Charlas de quincho

Secciones Especiales

Nuevamente, la cantidad de información de los quinchos nos desborda, y los dividimos en dos partes (la segunda, mañana). En un casamiento nos enteramos del percance cardíaco que sufrió en Buenos Aires un negociador extranjero. Allí también fue motivo de humoradas el destino elegido por la pareja contrayente para su luna de miel. Un conocido periodista invitó a jueces y colegas (pero no a políticos) al espectacular sarao con que agasajó a su esposa (fue sorpresa). Allí, un novelista y ex embajador insistió con su teoría del «menemismo sin Menem». Pero lo más jugoso fueron las versiones sobre el (supuestamente inminente) reemplazo de un ministro clave. Algunos jueces presentes adelantaron estrategias para combatir posibles ataques a barrios cerrados, y otros creyeron reconocer los rostros de los músicos que animaron la fiesta como «visitantes» de sus despachos. Veamos.

• Como si no fueran suficientes los récords negativos de la economía argentina, la semana pasada casi añade otro de penosa realidad: la crisis y el estrés local estuvieron a punto de cargarse el corazón del indio Anoop Singh, el enviado del Fondo Monetario Internacional. Repentinamente, el visitante tuvo un shock en el Hotel Sheraton, problemas para respirar y sofocación, lo que obligó a llamar de urgencia al médico. Se resolvió el momento con un par de inyecciones, Singh pidió secreto por la convocatoria médica y, además, que no se suspendieran sus citas.
Reservó para el Bethesda Hospital de Washington -famoso porque allí se le hizo la autopsia a John Kennedy- una revisión más completa y seria a partir de esta semana. Curioso lo de Singh: soportó tres gobiernos sucesivos en Indonesia y una masacre popular durante más de un año para negociar un acuerdo con el FMI y, en la Argentina, casi explota su corazón en apenas una segunda visita. De no creer.

• Esta información era irrebatible: se hablaba en el casamiento de la hija del primer matrimonio del ex ministro Roque Fernández (Mariela) realizado en un salón de Salguero y Honduras, austera reunión para 100 personas con empanadas de entrada y lomo con verduras de plato principal. Temas inevitables de economía, ya que estaban presentes amigos y colaboradores de Fernández: Miguel Kiguel (hoy Banco Hipotecario), Carlos Rodríguez (su socio en el CEMA), Pablo Guidotti y Carola Pessino (ambos en la Universidad Di Tella), Humberto Petrei (más que recomendado desde Córdoba para asistir al gobierno, residente en Washington) y el empresario Nicolás Catena, algo sorprendido porque en la cena no se servía
vino de su bodega. Los precios mandan.
Como la nueva pareja consagrada se va de luna de miel a Cuba, la bromeaban: «No es necesario irse, esto ya es Cuba». También se habló de la fuerte interna entre bancos, de los que están en la Asociación (HSBC, Boston, Citi) y negocian en grupo frente a los otros que buscan sus propias vías de entendimiento. Más humor sobre el gobierno y la última frase graciosa de Eduardo Duhalde: «No sabía lo del feriado bancario porque el Banco Central es independiente». Justo unas horas antes de que Eduardo Amadeo, vocero del Presidente, hiciera ayer todos los anuncios relativos al BCRA sin que haya nadie de la institución a su lado. Poco serio, decían, utilizando un latiguillo de este diario.

• Se divertían también con un hincha de Racing que invitaba -sin éxito, claro, ya que economistas del club son Pablo Gerchunoff, Miguel Cuervo y Carlos Melconian, todos de otra escuela- a la inauguración del monumento, mañana, al DT Reinaldo Merlo por haber sacado campeón al equipo. «Está tan loco este país -seguían a las risotadas- que hasta Racing emitirá una moneda: se llama 'El Académico' y lleva como inscripción 'El trabajo magnifica el sentimiento'. No sólo las provincias y las intendencias emiten moneda: hasta los clubes». En verdad, se trata de una pieza recordatoria.
Otro aparte humorístico y cruel para Mario Cafiero, uno de los segundos de Elisa Carrió: si este diputado quiere más cárcel para Domingo Cavallo -no demasiado querido en ese grupo- porque pagó tasas de 14% en el megacanje, ¿qué pedirá para estas autoridades que están pagando tasas de hasta 120%? Seguía el baile como distracción, ya que resulta al menos singular ver bailar a los economistas y, en una mesa de observadores, a propósito de Anoop Singh, relató una parábola que éste a veces repite.
Es que Singh, además de preguntar a sus interlocutores ajenos al gobierno «¿Es cierto que Duhalde no puede hacer ciertas reformas?», cuando deja de ser parco hasta revela lúcidos pensamientos de su país. Este es uno: un padre le promete a su mujer que él se ocupará, ese domingo, del hijo común de 7 años. Le da un desayuno y, luego, en vez de jugar con el niño, descubre que en la página central del diario hay un gran mapamundi. Lo corta en varios pedazos y le dice a su hijo: «Armalo». Se sienta a leer el diario mientras fuma su pipa. A los pocos minutos, el hijo se le acerca y le dice: «Ya está». El padre, sorprendido, ve con estupor que su hijo armó perfectamente el mapamundi, asombrado por la inteligencia del niño. «¿Cómo hiciste?», le pregunta. El chico responde: «Fue fácil. Detrás del mapamundi había la foto de un hombre y entonces lo resolví con sencillez.» La parábola india de Singh indica que, en lugar de armar el mundo y sus fronteras, con guerras y litigios, mucho más útil sería armar primero al hombre. Por suerte, al enviado del FMI no le falló el corazón en la Argentina.

