrados en la planta de procesamiento de petróleo de Abqaiq y el yacimiento de Khurais.

Aramco logró “controlar los daños” y compensar la disminución de la producción en esas dos instalaciones aumentando la de otras”, según Bin Salman. “Las exportaciones del reino no van a disminuir”, remarcó el ministro saudita.

También declaró que todavía se desconocía “la entidad que llevó a cabo el ataque” y que el reino estaba investigando para “determinar los autores del ataque y que estos sean castigados”.

Tras este comunicado, el precio del crudo bajó ayer, un día después de haber subido más del 14%. En el mercado de Nueva York el barril de WTI para entrega en octubre se redujo 3,56 dólares y cerró en 59,34 con una pérdida del 5,7%. En Londres, el barril de Brent, para noviembre, bajó 6,5% a 64,55 dólares.

Por su parte, el director ejecutivo de Aramco, Amin al Naser, indicó en la misma conferencia de prensa que la petrolera está produciendo dos millones de barriles diarios en la planta de Abqaiq, una de las golpeadas por los aviones no tripulados.

Al Naser detalló que tardaron “menos de siete horas” en apagar los 13 incendios y que la compañía aún estaba calculando el monto de las pérdidas ocasionadas por los ataques, que fueron reivindicados por los rebeldes hutíes de Yemen, mientras Estados Unidos se los atribuyó directamente a Irán y Teherán negó su eventual implicación.

De acuerdo con imágenes de satélite difundidas por la CNN, al parecer los drones que lanzaron el ataque procedían del noroeste, donde se ubican tanto Irán como Irak, y no de Yemen, al sur de Arabia Saudita.

El Gobierno de Donald Trump insiste en que la República Islámica está detrás del ataque aunque no a aportado pruebas que lo demuestren. Ayer, tres funcionarios que hablaron con la agencia Reuters bajo condición de anonimato, sostuvieron que los bombardeos implicaron misiles crucero y drones, lo que indica que incluyeron un grado más alto de complejidad y sofisticación del que se pensaba inicialmente.

Las fuentes no proporcionaron evidencia ni explicaron qué inteligencia de Estados Unidos usaron para las evaluaciones. La conclusión, si se pudiera compartir públicamente, podría aumentar la presión sobre Washington, Riad y otros para que respondan, tal vez incluso militarmente.

El líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, descartó ayer conversaciones con Estados Unidos a menos que el Gobierno de Donald Trump vuelva al acuerdo nuclear entre la República Islámica y Occidente que Washington abandonó el año pasado.

Arabia Saudita e Irán han sido enemigos durante décadas y están participando en una serie de conflictos, incluyendo Yemen, donde las fuerzas sauditas han combatido contra los hutíes durante cuatro años.

En ese marco, el jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Mike Pompeo, partió ayer a Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos. De acuerdo con la información divulgada, Pompeo prevé reunirse hoy con el príncipe heredero Mohamed bin Salmán en la ciudad de Yeda y luego irá a Abu Dhabi para ver al príncipe heredero Mohamed bin Zayed.

Con el príncipe saudí, Pompeo discutirá “los recientes ataques a las instalaciones petroleras del reino y coordinará los esfuerzos para contrarrestar la agresión iraní en la región”, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Morgan Ortagus.

El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, anunció más temprano el viaje de Pompeo y, reiterando afirmaciones del presidente Donald Trump, señaló: “Ciertamente parece que Irán estuvo detrás de estos ataques”. “Como dijo el presidente, no queremos ir a la guerra con nadie, pero Estados Unidos está preparado”, dijo Pence en la Fundación Heritage.

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