''Buscamos que todos los días se sientan viernes''

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En 1965, cuando los Beach Boys lanzaban su extraordinario tercer álbum, los Beatles el de su película «Help» y los Rolling Stones presentaban «Satisfaction», en Nueva York, convulsionada por la creciente cultura hippie, aquella de sexo, drogas y rock and roll, surgían también los protoyuppies, jóvenes ejecutivos, verdaderos workalcoholics a los que esta actitud no les impedía lanzar cuando comenzaba el fin de semana «Thanks God it's Friday», T.G.I.F., o sea: Gracias a Dios es Viernes. Esa expresión de relax sirvió de idea para que un emprendedor vendedor de perfumes lanzara un bar after office, que se llamó justamente T.G.I. Friday's. Le dio una impronta pop muy ligada a esa época, una impronta que se volvió tan clásica como las obras de Andy Warhol. Fue tal el éxito que los locales comenzaron a extenderse y en 1975 la compañía, ya con 12 sucursales, fue comprada por el holding Carlson. Hoy tiene más de ochocientos restoranes en el mundo. Dos de ellos en Buenos Aires, y pronto algunos más, según sostiene su general manager, Fernando Fabián Hernández, con quien dialogamos.
Periodista: ¿Cómo llegó a general manager del Friday's de la Argentina?
Fernando Hernández: Si bien la compañía se instaló en la Argentina en 1996, yo ingresé en 2001, por una convocatoria que me hicieron desde Estados Unidos, en medio de un cambio socioeconómico y político de nuestro país. En medio de la importante devaluación, vimos en la crisis una importante oportunidad, que después se transformó en beneficios.
P.: ¿Qué hizo antes de ingresar en Friday's?
F.H.: Nací en Villa del Parque, y desde hace 20 años vivo en Florida. Estudié Administración de Empresas en la Universidad de Palermo. Antes de entrar en Friday's estuve como operation manager en el área Alimentos y Bebidas del Aeropuerto de Ezeiza para el Grupo Eurnekian. Cuando me incorporé a T.G.I. estuve en el local de Puerto Madero, y en 2003, contentos con nuestro éxito, abrimos el local de Alto Palermo.
P.: ¿Quién maneja Friday's en nuestro país?
F.H.: Una sociedad anónima comprendida por inversores, donde tenemos master franchise en Chile, Argentina y Ecuador. La central la tenemos en Santiago de Chile, y desde allí operamos los tres países, con distintos gerentes generales en cada país, y directores regionales. Tenemos 11 locales, 6 en Chile, 3 en Ecuador y 2 en la Argentina, con próximas aperturas en la franja norte de Capital Federal y Gran Buenos Aires. Venimos bien, el restó de Puerto Madero cumple 12 años en noviembre y el de Alto Palermo cumplió 5 años hace pocos días.
P.: ¿Cómo nace Friday's?
F.H.: Es una compañía norteamericana que vende comida casual inicialmente al estilo más tradicional estadounidense. Nació en la primavera de 1965, en los suburbios de Nueva York, en el lado oeste de Manhattan, en la esquina de First Avenue y 63rd. Street. Comenzó como un bar. Lo abrió el vendedor de perfumes Allan Stillman, y rápidamente se puso de moda. Fue innovador y supo expresar una tendencia típica de los años 60 en varios de los países de habla inglesa, y sobre todo en ciudades donde se fue expandiendo: Memphis, Dallas, San Francisco, Londres. A partir de ahí se fueron incorporando distintas filosofías hasta llegar a ser un restorán de despegue internacional. Hoy es una gran corporación, la compañía de restoranes más importante del mundo en cantidad de locales y facturación: tiene locales en 36 países, 890 tiendas, con una facturación anual de 2.500 millones de dólares.
P.: ¿En cuál de todos esos países cosechan el mayor éxito?
F.H.: Obviamente, en Estados Unidos. Luego pondría Corea del Sur,
Japón, China está creciendo rápidamente, y Latinoamérica, ampliamente encabezada por México, con mucha distancia del resto, por cercanía y productos similares a los del lugar de origen. En Europa somos importantes porque tenemos mucha presencia en las distintas ciudades centrales.