• Daniel Hadad complicó a la mayoría de los hombres.Al menos, a los que asistieron a la fiesta del cumpleaños 40 de su mujer,Viviana, en el Roof Garden del Alvear. Un completo festejo que habrá de eludir cualquier depresión futura, la que siempre aparece en los humanos cuando se cambia de década. Porque, se sabe, esa modificación resulta en ocasiones mucho más traumática que la de la característica telefónica. Los hombres estaban atónitos debido a que, luego de observar esa celebración, se preguntaban: «¿Y ahora qué debo hacer yo para sorprender a mi mujer el día que cumpla años? ¿Tendré que hacerle una fiesta a la patrona en el Waldorf de Nueva York?

Baste sólo enumerar las distintas presentaciones artísticas que animaron la reunión: Los Twist (con Pipo Cipollatti y Fabiana Cantilo), el ya norteamericanizado mago Emanuel, Los Auténticos Decadentes y hasta Alejandra Pradón. Un ritual que, dicen, estaba programado hasta las 10 de la mañana de ayer y qué sabrá Dios si terminó con medialunas, ya que ciertos invitados se agotaron con el baile y marcharon a las 4 de la mañana cuando recién había pasado la mitad del festejo y ni siquiera se había cortado la torta.
Si quería sorpresa, Hadad lo logró, aunque su mujer casi ni pestañeó al entrar al Roof y descubrir que explotaban fuegos artificiales y caía una lluvia de papeles brillantes en forma de corazón por ella. La había llevado engañada -en complot con la hermana- bajo la ilusión de que a él le concederían esa noche una condecoración de la Embajada de Malta, regenteada por el hijo de Esteban Caselli, tan amigo del periodista como de Carlos Ruckauf, quien fuera confidente de Carlos Menem y hoy lo es de Eduardo Duhalde, el hombre que más sintonía dispone con la cúpula del Vaticano luego de la prisión de Francisco Truzzo. La entrega de esa orden presunta (¿recibidor del tesoro común, Basilio Profeso, Gran Canciller?) habilitó a que la pareja se presentara con sus tres hijos, quizá la nota más cálida de toda la noche.

• Para los más de 200 invitados -no hubo tarjetas para evitar sospechas de la esposa- también hubo curiosidad por el tenor de los convocados: amigos de la familia, personal y elencos de sus programas y radio, gente de los medios -de Ambito Financiero a «Clarín»- y numerosos jueces.
Casi nadie de la política, salvo el secretario de Medios del gobierno, Carlos Ben, y los ex radicales o sushi Darío Richarte y Lautaro García Batallán. Prudente elección para no aparecer asociado con nadie y, de paso, soslayar comentarios sobre la oportunidad de la fiesta (que hubiera sido más cuestionable con la presencia de dirigentes candidateados al «escrache»).
No faltaban notorios, de Oscar Salvi al padre Grassi (Felices los Niños), de «Chiche» Gelblung a Mauro Viale, de Carlos Avila a Jorge Asís, sin olvidar algunos empresarios como Alejandro Bulgheroni, Carlos Cecchi y Jorge Brito (quien se tomó tan en serio lo de la sorpresa que apareció con camisa sport y un chaleco, como si el Alvear fuera un quincho para asados). Todos prolijos a la hora de digerir el menú, un salmón triturado con salsa de mostaza y vegetales, el lomo habitual con una discutible salsa de aceto para cerrar con una bavaroise de dulce de leche (por supuesto, ya en la madrugada, se fileteó una pata de ternera que cosechó las mayores adhesiones).
Aunque la música del DJ y los sucesivos espectáculos impedían casi cualquier diálogo, todos repetían lo mismo sobre el desastre argentino. Con todo, al margen de las palinodias, se escucharon distintos comentarios de interés. Salvi, por ejemplo, se sorprendía de que Menem ni leía los escritos que él le presenta para las causas judiciales. «Le pido que los lea -confesaba-, pero él los firma y me dice que tiene confianza, que sólo quiere consumir tiempo para volver al gobierno y resolver la brutal crisis argentina. Se siente casi el único con esa posibilidad.»

