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Salarios en 2018 perdieron 18 puntos contra la inflación

Los ingresos crecieron el 29,7%, mientras el costo de vida lo hizo un 47,6%. La remuneración en el sector no registrado aumentó el 27,2%

Los salarios reales finalizaron 2018 con fuertes pérdidas, producto de los efectos de la crisis cambiaria y de la aceleración inflacionaria. De acuerdo con las cifras presentadas por el INDEC, los salarios nominales crecieron apenas un 29,7% en promedio durante el año pasado, cerrando casi 18 puntos porcentuales por debajo de la inflación, que en el mismo lapso se ubicó en un 47,6%. En diciembre, el indicador anotó una suba del 2,5% mensual, cerrando también por debajo del Índice de Precios al Consumidor, que avanzó el 2,6%.

Con este informe se termina de confirmar un año bastante pobre en materia de actividad, ya que la caída de los salarios y el encarecimiento de los créditos generaron una fuerte baja en el consumo. De acuerdo con el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), el sector de comercio mayorista, minorista y reparaciones anotó una contracción del 15,7% en el año, en medio de una fuerte suba del tipo de cambio y de la aceleración de la inflación, sumado a un contexto recesivo y altas tasas de interés para generar una mayor restricción de liquidez. Por su parte, los salarios registrados crecieron el 1,9% en el mes, producto de un incremento del 2,4% en el sector público y del 1,7% en el privado. Mientras tanto, el sector privado no registrado anotó un alza del 4,7% durante diciembre. Para el total de 2018, los salarios registrados anotaron un alza del 30,4%, ya que en el sector privado crecieron 30,4% y en el sector público, 30,3%. En ambos casos finalizaron por debajo de la inflación. En cambio, la remuneración en el sector no registrado fue la más golpeada a lo largo del año pasado, ya que aumentó 27,2%. El hecho de que los salarios reales hayan finalizado a la baja juega a favor de la política del Gobierno de reducir el déficit primario, ya que el resultado del sector público le permite al oficialismo disminuir el gasto en términos reales. De todas formas, este año estará un poco más limitado para actuar por esta vía, considerando que en octubre se llevarán a cabo las elecciones presidenciales (recordar que en agosto se realizarán las PASO). De todas formas, el resultado de diciembre probablemente mostrará un impacto negativo sobre los indicadores de pobreza e indigencia. En esta línea, la Canasta Básica Total, que determina el ingreso necesario para no caer por debajo de la línea de pobreza, aumentó en 2018 un 52,9% a $25.493,8, mientras que la Canasta Básica Alimentaria, que define la línea de indigencia, creció 53,5% a $10.197,53.

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