¿Qué hay más allá de las Cataratas del Iguazú?

Secciones Especiales

Viajar en Semana Santa a Misiones es sorprenderse por la diversidad de alternativas, más allá de los tradicionales circuitos turísticos con las Cataratas del Iguazú como producto estrella o los recorridos guiados clásicos. Visitar la tierra colorada hoy es descubrir paseos poco explorados y encontrar regiones desconocidas para la mayoría de los turistas.
Una novedad es la oferta de circuitos de turismo religioso cultural por la zona sur, abarcando los departamentos que conforman la región de Posadas, Apóstoles, Concepción de la Sierra y San Javier. Incluso extendiéndose hacia los departamentos de Leandro N. Alem y Oberá, en la región de las sierras Centrales.

Circuito etnico-religioso

La ciudad de Apóstoles se encuentra atravesada por un circuito étnico-religioso, en cuyo trayecto sobresalen la iglesia Santísima Trinidad, la iglesia Católica San Pedro y San Pablo y la capilla Santa Cruz de los Milagros. Entre las restantes iglesias más promocionadas de la provincia están la Inmaculada Concepción y Santa María de las Misiones de Concepción de la Sierra; Exaltación de la Santa Cruz, Evangélica del Río de la Plata de Leandro N. Alem; Inmaculada Concepción de la Virgen María de Oberá; Catedral de Posadas; Nuestra Señora de Fátima de Garupá; Nuestra Señora del Rosario de Santa Inés y Virgen de la Medalla Milagrosa de Fachinal.

Misiones jesuiticas

Las misiones jesuíticas estuvieron formadas por pueblos en los que se desarrollaron actividades vinculadas con las ciencias y las artes. Crecieron tanto, que llegaron a un nivel social tecnológico que despertó la ira de los españoles y de los portugueses; por ese motivo, al expulsar a los misioneros, aniquilaron el sueño de los jesuitas.
Los 30 pueblos fundados por los jesuitas en el siglo XVI, cuya organización asombra aún hoy, constituyó la más extraordinaria gesta evangelizadora en América. Las reducciones jesuíticas de San Ignacio, Loreto, Santa Ana y Santa María en la República Argentina, Trinidad en la República del Paraguay y San Miguel en el Brasil, conforman una unidad testimonial que permite internarse con total realismo en la vida de miles de aborígenes que, guiados por los padres jesuitas, supieron crear una organización y un sistema de vida que marcaron el futuro de esta región de América.
Hay en Misiones algunos centros de interpretación que tienen como finalidad brindar todos los servicios de apoyo y protección, tanto a los visitantes como a técnicos, investigadores o historiadores. Uno de ellos es el de Santa María la Mayor, al cual se accede a través de la Ruta Provincial Nº 2, desde San Javier pasando por Itacaruaré o bien desde Concepción de la Sierra. Esta reducción fue fundada en 1636, durante el proceso de destrucción de los pueblos por las malocas paulistas, y se trasladó a su actual asentamiento en 1637. Los muros de la residencia de los religiosos, los talleres artesanales y el colegio están bastante bien conservados a pesar del paso del tiempo y el implacable avance de la selva. La existencia de una secuencia de plazas y plazoletas es una particularidad única en relación con el modelo urbano de las demás reducciones.
El conjunto jesuítico de Santa Ana está a 1 km de la Ruta Nacional 12 y a 39 km de Posadas. El acceso al poblado estaba flanqueado por dos capillas simétricas, una de las cuales se conserva en buen estado; de la otra, quedan vestigios de cimientos. Al igual que en otros casos, el trazado del pueblo está ordenado alrededor de la plaza. En su lado sur, se alza el conjunto de la iglesia, sacristía, casa de los padres, escuela, cementerio, huerta, el coty-guazú y otras dependencias comunitarias. Las viviendas de los aborígenes son diferentes de las de otras reducciones. Se destacan restos de obras utilitarias, como canalizaciones pluviales y los andenes de cultivos del huerto.
El conjunto jesuítico de Nuestra Señora de la Candelaria está a 19 km de Posadas, por la Ruta Nacional 12. La reducción fue sede del Provincial de las Misiones de Guaraníes y su centro administrativo. Los vestigios más notorios de la antigua reducción se encuentran en terrenos de la actual Unidad Penitenciaria de Candelaria.

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