Charlas de quincho

Secciones Especiales

Siguen los quinchos veraniegos en Punta del Este, Pinamar y Mar del Plata. En un complejo turístico marplatense, un gobernador admite que la participación de una mujer en la puja política le plantea un problema. Y cuentan que le hizo duras recriminaciones a otro candidato de reciente ascenso. En Pinamar hubo duras revelaciones sobre los sucesos que terminaron con una presidencia, pero también hubo tiempo para la alegría cuando -en un parador-las chicas de una exitosa selección bailaron y cantaron. En Punta del Este, un periodista festejó su cumpleaños, pero su presencia como invitado a comer está causando algunos sobresaltos. Veamos.

• Duhalde le mandó un espía a Felipe Solá, en Chapadmalal. Junto al chalet del gobernador se instaló Eduardo Camaño, el titular de Diputados, quien sin duda se dedicó a «semblantear» a Solá luego de que éste se enterara de las declaraciones de la esposa del Presidente, Hilda Chiche Duhalde. Ella volvió a insistir en que tal vez participaría en la política bonaerense, no como segunda de nadie. ¿O sea, como aspirante a la gobernación? Respuesta: «Eso es lo que estoy diciendo». De paso, Camaño observa el comportamiento de Daniel Scioli, otro visitante y responsable del complejo, quien anoche cumplía años y festejaba con un «trencito de la alegría». Nadie sabe si Duhalde realmente piensa en el secretario de Turismo como candidato a vice de Néstor Kirchner, pero muchos -ante esa alternativaanoche viajaban para salir en la foto del optimismo, que tropieza con otros dos anotados pero de origen bonaerense: Alberto Balestrini (La Matanza) y Julio Alak (La Plata). Sobre Balestrini, en el duhaldismo hay desconfianza ya que éste, luego de que asumió, empezó a decir que había llegado por sí mismo, olvidándose de las ayudas acercadas desde el Fondo del Conurbano y de un plan vida de asistencia alimentaria.
    
Para Solá, lo de Chiche es un problema, sea cuando sea la elección, y más inquieto parece porque hace una semana que no habla con Duhalde. Necesita un bálsamo, aunque sabe que en ese distrito todas las cataplasmas son temporarias. En Chapadmalal, no sólo disfrutaba Solá del buen tiempo, sino que también se hizo espacio para comentar su reunión con Kirchner, el nuevo delfín de Duhalde. Al parecer, al gobernador no le cayó bien la visita de Kirchner y, en un momento de la charla, le espetó: «Mirá Néstor (él no lo llama 'Lupín' ni 'Tristán'), me parece que sos un vivo, ya que vos ganás en cualquier escenario. No arriesgás nada. Si ganás, sos presidente. Y, si perdés, volvés a ser gobernador. Tenés todos los números apostados, así no hay juego». A lo que el santacruceño respondió: «Bueno, así son las cosas. ¿Qué querés que haga? Es lo que me toca, ¿te parece que tengo que dejar pasar la oportunidad?». Después de esas escaramuzas y como Kirchner pidió consejos -una forma de congraciarse con Solá-, éste le replicó: «Me parece que tenés que recorrer intendencia por intendencia en Buenos Aires y ofrecerle algo interesante a cada uno de ellos. Yo no te puedo ayudar mucho en esa tarea; supongo que Duhalde va a apoyarte...». La charla terminó con cierta inquietud del nuevo candidato, quien no ignora que en Santa Fe, en una clínica internado por una diverticulitis aguda -inflamación del recto-, acompañado sólo por su novia Verónica, Carlos Reutemann entonaba una letanía sobre la conducta de Duhalde político. «A mí me quiso arrastrar -confesó- sin siquiera preguntarme lo que pensaba. Como le dije que no, lo encaró a José Manuel de la Sota y lo dejó a mitad de camino. No sé qué hará con Néstor». Y, aunque enfermo, desde su lecho alertó: «Nadie va a ningún congreso, nadie habla por el PJ de Santa Fe o se las tendrá que ver conmigo y en la provincia hay libertad de conciencia para decidir lo que cada uno quiere.» Tanta decisión está influida no sólo por desencuentros sino también por otra realidad de las encuestas: él, más que nadie, sabe que en su provincia los peronistas miran al Norte.

