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Sánchez evalúa llamar a votar en dos meses tras las protestas

Si la bancada separatista catalana no apoya mañana los presupuestos del Gobierno, el socialismo quedará en minoría y deberá convocar a elecciones.

Madrid - El Gobierno del presidente socialista Pedro Sánchez filtró ayer el 14 de abril como fecha para unas eventuales elecciones anticipadas, en un momento de máxima incertidumbre tras la ruptura de su diálogo con los secesionistas catalanes, a quienes necesita para aprobar los presupuestos del Estado y mantenerse en el poder.

La fecha del supuesto adelanto elector se conoce a menos de 24 horas de que comience el histórico juicio por rebelión contra los líderes del proceso de secesión catalán (ver aparte) y el debate parlamentario de los presupuestos -que se votan mañana-, y un día después de una manifestación organizada por los partidos de derecha y extrema derecha para exigir comicios anticipados.

Sánchez “baraja el 14 de abril para convocar elecciones generales, apenas un mes y medio antes de los comicios europeos, municipales y autonómicos del 26 de mayo”, según versiones periodísticas internacionales sobre la base de testimonios de fuentes del ejecutivo.

Desde La Moncloa se negaron a confirmar oficialmente la versión, aunque admitieron que no se descarta ningún escenario, incluidos los comicios anticipados antes de las elecciones de mayo.

Contra

Por su parte, Pedro Sánchez dio por hecho que los secesionistas catalanes consumarán su rechazo a los presupuestos y, por lo tanto, abonó la hipótesis de un adelanto electoral, ya que salvo giro de última hora, su Partido Socialista (PSOE) se quedará en minoría y los presupuestos del Estado fracasarán por el voto en contra que también recibirán del conservador Partido Popular y los liberales de Ciudadanos.

A través de un mensaje en la red social Twitter, Sánchez afirmó que “la política hace extraños compañeros de cama”, ya que “el independentismo votará en contra de unos presupuestos sociales buenos para Cataluña, y las derechas en contra de unos presupuestos sociales buenos para España”.

Según Sánchez, “ni unos ni otros han entendido lo que supuso la moción de censura: la puesta en pie de una España moderada, cabal y progresista que quiere conquistar su futuro y no regresar al pasado”.

El jefe del Ejecutivo español, que llegó al poder en junio de 2018 por una moción de censura apoyada por los independentistas contra el conservador Mariano Rajoy, se encuentra atrapado entre la presión que ejercen por un lado los partidos secesionistas catalanes, que reclaman el reconocimiento del derecho a la autodeterminación, y gestos con sus líderes presos para dialogar sobre los presupuestos y, por el otro, la derecha que lo acusa de haber “traicionado” a España.

Protesta

Convocados por el PP, Ciudadanos y el partido ultraderechista Vox, decenas de miles de ciudadanos reclamaron en el domingo en las calles de Madrid un adelanto electoral, luego de denunciar que Sánchez está llevando al país a una “deriva suicida” por ceder ante los secesionistas.

Los analistas coinciden en afirmar que hay grandes posibilidades que esos tres partidos reediten la alianza que sellaron para hacerse con el poder en Andalucía. Vox irrumpió en la escena local con un discurso contra el movimiento feminista y la inmigración.

Agencias Reuters y Télam, y Ámbito Financiero

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