Lo que natura no da,Salamanca lo muestra

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De «Viajes», del diario El Mundo de España

Universal y eterna, Salamanca deslumbra al visitante que irremediablemente se rinde ante el peso de su arte, de su historia y de su rica cultura. Y es que cada patio y cada claustro, cada calle, rincón o piedra es un mensaje que despierta el sentido de la belleza. Y es, ante tanta belleza, cuando se comprende que la denominaran la Atenas española o la Roma chica.

Fue precisamente bajo la dominación romana cuando Salamanca alcanzó relieve, convirtiéndose posteriormente en sede episcopal durante la época visigoda. Después, tras la invasión musulmana y la Reconquista (1085), el rey Alfonso IX creó en el año 1218 el Estudio Salmantino como origen de la Universidad, en la que destacarían a lo largo de su historia figuras carismáticas como Nebrija, Fray Luis de León o Miguel de Unamuno.

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988 y Ciudad Europea de la Cultura en 2002, su patrimonio arquitectónico es inagotable y, sin embargo, destaca la Plaza Mayor. Considerada el corazón de su centro histórico, su depurado estilo barroco la convierte en uno de los más elegantes espacios públicos de España.

Tiene para presumir

A no mucha distancia, situado en su lado norte, y rematado por una espadaña, se encuentra el hermoso edificio del Ayuntamiento. Mientras que otra de las arquitecturas civiles más representativas, la Casa de las Conchas, construida en el siglo XV, en cuyo interior destaca un armonioso patio, integrado por dos galerías y bellamente decorado, se alza elegantemente. Justo al otro lado de la calle, se eleva el singular conjunto de la Clerecía, de los siglos XVII y XVIII, hoy ocupado por la Universidad Pontificia.

Y es que si algo distingue a Salamanca es precisamente su Universidad, entre cuyos principales edificios destaca el de las Escuelas Mayores, de estructura gótica. Frente al denominado Patio de Escuelas, que preside una estatua de Fray Luis de León, se alza una espléndida fachada plateresca, concluida hacia el año 1529. En el lado sur del patio se encuentra el antiguo hospital del Estudio, hoy reconvertido en el rectorado.

Por otra parte, Salamanca es una de las pocas ciudades españolas que pueden presumir de tener dos catedrales: la románica y la gótica. Ambas se complementan, se apoyan y se refuerzan. Descubrir las piedras ocultas de estas dos joyas del patrimonio histórico-artístico de la ciudad es un ejercicio que no deja indiferente al visitante en Salamanca, ya que a través de éste puede descubrir el significado de su belleza desde una mirada inédita.

Así, las torres medievales de la catedral constituyen uno de los emblemas más importantes de Salamanca. El recorrido por su interior, además, nos abre la posibilidad de conocer la historia de su construcción, adentrándonos en sus 900 años de arte e historia a través de Ieronimus y contemplar la Catedral Vieja y su maravilloso retablo, el norte de la ciudad desde la atalaya de la Torre Mocha y la gran catedral nueva desde su andén interior, que permite casi acariciar la Torre del Gallo; un verdadero descubrimiento y una aportación más de la catedral a la ciudad.

De otro lado, la escalera de acceso a la Biblioteca, la Biblioteca y el Cielo de Salamanca, son otros de los tesoros de la Universidad. Junto a ella se emplaza la Casa-Museo de Miguel Unamuno, un edificio del siglo XVIII en el que, como rector de la Universidad, vivió el escritor entre 1900 y 1914, y el Museo de Salamanca, que ocupa un magnífico edificio del siglo XV para albergar una importante colección de pinturas y esculturas de los siglos XIV al XX.

Atractivos para todos

Y es que Salamanca es, por encima de todo, una ciudad cultural dedicada a toda la familia. Así, el Museo de Historia de la Automoción es otro de los atractivos turísticos para el público familiar y un destino ineludible para los aficionados al motor. Un museo que cuenta con piezas únicas, como es el caso del Hispano Suiza 20/30 HP de 1910, el único automóvil en nuestro país declarado Patrimonio Nacional.

Entre sus más recientes atractivos, Salamanca cuenta desde principios de año con una nueva propuesta: el Museo del Comercio y la Industria que recupera y conserva la memoria sobre la actividad económica, industrial y mercantil de la ciudad y provincia. Por su parte, el Museo Art Nouveau y Art Déco, Casa Lis, expone colecciones de artes decorativas del período art nouveau de finales del siglo XIX hasta la I Guerra Mundial y del período art déco, período entre guerras. Además se exhiben colecciones de muñecas de porcelana, de las más importantes del mundo.
El visitante puede contemplar muebles, joyas, abanicos, textiles, bronces, porcelanas, esmaltes y otras colecciones que hacen que la visita al museo sea un recorrido variado por los gustos de la sociedad burguesa de la época. Destacan por su calidad e importancia dos colecciones: las criselefantinas y los vidrios. Las criselefantinas son pequeñas esculturas de bronce y marfil con interesantes bases de mármol y ónice. La muestra que exhibe el Museo es la colección pública más importante del mundo, tanto por su estado de conservación como por el rigor y la calidad de su selección.

Una visita cultural tan amplia no puede dejar de completarse con las delicias de la oferta gastronómica salmantina -compuesta especialmente de tradicionales asados y exquisiteces del cerdo ibérico-, para poner fin a este viaje con un buen sabor de boca.

Ubicación
Salamanca es capital de la provincia de Salamanca, perteneciente a la comunidad autónoma de Castilla y León. Es famosa sobre todo por tres motivos: tener una de las universidades más antiguas y prestigiosas de España (de ahí el refrán «Lo que la naturaleza no da, Salamanca no presta»); por su patrimonio histórico-artístico y por su tradición taurina. Sobre Salamanca dijo Cervantes «enhechiza la voluntad de volver a ella a todos los que de la apacibilidad de su vivienda han gustado», y Miguel de Unamuno: «Salamanca, Salamanca, renaciente maravilla, académica palanca de mi visión de Castilla».

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