P.: ¿Cómo eligieron la decoración con manteles y paredes que recuerdan la bandera de Estados Unidos?
F.H.: El restorán original ya tenía en su frente toldos rayados en rojo y blanco que rodeaban el letrero de T.G.I. Friday's, y en el interior había manteles rayados en rojo y blanco, cuyo sentido apuntaba hacia la entrada, lámparas colgantes estilo Tiffany, mesadas y por lo menos una muy cómoda barra, vitrales de colores, y sus paredes estaban pobladas de signos de la cultura pop, como lo siguen estando. Otro elemento que nos distingue es el especial atuendo tanto como la forma de servir de las camareras y los mozos. Por otra parte, el look de los locales se ha ido
aggiornando; hoy se están actualizando y modernizando sin dejar de lado su sello distintivo: típicos locales norteamericanos de comida cuya cuidada calidad en platos, comidas y bebidas los hacen diferentes. En este momento estamos generando cambios en la compañía a nivel mundial en vajilla, cristalería y ambientación. Los nuevos locales ya salen con otra decoración.
P.: ¿Cuál es el target de los clientes T.G.I. Friday's?
F.H.: El segmento ABC1, de 45 años promedio, desde niños hasta gente mayor.
P.: Por el tipo de decoración pop, divertida en los atuendos de las camareras, y con un menú esencialmente estadounidense, ¿no capta de forma mayoritaria al sector juvenil?
F.H.: No necesariamente; una de nuestras grandes virtudes es atraer a las familias. Una de las claves de Friday's desde su comienzo en Nueva York es ser formador de ambiente social. Nuestro público aprecia esa cultura de consumo que surge del asesoramiento espontáneo, informal, que ofrecen nuestras camareras.
P.: ¿Cómo surge el vestuario tan especial de las camareras?
F.H.: Es lo más tradicional que tenemos; los platos han cambiado por décadas, pero esa indumentaria es una de nuestras características identificatorias, algo que crea ese ambiente especial que es nuestra marca de origen. Se buscó el mayor atractivo dentro de una impronta de los colores rojo y blanco. En los cambios que se están desarrollando a nivel mundial también está el look de los empleados. Se va a bajar la intensidad de colores, hacer más sobrios los uniformes.
P.: ¿No perderán parte del registro que los identifica y que son la decoración, la ropa de las camareras con sus sombreros de carnaval de Nueva Orleáns, y la música pop?
F.H.: Nuestro estilo es muy fuerte. La música es variable, no tiene un parámetro de décadas, hay mucha música pop, pero también hay electrónica, dance, marcha, tecno, house, internacional, de todo un poco y que intenta ser como la banda de sonido de un cinematográfico encuentro de amigos. Sumamos elementos para tener el restorán casual ideal.
P.: ¿Por qué las camareras llevan puestos tantos y tan variados pins?
F.H.: Es una tradición que viene de los orígenes, de Nueva York, de los años 60, cuando los pins comenzaron a ponerse de moda. En ese tiempo muchos comensales les daban junto con la propina un recuerdo, un pin. Las chicas los entraron a usar y así empezaron a ser parte del uniforme. Pero eso hizo surgir la necesidad de tener en la ropa un lugar donde poner los pins sin que molesten, y ahí aparecieron los tiradores, y los gorros. Todo eso se convirtió en una tradición nuestra, es parte de lo que hace a nuestro impacto.
P.: ¿La gente viene por la carta de características típicamente estadounidenses?
F.H.: Son sabores variados, tenemos recetas propias, y muy imponentes, muy sabrosas. Pero no es un menú restringido, va de la comida neoyorquina a la texana o mexicana.
P.: ¿El boom turístico de la Argentina los ha ayudado?
F.H.: Al ser una marca internacional, muchos turistas al vernos se sienten como en su casa. Nos conocen y eso nos favorece, porque nos eligen. Y eso nos ayudó en el crecimiento.
Entrevista de Máximo Soto

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