Impulsamos por el mundo el ‘‘Quiero ir a la Argentina’’

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Nosotros nos queremos encargar de traer lideres de opinión de distintos países para que se enamoren de la Argentina», explica la siempre activa empresaria Annie Millet, famosa tanto por su empresa de autos de alquiler Millet-Herz como por su prestigiosa trayectoria en nuestra industria turística, quien es desde febrero directora ejecutiva de la agrupación formada por 100 empresas relacionadas directa e indirectamente con el turismo, denominada Destino Argentina.

Periodista: Hay gente que aún se pregunta qué es eso de Destino Argentina, si se trata de un ente estatal, otro sector que conduce Enrique Meyer...
Annie Millet: Destino Argentina es un grupo de empresarios que se formó hace tres años con la intención de promocionar a la Argentina en el mundo. Nuestro objetivo final es lograr que en Francia, Alemania, Estados Unidos, Brasil, donde sea, haya más gente que cuando vaya a una agencia de viajes diga: «Yo quiero ir a la Argentina». Destino Argentina comenzó con una reunión de hoteleros que, estando muy cerca uno de otro, no se conocían. Ahí, con la reunión de doce socios fundadores, comenzó todo, hoy somos más de cien. Es que cuando nos propusimos promover el país en el extranjero, se fueron sumando rápidamente otros empresarios.

P.: ¿Hay una idea fuerza que los integre?
A.M.: Es la idea de «patria». Y es patria porque se está difundiendo el país. Nosotros lo que necesitamos es que el mundo nos conozca. Si uno va en Estados Unidos a una agencia de viajes y dice: «No sé qué hacer con mis vacaciones», casi seguro que le van a proponer que viaje a Cancún o a Bali, dos paquetes turísticos que ya tienen totalmente enlatados. Son los que ya conocen y no van a salir de ahí. No se les va a ocurrir decir: «¿Por qué no va a Buenos Aires a ver cómo bailan el tango?». Por eso, lo que nosotros hacemos es difundir el país en todos sus aspectos y sus bellezas. Esto no nos trae un rédito individual, sino que es para todos, por eso nuestros componentes provienen de todos los sectores.

P.: ¿Cuál es el beneficio, entonces?
A.M.: Si es mayor el flujo de visitantes extranjeros, hay un derrame hacia todas partes. Por dar un ejemplo, ahí está Raquel López, gerenta general del Café El Bohío, que piensa que si vienen más turistas ella vende más café. Tenemos un empresario del rubro colchones que piensa que sus productos se gastan más rápido si vienen más turistas. Por eso la filosofía que nos moviliza es tener más gente visitando la Argentina.

P.: ¿Cuáles fueron la acciones al respecto?
A.M.: Hemos hecho de todo un poco; por ejemplo, acciones con Exportar en Harrods, en Londres. Otras en Estados Unidos. Una exposición de cuadros en Florencia. Acompañamos acciones de la Secretaría de Turismo y de la Cámara Argentina de Turismo. Participamos de encuentros en Nueva York, en Cannes, tenemos una universidad virtual de turismo y una página en la Web permanentemente actualizada: www.destinoargentina.com.ar.

P.: ¿Trabajan en común con la Secretaría de Turismo?
A.M.: Preferimos que ellos hagan los eventos que van a la industria, a los operadores que están en la ferias de turismo. Nosotros queremos que la gente se entere de que la Argentina existe y venga a conocerla. Y de lo que nos vamos a ocupar más que nada es de traer a líderes de opinión, de diez países que hemos elegido, para que ellos hablen, escriban, comenten sobre su visita a la Argentina. Los vamos a llevar por los mejores lugares. Ese es el quid.

P.: ¿Cómo ven el boom turístico de la Argentina?
A.M.: Hay una cosa peligrosa: gente que dijo que el boom de 2002-2003 era por los precios bajos. Eso es malísimo porque cuando el precio deja de ser bajo, deja de haber turismo. Nosotros pensamos que el ingreso de turistas hizo que mejoraran los servicios, la hospitalidad. Si nosotros logramos que mejoren otras estructuras, por ejemplo la de seguridad y los aviones, los vuelos internos, las frecuencias, yo apuesto doble contra sencillo al crecimiento turístico de la Argentina.

Todo va en coche

P.: Dado que usted tiene la más prestigiosa empresa del sector, ¿el boom turístico incrementó el alquiler de autos?
A.M.: Mucho, y veníamos de una etapa difícil. En los 90 había mucho alquiler corporativo. Grandes empresarios, que venían a comprar empresas, tomaban autos. Y, al mismo tiempo, las empresas tomaban autos de flota. Y además, desde enero de 2000 habíamos sido elegidos por Hertz como su Master License para todo el país. Luego, fue gravísimo, en 2000-2001 se cayó el alquiler corporativo y quedamos heridos con las empresas que no nos pagaron. No sólo nos quedaron debiendo fortunas sino que tuvimos que andar recuperando los autos, que estaban por todo el país. Pero bueno, subió el turismo y, aunque el alquiler es más corto, se paga con tarjeta y está todo asegurado. Subieron mucho el alquiler espontáneo y las reservas internacionales a través de Hertz.

P.: ¿En qué cree que nos cambió la crisis?
A.M.: A partir de la crisis el argentino aprendió a descubrir su país. El brasileño conoce su país y después sale. El argentino primero va a Atlántida, después a Florianópolis, después a Miami y recién después a las Cataratas. Ahora el argentino conoce mucho más su país, lo cual es un placer. Cuando yo comencé a trabajar en turismo, en el 89, no sabía qué era El Calafate, pensaba que era Cafayate. Hoy en día El Calafate es una marca registrada, la Patagonia está de moda en el mundo.

P.: ¿Qué destinos turísticos eligen quienes alquilan autos?
A.M.: Años atrás había determinados destinos y eran destinos temporales; hoy la mayoría de las provincias se mueve todo el tiempo. Nosotros con nuestras agencias o con franquicias cubrimos ampliamente todo el país y lo sabemos bien. El destino más parejo es Mendoza, que ha crecido muy fuertemente. Después están Bariloche, Salta, Cataratas, Córdoba más corporativo y El Calafate, esencialmente cinco meses del año.

P.: Nos decía que ustedes tienen más demanda...
A.M.: Pero no podemos entrar en comparaciones internacionales. En la Argentina nosotros tenemos 7 mil autos, y en Brasil hay 140 mil. O sea que tendríamos que tener 65 mil. Es un problema cultural, el argentino pide el auto prestado. No tenía esa formación, pero la va teniendo. Y hay mucho para crecer. Pero antes hay que arreglar el tema de los aviones, que es nuestro mayor problema. La falta de vuelos internos, de frecuencias, es un drama que el turismo no ha hecho más que subrayar. Por suerte se están formando compañías aéreas provinciales que van a sumarse a Aerolíneas, LAN y ahora a TAM, porque no puede ser que una persona para ir de Mendoza a Salta, o de Salta a Cataratas, tenga que pasar por Buenos Aires.

Entrevista de Máximo Soto

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