• Pinamar está en el esplendor. Hay sol, hay diversión, hay fiestas (aunque todavía no se lanzan a hacerlas sin la justificación por lo menos de un cumpleaños). Hay políticos muy alegres como Osvaldo Mércuri, recontraduhaldista que pasea orando junto al intendente de Pinamar Altieri, declarado pro Menem. Habiendo tenido que caer en Néstor Kirchner de candidato nadie sabe por qué ríe tanto el bonaerense Mércuri y en la playa comentan: «Estar un tiempo cerca de Carlos Ruckauf deja estos síntomas». También sonríe por Pinamar el político radical Rafael Pascual, pero utiliza tanta crema en su rostro que se supone que trata de que no lo reconozcan. Más se cuida yendo a la playa en las zonas intermedias ente dos balnearios, donde se lo vio festivo remontando barriletes con su hijo. Precisamente Pascual protagonizó uno de los asados políticos nocturnos con el gobernador rionegrino Pablo Verani, a cargo temporalmente de la conducción del radicalismo y Ricardo García Arecha (también víctima de robos, tan insistentes que hasta hay colas en las comisarías para las denuncias). Otros que estuvieron fueron Marcos Dabah, ex concesionario ganador de la privatización del zoológico porteño, quien ahora se ha transformado en estanciero, y Reinaldo Echeverri -socio de Reynaldo Vanossi-, quien informaba que el 20 llega el ex ministro de De la Rúa al balneario pues «está haciendo un trabajo en Suiza». El tema dominante en la reunión era, pese a ser políticos, las casas y complejos nuevos que se construyen en Pinamar. Hay tanta euforia en el ambiente que hasta el empresario Néstor Rovira (grupo pinturas) dice «llegó el otro sol, el de las ventas, luego de un año pésimo. Tomamos trabajadores». Cree firmemente en una reactivación del país este año pero nadie sabe si es por Duhalde y Lavagna o porque cree que llegará Carlos Menem.

Hombre de suerte el empresario Luzzi (rubro cadena de colegios privados) que se decidió a festejar su cumpleaños en el restorán «Gitana» del balneario CR, donde actúan «Los Tarantos». Justo al lado de las mesas que había reservado llegaron a comer, de improviso, muchas de «Las Leonas», el seleccionado de hockey con el entrenador Vigil (volvían a entrenar). El grupo gitano, de vieja actuación en los programas domingueros de Sofovich, acompañó a las chicas que cantaron de todo: de la popular canción a Maradona de Rodrigo, la Esperanza de Diego Torres y cuanta letra flamenca conocieran. Un espectáculo gratis e inesperado, todas las chicas con faldas cortas, para los invitados de Luzzi. Allí estaban el dueño de CR, Mario Trota, Mirta Ricci -esposa del que en realidad es el dueño capitalista de CR, Carlos-; también vimos a Oscar Guisanni, el empresario que por los sucesos de robos ocurridos ya circula con custodia en forma permanente. Todos comían -y la señora Ricci hasta desaforadamente-las exquisitas brochettes de jamón crudo que envolvían un pedazo de tortilla a la española. Otro plato rutilante es el tapeo al estilo sevillano con sucesivas «tapas» de lomo al oreganato, mejillones y cazuelas de pulpos, aunque si de mariscos se trata nadie puede en Pinamar superar a «María del Mar», frente al casino del hotel «Del Bosque». Con Las Leonas fue, quizás, la noche más ruidosa, alegre y sana de Pinamar. En cambio hubo algo desagradable en Ku, la boîte más famosa del balneario, donde se lo vio desparramado en una silla y acostándose en una mesa con efluvios obvios a Charly García.

• Una fiesta discreta y emocionante fue la celebración del 60º aniversario de la ciudad, con una fundadora como Cecilia Bunge junto a su hijo, el ingeniero Jorge Shaw. Lo más curioso de la muestra fueron los afiches que tenían fecha de 1 de abril de 1949 de Pinamar SA invitando a comprar terrenos en ese páramo con la leyenda «Sin hacinamientos (por Mar del Plata) ni problemas de cambio». El slogan explica esa época, hay que recordar, ya que Pinamar pretendía competir desde cero con la próspera Piriápolis y la naciente Punta del Este en el Uruguay. Pero el entonces presidente Juan Perón mantenía tirantez con el vecino país, pues era el refugio de quienes se le oponían, exiliados en su mayoría radicales luego de haber sido expulsados del Congreso. Algunos tan mordaces como Agustín Rodríguez Araya. Por lo tanto, Perón restringía todo paso a cambio de moneda y, para eludir el bloqueo, había que ingresar al Uruguay vía Brasil. Otra «reliquia» de Pinamar es el primer peluquero que -contaba-«vine de luna de miel y ya llevo 34 años». La más simpática de la reunión siempre es la primera mujer que nació en el balneario y aunque no nació en la misma fecha de la ciudad, festeja el aniversario como su cumpleaños. También encontramos allí a Silvio Machiavello, dueño de laboratorio, al referí Guillermo Marconi -contento porque un médico le dio a su hija un jarabe para la tos que provoca sueño y a él esa recomendación lo entusiasma «así ella deja de ir a bailar aunque sea una noche»- y a Ana María Iachetti, del hotel Del Bosque, que tardíamente por trámites y presiones pudo abrir su casino con la tirada de la primera bola a cargo del intendente Altieri (número 33). Casi todas las imágenes de Pinamar antigua están referidas en un libro y en un moderno audiovisual.

