PYMES

Sacándole viruta a YouTube

La creatividad se enciende con la chispa adecuada. Así al menos le ocurrió a Luis Escobar cuando lo echaron del trabajo, hace unos tres años. Se puso manos a la obra y martilló los primeros clavos de lo que hoy es Proyecto Mueble, un canal de YouTube con (casi) 190.000 suscriptores. Una cifra gigante para el nicho en que se encuentra.

“Me mudé y no tenía ni una silla. Como por ese entonces estaba de moda hacer muebles con pallets, empecé a indagar y noté que la ‘movida maker’ era en otro idioma. Ahí vi el potencial de hacerlo en castellano, y arranqué”, revela el emprendedor de 28 años, que desde hace 12 meses vive de lo que gana como youtuber. El título suena a dinero fácil, pero llegó con esfuerzo, horas y pesos. “Invertí mucho tiempo en formarme, soy muy autodidacta, así que aproveché tutoriales y cursos en internet. Luego compré cámaras y elementos de filmación, para generar buen contenido”. Según explica, hubo varios momentos bisagra. El boom se lo debe a su tutorial para armar una alacena de cocina, que se volvió viral y en poco tiempo alcanzó el 1,5 millón de vistas. “Eso marcó tendencia, y la gente comenzó a mandarme sus creaciones”, cuenta, al tiempo que revela que eso también hizo crecer su cuenta de Instagram (78.000 seguidores).

La clave, como en todo negocio, está en conocer al cliente. Luis investiga no sólo a sus seguidores, sino también tendencias internacionales. Otro punto semejante a los modelos comerciales convencionales, es el de las alianzas con pares: “Conocí a otros youtubers y hasta hice videos con La Faraona”. Se refiere al bizarro personaje del actor Martín Cirio, muy de moda entre los centennials. Eso, explica, marcó otro salto en su popularidad.

La terna estratégica de Escobar se completa con su trabajo con socios o sponsors. Hoy es acompañado por marcas como DeWalt, Easy, Flapc y Stanley. “Son mis recursos. Porque si bien monetizo también por las reproducciones en Youtube, estos acuerdos dan libertad y me permiten enfocarme en proyectos de calidad sin estar atrás del ‘minuto a minuto’. Son aliados coherentes y consistentes con lo que hago; he rechazado a otros por no estar en sintonía con mi perfil”, advierte. La facturación mensual del emprendimiento ronda las 6 cifras en pesos, unas cuatro veces lo que ganaba como vendedor. Un 40% proviene de Stanley, la marca principal; y el resto se divide en partes iguales entre Easy, Faplac, reproducciones de YouTube y otros. En promedio, gasta $25.000 por mes en materiales. Sube un video por semana: filma tres días y dedica otros dos a editar. “Sí, una semana laboral”, resalta Luis. Y concluye con lo que es quizás una primicia: “No quiero vender muebles en el futuro, pero sí continuar generando contenido afín. Y quizás, hasta armar una serie de documentales”.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario