21 de diciembre 2007 - 00:00

Hunden al Don Félix para crear un parque submarino

Hunden al Don Félix para crear un parque submarino
Escribe Hugo Morales

El balneario Las Grutas se levanta como un remanso de paz y descanso en la rústica costa patagónica. No por nada esa villa balnearia de aguas cálidas, de marcado estilo mediterráneo, es el primer centro turístico costero de la provincia de Río Negro y el segundo lugar de afluencia de turistas de la provincia, después de San Carlos de Bariloche. Pero Las Grutas apunta ahora a convertirse en el centro marítimo más importante de la costa atlántica, desde la desembocadura del río Colorado en las cercanías de Bahía Blanca hasta las gélidas aguas del mar austral en la lejana Ushuaia, en Tierra del Fuego. A la villa se le ha ido dando un diseño arquitectónico semejante al de Casapueblo -esa creación arquitectónica del artista plástico Carlos Páez Vilaró en Punta del Este-, con su marcado contraste del blanco de las construcciones y de la costanera, con el azul profundo de sus aguas.
La villa marítima de Las Grutas crece en fama y aumenta día a día la presencia turística, no sólo ya de gente proveniente del sur argentino, sino también de visitantes de otras zonas del país tanto como del creciente turismo internacional.
Para el ministro de Turismo provincial, Omar Contreras, la idea busca desestacionalizar un destino turístico que hasta ahora sólo puede ser aprovechado masivamente durante el verano, más precisamente en el período que va de mediados de diciembre a mediados de febrero. Es que en Las Grutas el abanico de posibilidades es amplio: navegación a vela, gomones, motonáutica y avistaje submarino, además de la propuesta sol y playa.

UN PARQUE SUBMARINO

A la gracia natural del paso de ballenas en esta época del año (espectáculo que en nuestro territorio estacionalmente le ha sido concedido por la naturaleza a la Península Valdés, y fundamentalmente a su Punta Pirámides, en las cercanías de Puerto Madryn, en la vecina provincia de Chubut), el gobierno rionegrino pretende agregar un parque submarino, que aumente el atractivo y extienda la oferta turística durante otras épocas del año y que de ese modo no se limite sólo a enero y febrero, más allá de que para los amantes de la pesca en embarcaciones, Las Grutas es una parada obligada durante los 365 días del año.
Teniendo en cuenta todo esto, el Ministerio de Turismo de la provincia junto con la Comisión de Turismo de Las Grutas, decidió hundir en una zona conocida como Punta Colorada (por el color rojizo de sus piedras y arenas que se pierden en el mar) un viejo pesquero que recalaba -casi abandonado-en los antiguos muelles del Puerto de San Antonio Oeste. A la hora señalada, buzos de la Prefectura Nacional Marítima abrieron las esclusas y el Don Félix se hundió lentamente hasta llegar al fondo de un cristalino lecho marino a unos 17 metros de profundidad.
Previamente, la nave había sido acondicionada para evitar riesgos a los buceadores que lo visiten en las profundidades del golfo San Matías, deseosos de investigar la exótica y sorprendente fauna y flora marina que habita en el lugar y que se enriquecerá con este artificial nuevo arrecife.
La ceremonia de hundimiento del Don Félix fue todo un acontecimiento. Desde el amanecer, el barco fue llevado a su cementerio marino por el remolcador Tekas y el pesquero Columbus desde el Puerto de San Antonio Oeste, cuando creció la marea y el agua llegó hasta los viejos muelles de madera y piedra de esa antiquísima ciudad portuaria que supo ser refugio de conquistadores y corsarios hacia fines de los siglos XVII y XVIII, cuando españoles, portugueses e ingleses peleaban por el control y puntos de abastecimiento de esas costas para incursionar luego sobre tierra firme.  

CEREMONIA PAGANA

Hasta llegar a su destino final, el lugar donde debía hundirse, el Don Félix fue escoltado cual pagana ceremonia marítima por viejas tripulaciones de eternos pescadores de rostro curtido por años y soles, y modernas embarcaciones de turistas o residentes de Las Grutas, conformando una singular policromía tecnológica entre el pasado, el presente y el futuro.

Como para lograr que esa ceremonia alcanzara visos de leyenda, una ballena franca se lanzó a acompañar al cortejo náutico como si le estuviera dando la bienvenida a las profundidades a esa historia viviente del mar argentino que desde ese momento se nutría en las entrañas mismas del océano que lo cobijó durante años.
Pero no estará solo el Don Félix: dentro de poco tendrá la compañía de otras leyendas pesqueras que transmitirán silenciosamente esa extraña conjunción mágica entre hombre y navío para enfrentar los desafíos e imprevisibles riesgos del mar.
Esos barcos serán el núcleo fundacional de un parque sub-marino diseñado especialmente en Las Grutas, cuyas profundidades mínimas garantizan un atractivo buceo en el universo de un arrecife que pausadamente irá sumando componentes naturales y que no dejará de ser una nueva atracción para el turismo provincial, nacional e internacional.


SPA NATURAL

Cuando el viajero se interna en la parte noroeste de la provincia, en los áridos paisajes de la meseta rionegrina, a mitad de camino, antes de llegar a los lagos del Sur, se encuentra con un oasis: el Alto Valle de Río Negro, donde el colorido multifacético de los cultivos de manzanos, perales y viñas lo convierte en un spa natural. En ese entorno sobresale el Hotel Huemul de General Roca, moderno establecimiento con servicios de tres estrellas jerarquizado que es el lugar elegido por los viajeros que transitan por la nordpatagonia.
Más información: tel. 02941 430680.

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