20 de diciembre 2001 - 00:00

Con $ 35.000 instale un negocio de accesorios para automóviles

Las últimas medidas económicas que resintieron a la ya de por sí alicaída actividad del comercio minorista, involuntariamente están logrando reactivar el sector de los bienes durables en la medida en que los ahorristas los consideran un campo mucho más fértil y seguro donde invertir su dinero inmovilizado en los bancos. Por eso, se están inclinando por esa operación antes que dejarlo depositado en las entidades bancarias donde la divina providencia decidirá finalmente si lo recuperarán en su totalidad o no.
En este marco, el mayor repunte se ha registrado en el mercado de los autos usados, donde el público realizó en los últimos días 30% más de consultas para adquirir automóviles que semanas atrás. Un revitalizante movimiento que según el presidente de la Cámara del Comercio Automotor, Guillermo Dietrich, derivó en un cierre de operaciones en concesionarias 15% superior al que venía registrándose en autos usados. Si la tendencia se consolida, muy probablemente beneficiará directamente a los vendedores de accesorios para autos.

Este es un rubro que trabaja en dependencia directa de los vaivenes de la industria automotriz y que recibe una demanda constante por parte del público durante todo el año pero que despunta sobre todo en verano, ya que es precisamente el momento elegido por los automovilistas para realizarle los arreglos y ajustes necesarios al vehículo, de manera de no tener problemas durante las vacaciones.

Así, teniendo en cuenta el destino que le darán los ahorristas a su dinero, la venta de alarmas, alerones, faros de profundidad, cierres centralizado de puertas, equipos de audio (estéreos, compacteras, parlantes), fundas, techos eléctricos, parrillas, tazas, volantes, etc., se perfila como un interesante negocio. Tanto es así, que los especialistas señalan que en el actual contexto económico será, junto al inmobiliario, los únicos que experimentarán un significativo repunte en una economía aplastada por cuatro años de recesión.
El rubro de accesorios para automóviles está compuesto por una gama de artículos sumamente amplia que se
comercializa con un margen de ganancia que oscila entre 30% y 50%. Y para poner en marcha un negocio hace falta disponer de un capital inicial que se ubica en el orden de los $ 35.000, aproximadamente.

85% de esta cifra el emprendedor lo deberá destinar a reunir el stock, dado que el resto se distribuye entre los gastos para afrontar el alquiler de un local de 50 metros cuadrados ($ 800) y la instalación del mismo, para la que deberá contemplar la adquisición de un mostrador propicio para la atención al público y algunos estantes de chapa en los cuales estará exhibida y depositada la mercadería.

Por ahora, y hasta que la reactivación en la venta de autos usados y nuevos alcance una dimensión significativa como para que incida positivamente en las ventas de accesorios y repuestos, la gente «se lleva lo mínimo e indispensable», asegura Eugenio Vaamonde, propietario de un negocio del rubro ubicado en el barrio porteño de Palermo.
Para Vaamonde es indudable que «el presupuesto de la gente es cada vez más pequeño y el único medio para reactivar cualquier rubro es darle plata para que consuma».

Esta coyuntura donde prevalece la escasez de recursos cambió los hábitos de los clientes. Por ejemplo, a diferencia de lo que sucedía antiguamente cuando una persona «decidía colocarle al auto llantas deportivas porque quedaban bien sin molestarse en averiguar cuánto costaban, ahora no sólo efectúa la consulta pertinente sino que generalmente termina optando por el producto de menor valor», asegura el empresario, como sucede con «los repuestos de inyección, que son carísimos. Sin ir más lejos, un filtro de agua para un auto naftero vale $ 1,20, cuando el mismo para un auto de inyección cuesta $ 20».

Este comportamiento del público no debería ser ignorado por el emprendedor, en tanto le será útil a la hora de organizar su stock. En este sentido, el comerciante deberá adquirir aquellos accesorios que en estos momentos tienen mayores probabilidades de satisfacer la demanda de los consumidores. Dentro de la amplia gama de productos, que incluye luces de freno y de posición, faros de giro, óptica, bombas de agua, bombas de nafta, repuestos de encendido electrónico y repuestos de inyección los artículos que últimamente «se están vendiendo más son los de limpieza, muy solicitados por los conductores de taxis y remises porque tienen que tener sus vehículos bien presentados debido a que las autoridades municipales los están controlando mucho. Y este monitoreo incluye tanto el aspecto de la limpieza como el vinculado con los accesorios que realzan la parte estética del auto, entre los que se encuentran las tasas correspondientes o las fundas», explica Vaamonde.

