Lucien Freud, número uno del arte contemporáneo

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Escribe Ignacio Gutiérrez Zaldívar     

Lucien Freud, pintor nacido en Berlín el 8 de diciembre de 1922 se radicó con su familia en Inglaterra cuando contaba 11 años, huyendo del régimen nazi y se nacionalizó británico a los 17 años. Su padre fue el menor de los hijos del creador del psicoanálisis Sigmund Freud.
Estudió en Londres, donde realizó su primera exposición de obras influidas por el surrealismo a los 22 años. A partir de la decada del cincuenta, comienza con sus famosos retratos y desnudos de gran porte, con sus amigos y colegas -entre ellos, Francis Bacon- como sus modelos preferidos.
Autor Hoy Freud es considerado uno de los mayores realistas contemporáneos junto al chileno Claudio Bravo, el español Antonio Lopez García y el argentino Juan Lascano, aunque él mismo aclara: «Yo pinto a la gente no como es, sino como la veo». No le interesa usar modelos profesionales, ya que sostiene que éstos tienen una segunda piel, que utilizan para trabajar. Uno de sus modelos preferidos era el australiano Leigh Bovery, que era considerado el rey de la noche londinense y regenteaba el night club Taboo, y murió de sida en 1994.
También en Taboo trabajaba de cajera Sue Tilley, una mujer de más de 120 kilos, que es modelo de grandes desnudos y que ahora, a los 51 años, ha logrado gran fama ante el anuncio de la casa Christie's de que sacará a la venta en mayo uno de esos desnudos con una base de 25 millones de dólares, que lo convertirían en la pintura más cara de un artista contemporáneo. La obra se titula «Benefits Supervisor Sleeping», ya que la modelo Sue es supervisora de empleos y se encuentra durmiendo en un sofá del estudio del pintor.
El artista trabaja a ritmo lento y estima que necesita 120 horas de posado para terminar una de sus obras. El desnudo de Sue Tilley le demandó cuatro años antes de finalizarlo en 1995. El artista ha sido criticado por su pequeño retrato de la Reina Isabel II, que aparece más arrugada que lo que ella observa en su rostro. Y el mismo Freud cuenta que no quedó conforme cuando retrató a la famosa modelo Kate Moss, embarazada de siete meses, ya que realizó la pintura de noche y la modelo no solía ser muy puntual. Al terminarla, en 2002, la obra fue vendida rápidamente en 6 millones de dólares y revendida un año después a un coleccionista sudamericano en 9,5 millones de dólares. En junio del 2007, un retrato del periodista y ensayista de su obra Bruce Bernard, quien posó vestido, fue vendido en 18 millones de dólares.
En Londres es un acontecimiento la presentacion de las nuevas obras de Freud. Una vez concluidas, generalmente se exponen en la Tate Gallery o en la National Portrait Gallery por el lapso de dos meses.
La promoción de su obra fue inteligentemente llevada por un marchand privado de origen iraní durante treinta años, y desde hace una década, es Aquavella Gallery de Nueva York la que se ocupa de su difusión, realizando importantes muestras en los más prestigiosos museos. En la última (la mejor exposición que se pudo ver en febrero en el Museo de Arte Moderno de Nueva York) se exhibieron algunas pinturas y cerca de cien aguafuertes inéditos. Otra muestra memorable, con cerca de 150 obras, se realizó en Barcelona coincidiendo con el cumpleaños número ochenta del pintor.
Cada una de sus muestras es un éxito asegurado ya que, además del público en general, es quizás el artista más admirado por sus colegas. Uno de los fanáticos de Lucien Freud es el ex tenista John Mac Enroe, coleccionista que atesora sus obras.
No dudamos de que el desnudo de Sue Tilley, que se ofrecerá en venta el 13 de mayo, tendrá varios interesados y muchos museos que aún no tienen obras de Freud serán los primeros en pujar. El, junto con Bacon, Balthus y Fontana son asignaturas pendientes de muchas instituciones y museos. Hace dos décadas, ninguna obra de estos artistas superaba el millón de dólares y hoy se estiman en muchos millones. Es curioso que pese al interés del mercado de promocionar las vanguardias y denostar la figuración como algo pasado y convencional, los mayores valores los alcancen las obras de los figurativos y realistas.

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