23 de noviembre 2003 - 00:00

Preocupa a industrias el suministro de energía

Preocupa a industrias el suministro de energía
La actual situación de precios y normativas coyunturales que afecta a los mercados eléctrico y del gas natural en el país podrían llevar a una virtual "encerrona" a las posibilidades de abastecimiento de ambas fuentes de energía en el corto plazo, según insisten diferentes especialistas independientes del sector. En un reciente encuentro realizado con empresarios de Pilar, titulares de empresas con alta demanda energética, los especialistas Daniel Gerold, de G&G Energy; y Carlos Bastos, ex secretario de Energía de la Nación, coincidieron en advertir la necesidad de rápidas modificaciones que el gobierno debería impulsar para el sector, a fin de corregir las distorsiones introducidas en ambos mercados para asegurar tanto la reinversión en el parque generador de energía eléctrica como en el desarrollo de nuevas reservas y oferta de gas.
 
En los dos casos, las estadísticas de los últimos dos años demostraron una drástica retracción de las inversiones básicamente por dos motivos: el retraso en los precios y las incertidumbres sobre las políticas oficiales para el mediano y largo plazo.
En el sector de generación, y luego de crecer a un promedio de más de 1.000 MW anuales desde 1992, en los últimos dos años no se sumó capacidad al parque nacional. Un panorama similar se registró en relación con perforaciones exploratorias de gas, que, medida en cantidad de pozos realizados, tuvo en el 2003 el menor índice en toda la historia de la industria del país.
El encuentro -un desayuno de trabajo-con los industriales localizados en el Parque Industrial de Pilar y regiones aledañas, se realizó en colaboración entre esa entidad y la empresa Duke Energy Argentina. Muchos industriales de esa región del país, así como de otras, comenzaron en los últimos meses a mostrar inquietud por conocer las perspectivas de abastecimiento seguro de gas y electricidad
En el diálogo con los empresarios, Gerold Bastos presentaron su visión sobre el futuro de ambos mercados. El objetivo de las exposiciones fue poner a luz los posibles horizontes de evolución del mercado, para luego realizar un debate y reflexionar sobre las alternativas a las que podrían estar sujetas la oferta y la demanda en los próximos meses.
El ingeniero Gerold expuso, bajo el título "Abastecimiento futuro ¿cuán seguro es?", la problemática de la crisis en la oferta como consecuencia de la pesificación de las tarifas reguladas de transporte y distribución de gas natural y energía eléctrica. También consideró el control de precios en sectores desregulados como el del mercado mayorista (costos variables de producción de energía eléctrica controlados, con topes máximos y remuneración por potencia con cambios mínimos), los precios de producción de gas sin aumentos y la drástica reducción de inversiones.
En este último caso, los resultados de esta retracción de inversiones dirigidas se evidencia tanto en una notoria disminución de los pozos terminados como en la casi desaparición de inversiones exploratorias de gas durante los años 2002 y 2003, alcanzando el nivel más bajo de la historia desde el comienzo de la actividad.
Igual comportamiento se ha manifestado en la capacidad instalada de generación eléctrica que, luego de haber pasado de 14.000 MW en 1992 a más de 24.000 en 2001, creciendo a un promedio aproximado de 1.100 MW anuales, no ha presentado crecimiento desde ese año 2001. Tanto en el sector gasífero como en el de generación eléctrica, las inversiones realizadas en los últimos dos años se dirigieron exclusivamente a mantenimiento, según indicó el especialista. Otro aspecto que el Ing. Gerold destacó en su presentación es la recíproca dependencia entre la oferta de gas natural y el sector industrial.
El gas natural representa 46% de la oferta energética primaria interna destinada al consumo interno, lo que ubica a la Argentina en el segundo lugar en el mundo en penetración del gas natural en el consumo energético, recordó inicialmente.
El sector industrial es el mayor demandante de energía del país, con una participación de 30% en la demanda energética primaria interna total. El especialista dijo que "si sumamos a este número el consumo de gas natural de las centrales termoeléctricas con fin industrial, el sector industrial representa en forma directa e indirecta 45% de la oferta de gas comercializada".
"Por otro lado -recordó-, el gas natural representa en forma directa e indirecta 59% de la demanda energética del sector industrial."
Gerold dijo que tal nivel de inserción del gas en el mercado energético local y de interrelación con el mercado eléctrico devendrá en que la crisis de precios del sector, donde el gas y la electricidad pasaron a costar aproximadamente 0,40 u$s/MMBTU y 7 u$s/MWh contra 1,30 u$s/MMBTU y 22 u$s/MWh vigentes antes de la devaluación, repercutirá sin lugar a dudas en el mediano plazo en el mayor sector consumidor.
Asimismo, Gerold enunció que la ausencia de inversiones en capacidad de transporte de gas y electricidad acarreará:
. Cortes crecientes de suministro en el invierno próximo ante el crecimiento que se está experimentando en la demanda.
. La imposibilidad de las distribuidoras de asegurar suministro principalmente a las industrias y generadores termoeléctricas.
. La necesidad de consumo interrumpible de combustibles líquidos dolarizados con el consecuente aumento del costo total de abastecimiento.
El Ing. Gerold concluyó su presentación expresando que la importancia de ambos sectores y su participación en el crecimiento económico de la Argentina "ameritan establecer un diálogo, estudio y trabajo en conjunto con el objeto de encontrar una solución al problema del abastecimiento futuro".

