Galerías de las provincias llegan a arteBA

Secciones Especiales

Escribe Cristian Segura

Gran cantidad de artistas residen y producen en el «interior» del país, dando lugar a una rica cartografía que a menudo es difícil de observar desde Buenos Aires, la ciudad capital que centraliza el circuito legitimador del arte y que arrebata la atención hacia lo producido casi exclusivamente en ella. Durante los últimos años, muchos de ellos han decidido «inventar» sus propias plataformas de acción, ya sea por la ausencia o desatención de museos oficiales y galerías privadas, o para explorar nuevas formas de gestión, realización y curaduría independiente que promueva el arte que les interesa.
Es así como comenzaron a operar culturalmente en espacios físicos o virtuales, permanentes o transitorios, que son híbridos de galería y centro de experimentación, para la exhibición, el intercambio de ideas y la reflexión. La dinámica de trabajo es diferente en cada caso y responde principalmente a la impronta y la personalidad de sus integrantes. Es usual también que no respeten un organigrama fijo y se produzcan movimientos de roles. Para su financiamiento conjugan habitualmente los ingresos generados por subsidios, donaciones y sponsors con los de las (esporádicas) ventas de obras de arte. Esto no les garantiza un acceso sostenido de recursos y les exige buscar continuamente el capital económico para los proyectos futuros.
Esta baja operatividad comercial, sumada a la escasez de galerías consolidadas en el arte actual, obliga a muchos de estos artistas a realizar otras actividades para llegar a fin de mes, normalmente por fuera del campo en el que se formaron. La realidad indica también que son ellos mismos los primeros inversores de su hacer, y que en ocasiones no consiguen recursos para producir en buenas condiciones. Dificultades, retos y desafíos que atraviesan en pos de sostener una carrera a largo plazo. Poniendo atención a este estado de situación, arteBA estimula el desarrollo del galerismo emergente a través de su Barrio Joven, con el alquiler de 16 stands a menor precio que en el resto de la Feria, y que adjudica mediante una selección previa en una convocatoria abierta.

OPORTUNIDAD

Para los espacios y galerías noveles que referí al principio, la Feria es ciertamente una oportunidad de crecimiento y un paso adelante en el camino de su consolidación profesional, pues allí se condensa un volumen significativo de compraventa y se gana, además, difusión (tanto para los artistas como para la galería) por la repercusión mediática y el amplio público que convoca, lo que redunda en beneficio de la comunidad artística toda. Aquí la palabra de uno de ellos sobre su labor y expectativas: «En ED Espacio contemporáneo buscamos no sólo realizar muestras, sino reunir a los artistas, diseñadores e investigadores con un propósito común de crecer en la profesión y de armar nuevas propuestas. Llegar al Barrio Joven por segundo año consecutivo es de gran orgullo para el equipo ED y los 17 artistas participantes. Como galería que proviene del interior, estar en la Feria implica un esfuerzo mayor que el habitual. Supone un trabajo de gestión de varios meses para lograr el apoyo de más de 25 instituciones y empresas que nos están avalando. En Mendoza hay muchos artistas y diseñadores a difundir, y hacerlo en arteBA nos estimula».
En esta oportunidad, serán ocho los emprendimientos del interior del país que, junto con cinco de Buenos Aires y tres del exterior, presentarán en el Barrio Joven una instantánea de lo más emergente en la producción de arte contemporáneo. Una muy buena oportunidad para vislumbrar un recorte de la escena artística argentina y regional.

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