Con autoridad, Francia le puso freno al sueño de Uruguay y se metió en semifinales

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Francia dio este viernes otro golpe de autoridad y avanzó a semifinales del Mundial de Rusia ganando por 2-0 a Uruguay, que pagó demasiado caros sus primeros errores en un torneo hasta ahora inmaculado.

La victoria gala en Nizhni Nóvgorod no llegó esta vez por nuevas genialidades de su joven figura Kylian Mbappé, como había ocurrido en octavos ante Argentina, sino por un cabezazo del defensor Raphael Varane tras un tiro libre (40m PT) y un insólito fallo del arquero Fernando Muslera ante un tiro de Antoine Griezmann (16m ST).

El equipo de Didier Deschamps mejoró así su actuación de Brasil 2014, cuando cayó en cuartos de final, y quedó un paso más cerca de repetir el título de hace 20 años. El martes jugará en San Petersburgo ante Bélgica por un lugar en la final del 15 de julio en Moscú.

La eliminación dejó estupefacto pero con orgullo a Uruguay. El equipo de Oscar Tabárez llegaba con uno de sus equipos más sólidos de los últimos años, un pleno de cuatro victorias y solo un gol en contra en el torneo, pero pagó demasiado cara la baja de Edinson Cavani y los errores en defensa, su punto fuerte.

El partido comenzó con el guion previsto. Francia se adueñó de la pelota, pero no encontró ni siquiera con la potencia de Mbappé un camino claro al gol ante un Uruguay bien replegado atrás.

El equilibrio se rompió gracias a una pelota parada, punto frágil de la defensa charrúa en este duelo: Griezmann lanzó un tiro libre generado por una dura entrada que le costó una amarilla a Rodrigo Bentancur y Varane cabeceó anticipando a toda la defensa.

Era la primera vez en el Mundial que Uruguay se veía obligado a remontar un resultado adverso. Y la reacción llegó con más potencia que ideas, casi siempre de la mano de un Suárez encendido que no siempre encontró un buen socio en Stuani.



Cuando la Celeste más lo buscaba, Griezmann probó suerte con un disparo algo débil y centrado que Muslera, uno de los arqueros más seguros y experimentados del Mundial, dejó escapar de forma insólita a la red.

El delantero del Atlético de Madrid evitó celebrar el tanto. Compañero de club y amigo de Diego Godín y José María Giménez, los centrales del elenco sudamericano, el francés es fanático declarado de Uruguay y lo consideró esta semana su "segundo país".

Su mazazo pareció definitivo hasta el punto en que Giménez jugó los últimos minutos ya llorando. Mientras Cavani se tomaba la cara en el banco de suplentes, Francia disfrutaba la situación ideal para matar el partido a la contra, pero el marcador terminó sin moverse.

El silbato final reflejó la ilusión y el orgullo que había generado el Mundial impecable realizado hasta ahora por Uruguay: los jugadores se despidieron bajo el aliento de una hinchada incansable: "¡Cada día te quiero más...!"

"Obviamente satisfecho por la entrega, el esfuerzo y el orgullo que demostró el equipo hasta estar entre los ocho mejores del mundo", comentó Suárez. El capitán Godín insistió: "Nos vamos con la frente alta".

Deschamps, por su parte, no mostró preferencias para semifinales y rescató en cambio otro dato que podría ser clave para ese partido: "Lo importante es que no tuvimos lesionados, segundas tarjetas amarillas, tendré a todo el plantel disponible para la semifinal".

Rusia 2018 se quedó sin ningún equipo hispanohablante de los ocho que comenzaron el torneo. A cambio, encontró el primero de sus cuatro semifinalistas: una Francia que sigue yendo de menos a más y que llega eufórica y en forma al tramo decisivo del torneo.

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