• Para los más informados, la salida de Jorge Remes de Economía parecía un acontecimiento cercano y mencionaban, como posibles reemplazantes, a Ricardo Gutiérrez, a Guillermo Calvo o a Mario Blejer. También aventuraban que se viene la fijación del tipo de cambio, pero nadie arriesgaba a qué nivel se determinaría ese anclaje. Pero, ¿acaso Duhalde se arriesgará a designar a alguien como Calvo, al que no conoce y le desconfía por sus ideas económicas liberales y que, además, fue funcionario con Roque Fernández? No hubo respuesta fundamentada a ese interrogante, sólo la reacción de alguien que habla con el Presidente: «Es que, me parece, está medio desesperado».

Otros preferían enredarse en cuestiones más domésticas: uno de los magistrados presentes precisó que se ha acordado entre los jueces que cualquier ataque a los countries será incluido en el fuero federal, de modo que se pueda apelar para impedirlos o neutralizarlos a distintas fuerzas, de la Policía local a la Gendarmería o Prefectura. En ese orden de novedades, hubo un dato inquietante: hace dos meses se registró la detención en distintos vuelos de 18 personas con pasaportes falsos de origen árabe. Fueron detenidos, inve s t i ga d o s , pero no se encontraron ant e c e d e n t e s aparte de la dificultad para entenderse con ellos, ya que dicen conocer sólo dialectos y no hay traductores -ni importados de los Estados Unidos- que permita descifrarlos. Algunos, ya liberados, se han desperdigado por la Triple Frontera.

Un visitante de Domingo Cavallo en la cárcel señalaba que el ex ministro dice que «se está mejor adentro que afuera» y reconoció que ha discutido con su familia, que desea irse del país cuando él salga en libertad, mientras él sostiene que ahora más que nunca debe quedarse. ¿Se supondrá candidato otra vez? Otra impresión de ese cuartel de Gendarmería que hace de cárcel: Cavallo hace culpable de todos los males a Leopoldo Moreau -más que a Raúl Alfonsín-; lo ha demonizado como el hombre que ayudó a voltear a Fernando de la Rúa y quien opera como socio del universo bonaerense de Duhalde. Las mujeres, mientras, no encontraban a ninguna con vestidos espectaculares -aunque muchas de las invitadas eran espectaculares en sí mismas-, quizás por la necesidad de no exhibirse en el medio de la crisis, aunque ése sea uno de los más característicos componentes femeninos.
Fue, obviamente, todo diversión a pesar del clima depresivo del país, y algunas de las perlas más notables fue cuando el grupo musical de Cipollatti apareció en escena: un par de jueces dijeron: «Me parece que a más de uno de éstos los tuve en el despacho». Ignoraban, eso sí, que Cipollatti es hijo de un suboficial de la Policía y, cuando empezó con su grupo, siempre llevaba un libro titulado «Historia de la Policía argentina» como forma de que los agentes no lo confundieran. Otro aparte mereció Asís, quien -agradecido- propone un «menemismo sin Menem» (lo decía delante de Constancio Vigil) y reclama elecciones ya, no sólo presidenciales, y al mismo tiempo le explicaba sus conocimientos seductores del horóscopo chino a la llamativa mujer que acompañaba a Marcelo Open, el que tomaba con humor y sin celos la disertación del «entrepreneur».
Menos certero que con la astrología oriental se mostró Asís con la política internacional. A la mujer de Open le vaticinó que «en Francia gana las elecciones Lionel Jospin. Es un país que sólo puede ser gobernado por la izquierda». Se equivocó el profeta, lo que no es tan grave. También Juan Lanús, embajador en Francia, hizo el mismo pronóstico y, seguramente, habrá hecho errar a Duhalde.

• El chiste de hoy, como muchos de los que están circulando por estos días, alude (en este caso tangencialmente) a la crisis. Un desempleado cobra su indemnización y en lugar de abrir un quiosco o hacerse de un remise, se compra un cocodrilo. Visionario, lo amaestra para salir por los pueblos con su acto. ¿En qué consiste? Sencillo: el hombre le hace abrir la boca al animal e introduce su pene en las fauces del reptil; le pega dos trompadas en la cabeza; el animal cierra sus monumentales mandíbulas; vuelve a pegarle en el testuz, se reabren las fauces y el miembro del hombre sale intacto. Así, el ex desempleado va ganándose la vida por el interior del país. Un día decide darle una vuelta de tuerca a su acto, desafiando al público a hacer lo mismo que él. Sin ningún resultado, desde ya: nadie se anima a imitarlo. Hasta que un día llega a un pequeño pueblito del sur; el hombre hace toda su rutina, y recibe la habitual ovación. Entonces, se planta en medio del escenario y lanza su reto:

-¿Alguien se anima a hacer lo mismo? ¿Eh? ¿Hay alguno lo suficientemente hombre para hacer lo mismo?
Y desde el fondo del teatro se alza una mano, y un hilo de voz aflautada dice:
-Yo, yo... Pero por favor: las trompadas en la cabeza, ¿no me las podría dar un poco más suaves?

Dejá tu comentario