Espectáculos

Robert De Niro, otra estrella señalada por #MeToo

La exempleada que acusó ayer a Robert De Niro de abusos verbales, comportamientos inapropiados y discriminación de género, sumó al protagonista de “Taxi Driver” y la inminente “El irlandés” a la lista de figuras ensombrecidas por el movimiento #MeToo. La demanda, en verdad, llega después de que la empresa de De Niro la llevara ante la Justicia por cargar cientos de miles de dólares en una tarjeta de crédito de la compañía. La mujer, Graham Chase Robinson, aseguró que De Niro la sometió a “contactos físicos no deseados”, que le dedicó repetidos comentarios ofensivos y que fue obligada a hacerse cargo de tareas domésticas que no se requerían a empleados masculinos.

Robinson dice que el actor le hizo rascarle la espalda, abrochar sus camisas y lavarle ropa a mano. Según la demanda, presentada en un tribunal federal de Nueva York y a la que han tenido acceso varios medios, Robinson también vio cómo la estrella de Hollywood insistía en pagarle menos que a compañeros hombres pese a que tenía mayores responsabilidades. Robinson pide ser compensada con al menos 12 millones de dólares por salarios perdidos y por daños, y acompañó su escrito de un furioso mensaje de voz que De Niro supuestamente dejó en su teléfono en una ocasión. La demanda llega después de que el mes pasado la empresa del actor, Canal Productions, acusara a la antigua empleada de haber cargado a la empresa gastos personales y de pasar gran parte de su tiempo viendo series de televisión. Canal aseguraba que, por ejemplo, Robinson había usado la tarjeta de crédito de la compañía para gastos de más de 12.000 dólares en un restaurante y unos 32.000 dólares en viajes de taxi y Uber.

Plácido Domingo, recientemente acusado por más de cinco cantantes de abusos impropios, renunció anteayer a su cargo de director general de la Ópera de Los Ángeles en lo que parece el fin de su carrera en los Estados Unidos. “Las recientes acusaciones que se han hecho contra mí en la prensa han creado una atmósfera en la que se ha visto comprometida mi capacidad de servir a esta compañía que tanto amo”, escribió el famoso tenor en un comunicado. “Aunque seguiré trabajando para limpiar mi nombre, he decidido que es en el mejor interés de la LA Opera que renuncie como su director general y me retire de mis futuras presentaciones programadas”, siguió. “Lo hago con el corazón apesadumbrado y al mismo tiempo deseo transmitir a la junta directiva de la compañía, y al personal trabajador, mis más profundos deseos de que la Ópera de Los Ángeles continúe creciendo y sobresaliendo”.

Plácido Domingo, que ya tiene 78 años pero continúa cantando, era desde 2003 el director general de esta compañía, que ayudó a fundar. La decisión la tomó una semana después de que renunciara también a sus presentaciones en la Metropolitan Opera House de Nueva York un día antes de estrenar “Macbeth”. Con su salida de Los Angeles, quedará sin compromisos en los Estados Unidos este año y el próximo. La orquesta de Filadelfia y las Óperas de San Francisco y Dallas cancelaron sus presentaciones.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario