''No se estaba preparado para tanto crecimiento''

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El turismo en la Argentina está en un 'cuello de botella' que puede arruinar su posibilidad de ser una de las industrias fundamentales en el despegue del país. Desde hace 4 años no dejó de crecer, y eso es magnífico, muestra que los extranjeros han descubierto un destino fascinante, que no agotan en una visita, que se vuelven recomendándolo y con ganas de regresar, por tanto no se los puede amargar desde la entrada, desde el aeropuerto, haciéndoles sufrir aglomeraciones, delitos, descontroles. Hay mucho que cambiar para seguir avanzando.»
Estos conceptos, donde se mezclan críticas con elogios, son un muestrario de lo que un conjunto de profesionales del turismo debatió en un almuerzo de confluencia de especialistas del más alto nivel, organizado por Ambito del Placer en el Hotel Emperador, del que participaron: Carlos Lisanti, gerente general de Mexicana de Aviación; Guillermo Ohem Ochoa, director para la Argentina del Consejo de Promoción Turística de México; Francisco «Paco» Mayorga, ex secretario de Turismo de la Nación; Sergio Hurtado, director regional de American Airlines; Carlos Asensio, asesor de Relaciones Institucionales de Mexicana; Oscar Gómez, director en la Argentina de la cadena Word Hotels, y periodistas de este diario.
La importancia de las criticas que involucran a los aeropuertos del país nos llevó -para tener un cuadro de situación al día- a dialogar con Antonio Falcone, presidente de la Cámara de Compañías Aéreas en Argentina (JURCA) y gerente general de Iberia en el país.

Periodista: ¿Se incrementó el turismo tanto como se dice?
Antonio Falcone: El gran boom arrancó a consecuencia de una situación económica no deseada, la devaluación. Eso hizo más baratos todos los rubros para el visitante: hotelería, viajes, comidas, compras. Eso fue lo que primero atrajo, pero luego se descubrió el producto. Y el producto gustó. Hoy se perdió la competitividad, porque el país se encareció y está otra vez como en el 1 a 1, pero 3 a 1, el destino quedó instalado, y el turista está viniendo igual a buscar el producto. Eso hace que los aviones lleguen repletos y con 70 por ciento de turistas.

P.: ¿Cómo vivieron la líneas aéreas los últimos cuatro años?
A.F.: Crecimos en cantidad de vuelos y en el tamaño de los aviones. En Iberia antes veníamos con 10 vuelos de un avión de 250 asientos, hoy con 14 vuelos de aviones de 350 asientos. Y pensamos seguir creciendo, si las circunstancias lo permiten, con un tercer vuelo diario. Esto mismo les ocurre a otras compañías: American, GOL, LAN, TAM, CO, Aerolíneas.

P.: Ustedes pregonan que se enfrentan a un cuello de botella.
A.F.: El de la capacidad instalada del aeropuerto. Acabamos de tener una reunión con Ricardo Rodríguez, director nacional de Migraciones, al que le planteamos el problema de las largas colas que hay en Ezeiza para poder entrar o salir del país por la falta de inspectores. Enfrentamos un crecimiento para el que no estábamos preparados. Según Rodríguez, la demanda creció más rápido de lo que la burocracia del Estado le permite crecer en cantidad de gente para atender los mostradores. El ya tomó medidas (va a incorporar en Ezeiza 50 nuevos agentes), pero se va a encontrar con un cuello de botella: la capacidad instalada del aeropuerto. En el corto plazo no le vemos solución para eso porque hace mucho que no se hacen las inversiones necesarias.

P.: En el acuerdo gobierno-aeropuertos se habla de inversiones.
A.F.: Se prevén inversiones tanto en Ezeiza como en Aeroparque. Un error de proyección es que la primera etapa comience por Aeroparque cuando el cuello de botella hoy es Ezeiza. Por otra parte, es imprescindible acelerar las ampliaciones previstas para 2010, porque el problema lo tenemos ya.

P.: ¿Por qué las aglomeraciones en Ezeiza se dan en la fila de extranjeros y no en la de los argentinos?
A.F.: Es que de cada 100 pasajeros que llegan, 70 son turistas. Si hay inspectores, si se estudia el flujo de pasajeros, eso se soluciona y para eso vamos a tener una reunión operativa entre líneas aéreas y Migraciones. En las gestiones que hemos realizado frente a la Dirección Nacional de Migraciones y ante la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), contamos en todo momento con el apoyo de la Subsecretaria de Turismo de la Nación. Es de destacar la rapidez con que se movió Enrique Meyer para solucionar los problemas que planteamos. Mostró a los otros funcionarios cómo perjudica a la economía del país este cuello de botella del turismo.

P.: Si Migraciones soluciona la entrada de turistas, ¿quedan otros problemas?
A.F.: Si Migraciones tiene las 24 posiciones cubiertas, el problema los va a tener la PSA, que tiene dos escáners para atender a todos los pasajeros, y Aeropuertos Argentina 2000 que va a tener que mejorar las instalaciones donde se atiende a los pasajeros, donde no hay aire acondicionado suficiente. Y esto lo tiene que controlar el ORSNA, el órgano Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos, que aún no lo vemos activo.

P.: El problema de las largas colas no sólo se sufre en nuestro país, se las padece en Miami, Madrid, París, Nueva York.
A.F.: Lo que queremos es que lo que está preparado funcione, que en todos los mostradores haya quien atienda, después si hay colas porque hay muchos pasajeros, todos lo van a entender. El turismo ha explotado en el mundo: el tráfico de placer, el de negocios, el familiar. España acaba de inaugurar la nueva y gigantesca terminal Madrid-Barajas, la T4, la más moderna del planeta, pensada para 34 millones de pasajeros. No hay muchas alternativas para solucionar la intensidad de ingresos y salidas, pero por lo menos va a estar todo allí. Si hay espera y todo está cubierto, uno entiende. Si falta personal, si los aparatos no funcionan o no hay quien los atienda, si no hay seguridad y una efectiva vigilancia, estamos fallando y mucho.

P.: ¿Cómo ven a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA)?
A.F.: Con preocupación. Hasta ahora no se notaban los problemas de la PSA porque el cuello de botella era Migraciones. Ahora se va a notar la falta de personal, salvo que se cubra, pero con deficiencia de controles, y no quisiéramos que eso ocurriera. JURCA ha pedido una entrevista con el director de la PSA, para estudiar lo mismo que ya hemos visto con Migraciones. Por lo pronto, sabemos que tienen un dificultad con la dotación.

P.: ¿Hay acuerdo entre JURCA y Aeropuertos Argentina 2000?
A.F.: Es un acuerdo entre el gobierno y Aeropuertos Argentina 2000. Gracias a la intervención de la Comisión Bicameral del Congreso se logró introducir algunas recomendaciones de las líneas aéreas atendiendo al desarrollo futuro, sin que eso signifique un riesgo para nuestra economía. Se reclama, por caso, contemplar el crecimiento con un descuento para aquellos que incrementen la actividad. Algo muy positivo para ambas partes. A las líneas aéreas nos permite desarrollarnos con un costo inferior y al aeropuerto hacer más negocios. Cuantos más vuelos hay más negocios hay, el Estado recauda más y se moviliza toda la economía. Sólo falta ahora que el Poder Ejecutivo se haga eco e implemente los planteos de la Comisión Bicameral.

Entrevista de Máximo Soto

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