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Charlas de quincho
Siguen los quinchos veraniegos en Punta del Este, Pinamar y Mar del Plata. En un complejo turístico marplatense, un gobernador admite que la participación de una mujer en la puja política le plantea un problema. Y cuentan que le hizo duras recriminaciones a otro candidato de reciente ascenso. En Pinamar hubo duras revelaciones sobre los sucesos que terminaron con una presidencia, pero también hubo tiempo para la alegría cuando -en un parador-las chicas de una exitosa selección bailaron y cantaron. En Punta del Este, un periodista festejó su cumpleaños, pero su presencia como invitado a comer está causando algunos sobresaltos. Veamos.

• Para Solá, lo de Chiche es un problema, sea cuando sea la elección, y más inquieto parece porque hace una semana que no habla con Duhalde. Necesita un bálsamo, aunque sabe que en ese distrito todas las cataplasmas son temporarias. En Chapadmalal, no sólo disfrutaba Solá del buen tiempo, sino que también se hizo espacio para comentar su reunión con Kirchner, el nuevo delfín de Duhalde. Al parecer, al gobernador no le cayó bien la visita de Kirchner y, en un momento de la charla, le espetó: «Mirá Néstor (él no lo llama 'Lupín' ni 'Tristán'), me parece que sos un vivo, ya que vos ganás en cualquier escenario. No arriesgás nada. Si ganás, sos presidente. Y, si perdés, volvés a ser gobernador. Tenés todos los números apostados, así no hay juego». A lo que el santacruceño respondió: «Bueno, así son las cosas. ¿Qué querés que haga? Es lo que me toca, ¿te parece que tengo que dejar pasar la oportunidad?». Después de esas escaramuzas y como Kirchner pidió consejos -una forma de congraciarse con Solá-, éste le replicó: «Me parece que tenés que recorrer intendencia por intendencia en Buenos Aires y ofrecerle algo interesante a cada uno de ellos. Yo no te puedo ayudar mucho en esa tarea; supongo que Duhalde va a apoyarte...». La charla terminó con cierta inquietud del nuevo candidato, quien no ignora que en Santa Fe, en una clínica internado por una diverticulitis aguda -inflamación del recto-, acompañado sólo por su novia Verónica, Carlos Reutemann entonaba una letanía sobre la conducta de Duhalde político. «A mí me quiso arrastrar -confesó- sin siquiera preguntarme lo que pensaba. Como le dije que no, lo encaró a José Manuel de la Sota y lo dejó a mitad de camino. No sé qué hará con Néstor». Y, aunque enfermo, desde su lecho alertó: «Nadie va a ningún congreso, nadie habla por el PJ de Santa Fe o se las tendrá que ver conmigo y en la provincia hay libertad de conciencia para decidir lo que cada uno quiere.» Tanta decisión está influida no sólo por desencuentros sino también por otra realidad de las encuestas: él, más que nadie, sabe que en su provincia los peronistas miran al Norte.
• Sin jugarse demasiado, los dos encuestadores coincidieron en que Carlos Menem tiene asegurada su participación en el ballottage, pero no se atrevían a garantizar el otro contrincante. Se lamentó, al contrario de Brasil, la falta de unidad de pensamiento económico en los candidatos sobre temas clave: es imposible, consintieron, que Elisa Carrió, Menem, Néstor Kirchner, Ricardo López Murphy y algún otro se pongan de acuerdo en lo básico. Para Broda eso es negativo y sostuvo -con alguna preocupación-que la leve recuperación de noviembre ahora parecía desacelerarse. Pero Broda parecía más interesado en contar su participación y registro (menos de una hora) en la prueba pedestre de Punta del Este, notable ejercicio sobre 10 kilómetros en el que participaron 5.000 personas y llegaron a la meta 3.500. Por momentos parecía el maratón de Nueva York, tanto que el tráfico taponó tanto a los autos que muchos pasajeros perdieron los vuelos de esa noche. La otra novedad sobre la que se habló es un hotel, ubicado a metros de la Tienda Inglesa, poco conocido y llamado Jean Clever, 5 estrellas como el Conrad pero con un estilo menos grandilocuente. Sorpresas de este balneario. Otro dato: muchos anunciaban que en los próximos días, el famoso canal de televisión musical MTV ingresa, en los Estados Unidos, al «chapter eleven», o sea se convoca. Sorpresa para algunos que no están en el negocio del cable. Volviendo a la política, y por la insistencia de Duhalde por no convocar a internas en el justicialismo, se recordó que en 1947, a pocos años de Perón en el gobierno, la dirigencia también se opuso a impedir este ejercicio democrático. Pero el general, más democrático que su aparato, los conminó: «Si no hay internas, creo otro partido y yo mismo voy por afuera». Por supuesto, transigieron con el sistema y no con el dedo. Lo más osado de la noche, sin embargo, fue otro augurio que puso nervioso a más de uno: habrá elecciones el 27 de abril para Presidente, después, para gobernadores y, tal vez, en poco tiempo de nuevo comicios para Presidente. Como nadie entendía, el pronosticador estimaba que esa podía ser una última jugada del duhaldismo: dejar al nuevo, Menem tal vez, y luego vaciarlo en la provincia de Buenos Aires y en otros distritos para que, sin poder, fuera más tarde obligado a dejar el Ejecutivo. Demasiada locura pero el hombre no hablaba de inventos, sino de lo que había escuchado en algunos círculos.
