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Con autoridad, Francia le puso freno al sueño de Uruguay y se metió en semifinales
Francia sepultó el sueño de Uruguay.
Francia dio este viernes otro golpe de autoridad y avanzó a semifinales del Mundial de Rusia ganando por 2-0 a Uruguay, que pagó demasiado caros sus primeros errores en un torneo hasta ahora inmaculado.
Era la primera vez en el Mundial que Uruguay se veía obligado a remontar un resultado adverso. Y la reacción llegó con más potencia que ideas, casi siempre de la mano de un Suárez encendido que no siempre encontró un buen socio en Stuani.
Cuando la Celeste más lo buscaba, Griezmann probó suerte con un disparo algo débil y centrado que Muslera, uno de los arqueros más seguros y experimentados del Mundial, dejó escapar de forma insólita a la red.
El delantero del Atlético de Madrid evitó celebrar el tanto. Compañero de club y amigo de Diego Godín y José María Giménez, los centrales del elenco sudamericano, el francés es fanático declarado de Uruguay y lo consideró esta semana su "segundo país".
Su mazazo pareció definitivo hasta el punto en que Giménez jugó los últimos minutos ya llorando. Mientras Cavani se tomaba la cara en el banco de suplentes, Francia disfrutaba la situación ideal para matar el partido a la contra, pero el marcador terminó sin moverse.
El silbato final reflejó la ilusión y el orgullo que había generado el Mundial impecable realizado hasta ahora por Uruguay: los jugadores se despidieron bajo el aliento de una hinchada incansable: "¡Cada día te quiero más...!"
"Obviamente satisfecho por la entrega, el esfuerzo y el orgullo que demostró el equipo hasta estar entre los ocho mejores del mundo", comentó Suárez. El capitán Godín insistió: "Nos vamos con la frente alta".
Deschamps, por su parte, no mostró preferencias para semifinales y rescató en cambio otro dato que podría ser clave para ese partido: "Lo importante es que no tuvimos lesionados, segundas tarjetas amarillas, tendré a todo el plantel disponible para la semifinal".
Rusia 2018 se quedó sin ningún equipo hispanohablante de los ocho que comenzaron el torneo. A cambio, encontró el primero de sus cuatro semifinalistas: una Francia que sigue yendo de menos a más y que llega eufórica y en forma al tramo decisivo del torneo.


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