Sin embargo, no es la única línea que se está comercializando con buenos dividendos. Los especialistas revelaron a SU DINERO Personal que hoy en día está de moda lo que en el ambiente se conoce como «tunning», que implica la transformación de un auto estándar en uno deportivo, lo que aumentó la venta de productos tales como perillas de palancas de cambio ($ 15), alfombras de aluminio ($ 150), parrillas de tejido de aluminio ($ 25) así como los volantes deportivos, pedaleras, sobrepedaleras y consolas. Todos estos repuestos son muy solicitados, siempre dentro de los parámetros de lo que puede representar la disminución en las ventas por la recesión en relación al resto de los artículos. Porque en rigor, la crisis paulatinamente condujo a que por ser «artículos más caros, la gente los terminara descartando, en la medida que el más barato es un juego de cadenas deportivas que vale $ 11», asegura Vaamonde.

Entre los productos que mayor demanda tienen, también se encuentran los «líquidos refrigerantes y aceites lubricantes. Por el contrario, los automovilistas cambian las correas recién una vez que se rompen y los cables de embrague una vez que se cortan. Es decir, ante situaciones límites que obstaculizarían el normal funcionamiento del automóvil -explica Vaamonde-. Incluso, los comerciantes recuerdan con un dejo de nostalgia la época en que los automovilistas guardaban en el baúl diversos accesorios y repuestos para afrontar cualquier emergencia que pudiera presentarse, una precavida costumbre que habida cuenta de la malaria económica ya nadie practica. Y, a modo de ejemplo, los vendedores citaron el caso de la mayoría de los taxistas, que transitan por la calle todo el día y que no tienen ni siquiera un cable de embriague en el baúl.

Ahora bien, más allá de los precios y la variedad de productos que ofrecen los hipermercados, a los ojos de los automovilistas los comercios minoristas todavía conservan una pequeña gran ventaja: la
atención personalizada. Este es un factor que el emprendedor debe explotar, tanto más cuanto que ejerce una fuerte influencia sobre el usuario del vehículo a la hora de elegir el establecimiento donde realizará la consulta y comprará los repuestos que necesite. Sobre todo, porque «así como 20% de la gente que maneja se preocupa y sabe que al auto tiene que cambiarle el aceite, engrasarlo, cambiarle el líquido refrigerante y revisarle la dirección hidráulica, 80% restante no tiene la menor idea de todos estos temas» y por lo tanto es un aspecto del negocio que el comerciante del ramo tiene que saber cubrir no sólo para mantener los clientes actuales sino también para que éstos recomienden los servicios de la empresa cuando alguna persona de su entorno necesite realizar una compra o mantenimiento semejante.

Según Vaamonde «hay mucha gente a la que la crisis económica la llevó a ganarse la vida como taxista o remisero y que pese a ello no conoce absolutamente nada de autos. En realidad, esta circunstancia nos favorece para competir con los supermercados que también se dedican a vender nuestros productos, en la medida en que le podemos brindar a los clientes un asesoramiento técnico que los otros establecimientos no ofrecen. Por eso es muy importante aconsejar al cliente respecto de los accesorios que tendría que comprar para que su auto permanezca en buenas condiciones. Y no exclusivamente acerca de aquellos accesorios destinados a embellecer la parte estética de los vehículos, sino también los que apuntan a elevar la seguridad del vehículo. Sencillamente porque nadie quiere subir al auto junto a su familia y quedarse en el medio de un paseo corto porque el motor levantó temperatura, porque no frenó o porque se cortó el cable del embriague».

Esta asistencia reseñada por Vaamonde representa un asesoramiento global que abarca desde la limpieza del auto, pasando por la evaluación de las escobillas del limpiaparabrisas y alcanza hasta el estado de las correas o los caños del radiador.
«Nosotros siempre tratamos de aconsejar al cliente en todo. Y en ese sentido es conveniente que el comerciante esté atento a todos estos ítem para que pueda asesorar debidamente al cliente e indicarle cuándo un mecanismo está roto o desgastado y de esta manera sugerirle que lo cambie por otro nuevo. Y si el cliente replica que no está en un momento como para afrontar ese gasto, no importa: lo esencial es que esté informado y sepa que puede contar con uno ante cualquier inconveniente que sufra con su vehículo».

