Este país se merece sus Cinco Diamantes

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Escribe Máximo Soto
Su padre fue un famoso geólogo, pero él, que es licenciado en Administración de Empresas, se dedica a cosechar diamantes. Lo logró ya con el hotel Coral Beach de Cancún, y con El Conquistador de Puerto Rico; ahora Alberto Gurrola está empecinado en que la Argentina tenga su hotel Cinco Diamantes. Piensa que el boom del turismo en la Argentina recién ha empezado y que los próximos cinco años serán aún mejores. Claro, esto si se mantienen el cambio, los niveles de seguridad, las inversiones en el sector y no se produce un estallido inflacionario.
Alberto Gurrola Aguirrezabal es un mexicano dinámico y talentoso que ha sabido ayudar a convertir hoteles en joyas según la consideración de los más exigentes jueces internacionales del sector. Desde agosto de 2003 es director del Caesar Park Buenos Aires, del poderoso holding mexicano Posadas.
Cuando lo enviaron, en plena crisis, no sabía si era para cerrar el hotel, venderlo o hacerlo resurgir. Supo avizorar el futuro. Planteó inversiones que le permitieron hacer transformaciones, lle-varlo hacia una línea de fineza y abolengo, y al año siguiente ya había colocado al Caesar Park entre los 500 mejores hoteles del mundo según el World Travel Awards, premio que dan los agen-
tes de viaje y empezaba su habitual cosecha de lauros.

Hablemos de la Argentina
«Cuando llegué todos los hoteleros estábamos preocupados por la seguridad. Temíamos que la CNN Traveler dijera 'en Buenos Aires pasó tal cosa', porque ya no venía un solo turista. Si bien el tipo de cambio ayudó mucho, lo que más ayudó fue que el gobierno controlara la inseguridad. La Argentina con el uno a uno había estado hermetizada porque era carísima, y la gente prefería ir a otros lugares. No se podía pagar una Coca-Cola dos dólares, cuando en el resto del mundo cuesta cincuenta centavos de dólar. La Argentina tenía potencia turística latente y dormida. El tipo de cambio favorable abrió las puertas de la Argentina al exterior. Llegó el gran turismo, porque los hombres de negocios vinieron siempre, ya fuera para ver qué pasaba, hacer inversiones o cerrar empresas. Pero de pronto el Gobierno de la Ciudad se instala las pilas, hace corredores turísticos y pone en acción la comisaría del turista, y el secretario de Turismo, Enrique Meyer, se movió apoyando a los hoteleros para dar protección a los visitantes extranjeros. Entonces empezaron a llegar los cruceros. Las aerolíneas abrieron sus vuelos directos y diarios. Y comenzaron las sorpresas. Por situación geográfica nuestro mercado debería ser el brasileño y no, el número uno es el americano; el segundo, el mexicano; el tercero, el brasileño; el cuarto, el chileno y el resto son fundamentalmente los europeos, y digo fundamentalmente porque hoy nos visita gente de todo el mundo. Y lo increíble es que el viajero ha ido siendo cada vez de mayor calidad. La Argentina no estaba preparada para recibir ese nivel de turistas internacionales, pero se ha ido preparando rápidamente. Los modelos de negocios exitosos que está tratando de copiar la Argentina, como el de España y el de Australia, son muy buenos. Hoy, quien en el sector ha sabido adecuarse, tiene éxito en sus operaciones comerciales. Es por esto que es necesario que tenga su Cinco Diamantes», señala Alberto Gurrola, volviendo a un tema que le divierte declarar que lo obsesiona, que le ha hecho remodelar el Caesar Park, que lo hace cuidar cada detalle, desde el color de las flores a la indumentaria muy Hugo Boss del personal.

Sueño con diamantes
«Hay un fantasma que me persigue: el de que un día va a llegar un inspector de los Cinco Diamantes. Ese fantasma es mi gran motivación y la de mi staff. En realidad trabajamos para dar lo mejor a los huéspedes, porque ese premio vendría a ratificarlo.»
El Five Diamonds Award, que otorga la American Automovil Association (AAA) de Estados Unidos, es el premio más prestigioso de la industria turística desde su creación en 1977.
La AAA, que hace el mayor número de guías y mapas anuales, que es líder de opinión en Estados Unidos, y posee el consorcio de agencias de viajes más grande del mundo, recorre anualmente 60 mil hoteles seleccionando los más altos niveles de excelencia y en la exigente lista final sólo quedan los 52 considerados los mejores del mundo. Ni
en Brasil ni en la Argentina hay hasta ahora un hotel que haya merecido el galardón de Five Diamonds.
«Cinco Diamantes señala la magia de la sofisticación. El lujo en los detalles. El gobelino italiano de 150 mil dólares en el lobby, los cuadros de 40 mil dólares, el ambiente refinado desde el perfume hasta la música chill out y las ropas de los empleados con el sello Hugo Boss, el glamour a cada paso. Es un estilo donde el privilegio se instala de los livings con sus columnas art déco al restorán para ofrecer al huésped una experiencia especial», explica Gurrola, y él ha hecho todo lo necesario para que ese clima de sofisticación invadiera al hotel que hoy dirige.

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