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Se juega credibilidad Sturzenegger: subirá aún más tasa de Lebac

EN EL MERCADO ESPERAN QUE LA DEJE ARRIBA DE 25% ANUAL EL MARTES PRÓXIMO - El BCRA descontaba, una alta inflación en los últimos tres meses. Pero los datos oficiales del Indec superaron todos sus pronósticos

El avance de la inflación terminó por sorprender en estos días hasta al propio presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, que había anticipado desde febrero tres meses difíciles para los precios. El "2,6%" informado ayer por el Indec superó los peores pronósticos y forzó al funcionario a considerar, otra vez, una eventual suba de tasas de interés: la primera oportunidad para hacerlo será hoy mismo, cuando intervenga en el mercado con ventas de Lebac, como ya viene haciéndolo desde la semana, para hacer subir sus rendimientos; la segunda será la licitación de letras que se hará el próximo martes, en la que buscará absorber el exceso de pesos y hacer un "corte" de tasa por encima del 25% anual; y la tercera será la reunión del 22 de mayo, cuando deberá definir la tasa de referencia y de política monetaria: la de pases, hoy en 26,25%.

Lo que más preocupa no es tanto el "índice general" de los precios del Indec, que dio un aumento del 2,6% en abril, sino el "núcleo", que excluye los efectos tarifarios y estacionales y marcó una suba del 2,3%, cinco décima por encima del mes anterior. Si bien en los informes oficiales parece haber un llamativo optimismo frente a la "desinflación" que llegaría en mayo, en las consultoras privadas que monitorean los precios semana a semana consideran que los últimos días de abril no dejaron señales de desaceleración. Creen que las mediciones recolectadas hasta el momento son prematuras para arriesgar una tendencia y estiman que la variación de este se ubicará al menos por encima del 1,7%.

Así las cosas, el panorama no parece despejado y por eso en el comité de política monetaria no descartan mayores ajustes en las tasas: si no en la de pases, en la de Lebac, que es el instrumento de deuda con el que corrigen todos los días los "excesos" y los "defectos" de liquidez. Las fuertes ventas de estas letras de deuda que viene haciendo el BCRA en el mercado secundario llevaron la tasa de la Lebac que vence en junio al 25% anual (será la más corta entre las que se licitarán el martes que viene). En el mercado estiman que podría ubicarse entre ese piso y un techo del 25,50%.

En el Central apuestan ahora a que el efecto inflacionario sea puramente tarifario. Y advierten que el repunte de la inflación del mes pasado, que recién se conoce hoy, ya está descontado en el último ajuste de las tasas. Así y todo, en el mercado creen que los nuevos datos ponen a prueba a Sturzenegger. Y que, en función de esto, deberá redoblar su compromiso y aferrarse aún más a la meta del 17% establecida para este año.

Al presidente del Banco Central se le podría asignar ahora el error de haber sobreestimado su credibilidad y su poder de convencimiento frente al mercado. Alguna señal en esta dirección pareció verse en su última aparición pública: cuando consideró que su sólo anuncio de que saldría a comprar divisas y acumular reservas alcanzaría para levantar el tipo de cambio, sin ningún costo monetario. En la jornada siguiente, el dólar apenas tuvo una tímida reacción, de 10 centavos, y recuperó enseguida su tendencia a la baja. Fue a partir de esto que el Central resolvió salir en los últimos días a comprar u$s100 millones diarios para lograr el efecto buscado. Aún así, el billete ayer volvió a caer.

La misma duda pareció provocar en los últimos meses cuando, en un momento en que reafirmaba su compromiso con la meta de inflación del 17%, convalidaba una emisión de pesos mayor al 30% anual. Los precios se dispararon desde el verano por encima de sus proyecciones y en el primer cuatrimestre ya alcanzaron un ritmo anualizado de casi 30%.

En algunos bancos arriesgaban ayer que Stuzenegger buscaría terminar el año monetario "con las botas puestas": que no mostraría titubeos frente a la necesidad de llevar la tasa aún hasta el 30% , en el caso de que volviera a ser sorprendido por las cifras de inflación de mayo. Descuentan que un "reajuste" de las metas sería peor recibido por el mercado que un doloroso incumplimiento.

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