En el país existen cinco fabricantes nacionales de accesorios: Renault, Peugeot, Volkswagen, Fiat y Ford. A pesar de que actualmente circula en el mercado una gran cantidad de artículos importados, «mientras el auto se siga comercializando en redes de concesionarios argentinas, nosotros vamos a seguir en condiciones de colocar los repuestos», asegura Vaamonde. Algunos de los productos necesarios son los siguientes:

Cubrealfombras con superficie antideslizante:
sirve para proteger la alfombra original del vehículo del sol, el agua y la suciedad.
Son lavables y resistentes.
Cubrealfombras de baúl.
Kit de regulación: permite adaptar a diferentes posiciones la fijación del cinturón de seguridad.
Fundas para asientos: protege el tapizado original del auto contra cualquier tipo de manchas.
Volante.
Portaútiles: guan- tera anexa para guardar objetos personales.
Apoyavaso: evita que se vuelquen líquidos cuando el auto está en movimiento.
Red de retención: útil para el transporte de pequeños objetos personales en el baúl del auto.
Perilla de palanca de cambio.
Grilla separadora: accesorio que separa el habitáculo del baúl del auto, permitiendo el traslado de animales.
Protector de piso de baúl: está confeccionado en un material rígido para proteger a la alfombra del auto en el transporte de elementos que ensucian fácilmente, como herramientas, animales o plantas.
Tablero: se coloca sobre el panel de instrumentos. El de PVC está confeccionado a prueba de humedad, aceite, petróleo y agentes limpiadores, y también es resistente a altas temperaturas.
Llantas.
Bagueta lateral: protege los laterales del auto en los cuales está adherida con cola.
Tasas de ruedas.
Faros antiniebla: mejoran la visibilidad en los días de niebla.
Coquilla protectora de puerta: protege la pintura de la manija de la puerta.
Protectores de guardabarros: fabricados en PVC, resguarda la base de la carrocería del barro y de las piedras.
Portaequipajes: conformado por tubos de acero con tratamiento anticorrosión por cataforesis, se utiliza para el traslado de objetos en el techo del auto.
Valija de techo: ideal para el transporte de valijas y equipos de playa.
Revestimiento interior: previene a la carrocería de los golpes que pudieran producirse debido al desplazamiento de cajones o elementos transportados, creando un ambiente aislado de la temperatura y los ruidos de carrocería. Es adaptable para el transporte de pasajeros, carga y ambulancia.
Luz para mapa: iluminación en el interior del auto.
Cuarta remolque: tubo de acero resistente útil y obligatorio para el remolque de vehículos.
Enganche trasero: para el transporte seguro de trailers.
Portacarga trasero: sistema multicarga que se fija a la bocha del enganche trasero para el transporte de esquís o bicicletas.
Portabicicletas: posee un diseño ergonométrico que permite fijar la bicicleta a una barra por medio de correas elásticas.
Portaesquís: para el transporte de 2 pares de esquís o un par de esquís y una tabla de snowboard con accesorios.

De todos estos productos, algunos por imperiosa necesidad y otros por el mencionado afán de algunos automovilistas por transformar el auto tradicional en uno deportivo, aquellos que registran una demanda sostenida figuran el alerón ($ 150), el kit reglamentario ($ 50), los faros antiniebla ($ 110 a $ 180), el dispositivo levantacristales ($ 150 a $ 270); el chapón para proteger el motor ($ 40); el enganche para remolque universal ($ 170); la luz de stop adicional para iluminar el frenado ($ 15); el cierre centralizado ($ 45); la alarma básica con comando a distancia ($ 120) y la alarma volumétrica con comando a distancia ($ 150), con los cuales un emprendedor podrá lanzarse al mercado de los accesorios para automotores competentemente y aprovechar el anunciado repunte de la actividad merced al aumento registrado en los últimos días en las ventas de vehículos nuevos y usados.

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SU DINERO Personal, 2001