• De ahí se entró en la consideración del peso e influencias del distrito bonaerense y de las dificultades que tendría el nuevo mandatario con esa provincia en términos políticos. Como Carlos Reutemann -precisó un confidente del gobernador-no se sentía en capacidad para intervenir la provincia si era elegido Presidente, resignó esa posibilidad. Esa es la verdadera razón de su retiro temporal, aseguró. Para avalar esta controversia, otros dos testigos refirieron antecedentes inmediatos. Uno recordó que Alfredo Atanasof, siendo Fernando de la Rúa Presidente, les anticipó a unos amigos que él sería ministro de Trabajo en poco tiempo con Duhalde de jefe de Estado. Cuando asumió Adolfo Rodríguez Saá, esos mismos amigos se burlaron frente a Atanasof por la oportunidad perdida y, entonces, él respondió: «No se preocupen, necesitamos 15 días más». El otro testimonio aludía a quien le dijo a De la Rúa que, en lugar de dictar el estado de sitio, debía intervenir la provincia de Buenos Aires. A fin de año, frente a la misma persona, De la Rúa admitió que se había equivocado, que debió haber intervenido la provincia, que inclusive hasta tenía el hombre para el cargo y que, si lo hubiera hecho, todos los que están hoy en el gobierno estarían presos. En esta charla de verano, por razones de distracción, no se mencionan el nombre de los dos testigos, pero si fuera necesario judicial o históricamente, no hay dificultad en proveerlos.
• Mientras, el divertido Neustadt se sacaba fotos y alertaba que, si se dan las condiciones, este año se ocuparía de dirigir una radio que cubriría todo el país. Por el momento, sólo se sabe de una cadena con esa pretensión, hoy fuerte en el interior, que se llama Eco. No ignoraba, a pesar de su estado bucólico, que Carlos Melconian alquiló su casa de Punta del Este y viaja cada vez más seguido a Anillaco, que en el balneario estaba Andrés Cisneros y que Juan Carlos Romero, el día del cumpleaños de su mujer, consumió tres horas antes en una charla con Carlos Corach, de paso por el mar, en un departamento de La Brava. Corach llegaba de entrevistarse en Buenos Aires con Jorge Matzkin y Carlos Ruckauf -a quien no le agrada la candidatura de Néstor Kirchner-y hoy parte a La Pampa para encerrarse con Rubén Marín. Todo un periplo antes de regresar a Londres, previa obvia escala con Carlos Menem en un hotel porteño. Corach está a favor de que Menem y Duhalde diriman, ellos dos, el problema peronista. Entiende que si no lo hacen, las dificultades seguirán en el futuro. Mientras, él verá esas dificultades desde Oxford.