Imponente el enero de Punta del Este, según la jerga uruguaya: todos los días sol, 32 sobre 30 bromean, con el beneficio climático de que en ocasiones llueve por la noche. Habrá crisis pero el buen tiempo lo disipa y, para ciertos eventos, todo está igual a las mejores épocas. Por ejemplo, la convocatoria al cumpleaños de Bernardo Neustadt celebrado en la casa del famoso oftalmólogo Roberto Zaldívar, en Las Torres de Montoya, y en un día donde abundaron los festejos: desde las presentaciones de Louis Vuitton y Piaget, a otros cumpleaños como el del camarista Mariano González Palazzo, el empresario Mazer (en Le Club) o el íntimo de la esposa del candidato a vicepresidente de Carlos Menem, Juan Carlos Romero, en su casa de Portezuelo, «Carpe Diem». Curiosa la vida de Neustadt en Punta del Este: vive como invitado en lo del mendocino Zaldívar porque perdió sus tres casas en los divorcios y se divierte visitando amigos, a la hora de almorzar, llevando a los ocho Zaldívar de regalo (el ex presidente Luis Lacalle padeció esta simpática intrusión). Se lo ve tanto o más feliz que en otras épocas por aquello de que tal vez el hombre solo bien se lame. El servicio de Eliseo -empezaron con pizzas, bocaditos y brochettes de pollo, para seguir con dos opcionales de pastas (ravioles de calabaza y crêpes de verdura)- se completó hasta con una actuación tanguera: siempre una mujer, como es típico en lo de Neustadt, entretuvo la sugerente María Volonté.

• Merodeaba todas las mesas Mauricio Macri y, como buen candidato, a cada uno le reservaba un párrafo especial. A Miguel Angel Broda lo bromeaba porque todos sus hijos son de River (él, justamente, que es fanático y fue presidente de Atlanta) y a los más interesados en política les comentaba que ya cuenta, en la Legislatura porteña, con 6 diputados comprometidos, de ahí que en la futura elección -para tener mayoría en el cuerpo y poder consolidar sus planes de gobierno en la Capital Federal-requerirá de otros 25. O sea, necesita ganar y por un buen margen. Había empresarios como Carlos Pulenta (como no le servían de su vino, Salentien, preguntaba: «¿Hay champagne?»), Alejandro Bulgheroni, Roberto Lanusse, Eduardo García Mansilla, Jorge Britos, Jorge Fiorito, Ricardo Avellaneda, Beatriz Nofal, Lupe Noble, el famoso dentista de San Carlos Beltrán Barrios y el ex Techint Javier Tizado, unido al sindicalista Luis Barrionuevo por su afición a Chacarita (a propósito, comentó que para el Mundial de Francia, a cambio de una entrada, lo hizo viajar a Broda con un paquete de camisetas de ese club, luego de que el economista las hiciera exorcizar en Ezeiza). A Broda se le reunieron luego Rosendo Fraga y Marita Carballo, mesa a la que adhirieron varios para hablar de política.