. Mercados e institucionalidad

Seguidamente, el ingeniero Carlos Bastos expuso sobre las perspectivas a mediano plazo del sector de energía, abordando el tema desde un punto de vista de organización institucional. El ex secretario de Energía de la Nación destacó que lo que debería entrar en discusión no es la estructura tarifaria "sino la regulación hoy vigente en el sector de energía que obedece a tentaciones de mantener los precios bajos artificialmente en busca de una rentabilidad cortoplacista que compromete la sustentabilidad del sector".
Describió el panorama en que se encuentran las empresas prestatarias después de la pesificación y ratificó que "las empresas han debido suspender las inversiones en obras y nuevos proyectos luego de la pérdida de vigencia de los contratos de concesión, la quiebra técnica por efectos contables y el default con los acreedores".
Agregó que "como consecuencia de la Ley de Emergencia Económica, el sistema energético argentino
se está consumiendo en estos últimos años todo el capital invertido en la última década, comprometiendo la calidad de servicio de los próximos años".
Adicionalmente, los mayores controles de precios y problemas de liquidez del mercado mayorista eléctrico "ponen en serio riesgo de caja a los generadores".
Por el lado del gobierno, el Ing. Bastos opinó que éste afronta dos problemas. "En primer lugar -dijo-, tiene un problema demagógico, ya que la vigencia de los contratos de concesión implicaría autorizar subas considerables en las tarifas de los servicios públicos."
"En segundo lugar -agregó-, ha desmantelado el método, los mecanismos y las instituciones (entes reguladores) encargadas de resolver el tema."

. Renegociación de contratos

Sostuvo en este sentido que las acciones emprendidas por el gobierno implican la conformación de una Comisión Renegociadora de Contratos, el envío de un proyecto de ley al Congreso que autoriza al Poder Ejecutivo a autorizar aumentos tarifarios (todavía en discusión en la Cámara de Diputados), y acciones en el MEM como la autorización de un préstamo por 150 millones de pesos (para saldar un déficit en el fondo estacional causado por el no aumento del precio estacional tal como lo establecido en normativa vigente), que al final no se otorgó, y se sancionó en cambio la resolución SE 240/'03 fijando precios máximos y la resolución de la SE 406/'03 que limita los pagos a los generadores en momentos de déficit.
La solución que está diseñando el gobierno "es aprobar los aumentos, pero en vez de que los porcentajes de aumento se destinen a las cuentas de las empresas, se depositarían en fondos fiduciarios destinados a encarar inversiones indicadas por el gobierno, ocupando así el Estado nuevamente el rol de planificador de la economía", advirtió Bastos.
Luego consideró que "de encararse esta alternativa, existiría una dilución de la responsabilidad de las empresas prestatarias ante la intervención del Estado en las inversiones, con el consecuente traspaso de los problemas al Estado, dado que éste sería el responsable por la demanda no suministrada".
"Esta medida significaría o retroceder a lo ocurrido en la década del '80 con el Estado tratando de abastecer la demanda con recursos inexistentes; o el abandono de las concesiones por parte de las empresas prestadoras, donde el Estado debería hacerse cargo de gerenciar dichas empresas, conseguir fondos para nuevas inversiones, atender la deuda contraída y responder a los reclamos ante las cortes internacionales presentados por las concesionarias por los cambios en las condiciones establecidas", sostuvo.
Bastos propuso como solución:
. La restitución de la vigencia de los contratos de concesión en todas sus cláusulas, lo que comprendería establecer un valor de dólar de transición a fin de que el crecimiento en el valor de las tarifas sea armónico con el del país y que en un lapso de tiempo determinado converja con el tipo de cambio libre.
. Reconvertir los contratos de compraventa de gas a sus precios en dólares o darlos por caducados estableciendo un período de transición para su renegociación.
. El paso del precio del MEM a la tarifa de usuarios finales junto con la simultánea instrumentación de un correcto sistema de subsidios por medio de la creación de bases de datos que permitan identificar los usuarios que realmente los necesitan, definir los montos de los subsidios y las fuentes de financiamiento de los mismos.
También expresó la importancia de " desjudicializar" las tarifas, discutiendo su valor en el ámbito fijado a tal efecto, en referencia a los respectivos entes reguladores.
"Es necesario normalizar la actuación del Enargás y del ENRE; otorgándoles independencia política, presupuestaria y funcional como también jerarquizando sus directores y staff profesional", dijo Bastos.
El ex secretario de Energía concluyó que el gobierno "todavía está a tiempo de construir el futuro, restableciendo el orden jurídico y fijando una continuidad en las reglas de juego".

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