• Cordero a punto, papas fritas y huevos fritos, asado, chorizos y lomos, pantagruélico menú bajo una carpa en lo del camarista González Palazzo -también en Punta del Estecon mucha gente de la Justicia, chispeante a partir del humor del anfitrión, quien como católico militante siempre dispone de chistes sobre la Iglesia y entiende que «los curas deben casarse así conocen el infierno». Lo seguía el legendario Tate añadiendo chistes y hasta un magistrado tucumano que narraba lo del octogenario que va a la farmacia, pide un frasco de Viagra y, cuando le reclaman la receta, pregunta: «¿No alcanza con el paciente?». Estaba el ministro de la Corte, Adolfo Vázquez, quien herido e indignado, se pronunciaba contra el diputado que le ha promovido un juicio político. «Que sigan, que me ataquen y pretendan recusarme no porque yo tuviera fondos depositados en los bancos, sino por integrar una fundación que es un dispensario y tenía 17 mil dólares, con el fin determinado de comprar un terreno y que lleva el nombre de mi esposa muerta. No sé hasta dónde va a llegar la política partidaria», se interrogaba. En las otras mesas se hablaba de la llegada de monseñor Rubén Di Monte (obispo de Mercedes/Luján) al balneario, del criadero de pacúes que tiene el ex gobernador Vicente Joga en el Paraná y, como no podía ser de otra manera, del nuevo y tal vez último candidato de Duhalde para la Presidencia. Algunos registraban las oposiciones dentro del propio duhaldismo -ya que muchos intendentes bonaerenses ven perder su continuidad por esa nominación-y recogían hasta expresiones desdorosas como el del «recontrachupamedias de Duhalde», Luis Barrionuevo, quien piensa que su jefe se ha hecho un harakiri. A esa catarata se sumaron otras expresiones más contundentes: 1) no gusta Kirchner porque reniega de la ley de lemas pero es la forma electoral que tiene en su provincia para ser elegido; 2) habla de la Justicia independiente pero ha ampliado el tribunal supremo provincial para manejar ese poder a su gusto; 3) siempre cuestionó a los que pretenden perpetuarse en el poder, pero él está preparado para una tercera reelección. Son cargos fuertes, amén de otros que van a surgir ya que no es lo mismo -se reconocíacontrolar un distrito pequeño, despoblado, a intentar dominar una nación.
• Como si fuera la ciudad de Ernest Hemingway, Key West (Florida), en la zona de Portezuelo muchos invitan a la caída del sol. Lo hizo la marroquinería Louis Vuitton en Marina del Este, para presentar en sus carteras una colección de colores fluorescentes (sobre todo naranja y fucsia) del diseñador Bob Wilson. En la reunión se hizo un juego de luces con esa base colorida y el logo de la empresa. Allí llegaron, para el cóctel, personajes como la más importante modelo uruguaya Nathalie Kriz y el pintor argentino Rogelio Polesello, quien estaba decontractée debido a que ya terminó su mural para el aeropuerto de Ezeiza. «Me saqué un peso de encima, estoy contento con lo que hice». Menos orgullosas de sus obras -entre los 500 invitados-estaban Graciela Borges, las hermanas de Giovampaola (Patricia y Rosella), el secretario de Turismo uruguayo y el titular de Fiat en la Argentina, un habitué de Punta del Este: Cristiano Rattazzi. Junto a los anfitriones, el matrimonio Fontes, aparecía Braulio Bauab, sobrevivientes del primer año de Vuitton en Punta del Este, casi un milagro cuando otros cierran o se van.
• Esta vez el chiste de cierre es un homenaje a uno de los mayores humoristas que dio la Argentina en las últimas décadas, Hugo Sofovich. Colaborador habitual de ésta, una de las secciones más leídas del periodismo gráfico del país, Sofovich era una fuente inagotable de humor instantáneo. Valga el siguiente relato como ilustración de lo que se dice.
Hace varios años un periodista de Ambito Financiero estaba entrevistando a Hugo en relación con la situación financiera argentina, en pleno ensayo de uno de sus grandes éxitos teatrales, «La noche de las pistolas frías». En medio del reportaje, Sofovich pidió perdón e interrumpió la escena que jugaban Emilio Disi y Tristán. Y dijo:
Tristán: vos decís 'Esa chica nació en Córdoba, ciudad de grandes futbolistas y grandes putas'. Emilio, vos le contestás: 'Mi mamá es de Córdoba...'. Y vos Tristán rematás: '¿Y para qué club jugaba su señora madre?'.»


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