Sin jugarse demasiado, los dos encuestadores coincidieron en que Carlos Menem tiene asegurada su participación en el ballottage, pero no se atrevían a garantizar el otro contrincante. Se lamentó, al contrario de Brasil, la falta de unidad de pensamiento económico en los candidatos sobre temas clave: es imposible, consintieron, que Elisa Carrió, Menem, Néstor Kirchner, Ricardo López Murphy y algún otro se pongan de acuerdo en lo básico. Para Broda eso es negativo y sostuvo -con alguna preocupación-que la leve recuperación de noviembre ahora parecía desacelerarse. Pero Broda parecía más interesado en contar su participación y registro (menos de una hora) en la prueba pedestre de Punta del Este, notable ejercicio sobre 10 kilómetros en el que participaron 5.000 personas y llegaron a la meta 3.500. Por momentos parecía el maratón de Nueva York, tanto que el tráfico taponó tanto a los autos que muchos pasajeros perdieron los vuelos de esa noche. La otra novedad sobre la que se habló es un hotel, ubicado a metros de la Tienda Inglesa, poco conocido y llamado Jean Clever, 5 estrellas como el Conrad pero con un estilo menos grandilocuente. Sorpresas de este balneario. Otro dato: muchos anunciaban que en los próximos días, el famoso canal de televisión musical MTV ingresa, en los Estados Unidos, al «chapter eleven», o sea se convoca. Sorpresa para algunos que no están en el negocio del cable. Volviendo a la política, y por la insistencia de Duhalde por no convocar a internas en el justicialismo, se recordó que en 1947, a pocos años de Perón en el gobierno, la dirigencia también se opuso a impedir este ejercicio democrático. Pero el general, más democrático que su aparato, los conminó: «Si no hay internas, creo otro partido y yo mismo voy por afuera». Por supuesto, transigieron con el sistema y no con el dedo. Lo más osado de la noche, sin embargo, fue otro augurio que puso nervioso a más de uno: habrá elecciones el 27 de abril para Presidente, después, para gobernadores y, tal vez, en poco tiempo de nuevo comicios para Presidente. Como nadie entendía, el pronosticador estimaba que esa podía ser una última jugada del duhaldismo: dejar al nuevo, Menem tal vez, y luego vaciarlo en la provincia de Buenos Aires y en otros distritos para que, sin poder, fuera más tarde obligado a dejar el Ejecutivo. Demasiada locura pero el hombre no hablaba de inventos, sino de lo que había escuchado en algunos círculos.

• De ahí se entró en la consideración del peso e influencias del distrito bonaerense y de las dificultades que tendría el nuevo mandatario con esa provincia en términos políticos. Como Carlos Reutemann -precisó un confidente del gobernador-no se sentía en capacidad para intervenir la provincia si era elegido Presidente, resignó esa posibilidad. Esa es la verdadera razón de su retiro temporal, aseguró. Para avalar esta controversia, otros dos testigos refirieron antecedentes inmediatos. Uno recordó que Alfredo Atanasof, siendo Fernando de la Rúa Presidente, les anticipó a unos amigos que él sería ministro de Trabajo en poco tiempo con Duhalde de jefe de Estado. Cuando asumió Adolfo Rodríguez Saá, esos mismos amigos se burlaron frente a Atanasof por la oportunidad perdida y, entonces, él respondió: «No se preocupen, necesitamos 15 días más». El otro testimonio aludía a quien le dijo a De la Rúa que, en lugar de dictar el estado de sitio, debía intervenir la provincia de Buenos Aires. A fin de año, frente a la misma persona, De la Rúa admitió que se había equivocado, que debió haber intervenido la provincia, que inclusive hasta tenía el hombre para el cargo y que, si lo hubiera hecho, todos los que están hoy en el gobierno estarían presos. En esta charla de verano, por razones de distracción, no se mencionan el nombre de los dos testigos, pero si fuera necesario judicial o históricamente, no hay dificultad en proveerlos.

Mientras, el divertido Neustadt se sacaba fotos y alertaba que, si se dan las condiciones, este año se ocuparía de dirigir una radio que cubriría todo el país. Por el momento, sólo se sabe de una cadena con esa pretensión, hoy fuerte en el interior, que se llama Eco. No ignoraba, a pesar de su estado bucólico, que Carlos Melconian alquiló su casa de Punta del Este y viaja cada vez más seguido a Anillaco, que en el balneario estaba Andrés Cisneros y que Juan Carlos Romero, el día del cumpleaños de su mujer, consumió tres horas antes en una charla con Carlos Corach, de paso por el mar, en un departamento de La Brava. Corach llegaba de entrevistarse en Buenos Aires con Jorge Matzkin y Carlos Ruckauf -a quien no le agrada la candidatura de Néstor Kirchner-y hoy parte a La Pampa para encerrarse con Rubén Marín. Todo un periplo antes de regresar a Londres, previa obvia escala con Carlos Menem en un hotel porteño. Corach está a favor de que Menem y Duhalde diriman, ellos dos, el problema peronista. Entiende que si no lo hacen, las dificultades seguirán en el futuro. Mientras, él verá esas dificultades desde Oxford.

• Cordero a punto, papas fritas y huevos fritos, asado, chorizos y lomos, pantagruélico menú bajo una carpa en lo del camarista González Palazzo -también en Punta del Estecon mucha gente de la Justicia, chispeante a partir del humor del anfitrión, quien como católico militante siempre dispone de chistes sobre la Iglesia y entiende que «los curas deben casarse así conocen el infierno». Lo seguía el legendario Tate añadiendo chistes y hasta un magistrado tucumano que narraba lo del octogenario que va a la farmacia, pide un frasco de Viagra y, cuando le reclaman la receta, pregunta: «¿No alcanza con el paciente?». Estaba el ministro de la Corte, Adolfo Vázquez, quien herido e indignado, se pronunciaba contra el diputado que le ha promovido un juicio político. «Que sigan, que me ataquen y pretendan recusarme no porque yo tuviera fondos depositados en los bancos, sino por integrar una fundación que es un dispensario y tenía 17 mil dólares, con el fin determinado de comprar un terreno y que lleva el nombre de mi esposa muerta. No sé hasta dónde va a llegar la política partidaria», se interrogaba. En las otras mesas se hablaba de la llegada de monseñor Rubén Di Monte (obispo de Mercedes/Luján) al balneario, del criadero de pacúes que tiene el ex gobernador Vicente Joga en el Paraná y, como no podía ser de otra manera, del nuevo y tal vez último candidato de Duhalde para la Presidencia. Algunos registraban las oposiciones dentro del propio duhaldismo -ya que muchos intendentes bonaerenses ven perder su continuidad por esa nominación-y recogían hasta expresiones desdorosas como el del «recontrachupamedias de Duhalde», Luis Barrionuevo, quien piensa que su jefe se ha hecho un harakiri. A esa catarata se sumaron otras expresiones más contundentes: 1) no gusta Kirchner porque reniega de la ley de lemas pero es la forma electoral que tiene en su provincia para ser elegido; 2) habla de la Justicia independiente pero ha ampliado el tribunal supremo provincial para manejar ese poder a su gusto; 3) siempre cuestionó a los que pretenden perpetuarse en el poder, pero él está preparado para una tercera reelección. Son cargos fuertes, amén de otros que van a surgir ya que no es lo mismo -se reconocíacontrolar un distrito pequeño, despoblado, a intentar dominar una nación.

Como si fuera la ciudad de Ernest Hemingway, Key West (Florida), en la zona de Portezuelo muchos invitan a la caída del sol. Lo hizo la marroquinería Louis Vuitton en Marina del Este, para presentar en sus carteras una colección de colores fluorescentes (sobre todo naranja y fucsia) del diseñador Bob Wilson. En la reunión se hizo un juego de luces con esa base colorida y el logo de la empresa. Allí llegaron, para el cóctel, personajes como la más importante modelo uruguaya Nathalie Kriz y el pintor argentino Rogelio Polesello, quien estaba decontractée debido a que ya terminó su mural para el aeropuerto de Ezeiza. «Me saqué un peso de encima, estoy contento con lo que hice». Menos orgullosas de sus obras -entre los 500 invitados-estaban Graciela Borges, las hermanas de Giovampaola (Patricia y Rosella), el secretario de Turismo uruguayo y el titular de Fiat en la Argentina, un habitué de Punta del Este: Cristiano Rattazzi. Junto a los anfitriones, el matrimonio Fontes, aparecía Braulio Bauab, sobrevivientes del primer año de Vuitton en Punta del Este, casi un milagro cuando otros cierran o se van.

• Esta vez el chiste de cierre es un homenaje a uno de los mayores humoristas que dio la Argentina en las últimas décadas, Hugo Sofovich. Colaborador habitual de ésta, una de las secciones más leídas del periodismo gráfico del país, Sofovich era una fuente inagotable de humor instantáneo. Valga el siguiente relato como ilustración de lo que se dice.

Hace varios años un periodista de
Ambito Financiero estaba entrevistando a Hugo en relación con la situación financiera argentina, en pleno ensayo de uno de sus grandes éxitos teatrales, «La noche de las pistolas frías». En medio del reportaje, Sofovich pidió perdón e interrumpió la escena que jugaban Emilio Disi y Tristán. Y dijo:

Tristán: vos decís 'Esa chica nació en Córdoba, ciudad de grandes futbolistas y grandes putas'. Emilio, vos le contestás: 'Mi mamá es de Córdoba...'. Y vos Tristán rematás: '¿Y para qué club jugaba su señora madre?'.»

Dejá tu comentario