Schmale: "Sería muy mala suerte no encontrar nada"

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"La constante caída en el nivel de reservas que enfrenta el país desde hace algunos años, sumada al importante incremento en la demanda, especialmente del gas natural, está marcando un muy evidente signo de madurez de los actuales yacimientos, y poniendo en evidencia la necesidad de encarar de una vez por todas la exploración en zonas de frontera", dijo el presidente del Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG), Walter Schmale.Como presidente del IAPG, Schmale expresa naturalmente el pensamiento de las empresas petroleras radicadas en el país, que conforman esa entidad.
"Se trata de regiones de alto riesgo geológico, hecho que está determinado, fundamentalmente, por la falta de información que se posee respecto de ellas", agregó Schmale, quien explicó que "a diferencia de lo que sucede en las cuencas productivas, en las áreas de frontera la apuesta inversora por parte de las compañías petroleras es mayor, no sólo porque deben comenzar desde un desconocimiento casi total de la situación, sino también debido a que en esos lugares suele no haber infraestructura adecuada".
"Por lo tanto, sólo la posibilidad del hallazgo de volúmenes importantes de hidrocarburos justificaría la realización de fuertes inversiones en exploración", sentenció.
Advirtió luego que "las empresas que están operando actualmente en la Argentina son grandes y no la ven como la única alternativa para sus inversiones, sino que consideran al mundo en su conjunto como ámbito natural de sus negocios". Dijo, en consecuencia, que "el país tiene potencial exploratorio; el tema pasa por establecer aquellas condiciones que lo conviertan en un lugar atractivo a los ojos de quienes tienen la posibilidad de invertir en otros lugares".
Al explicitar cuáles serían aquellas condiciones "atractivas", Schmale señaló que "se requiere que las normas que regulan la actividad del sector se cumplan y se respeten a lo largo del tiempo". Agregó que "la minería es un buen ejemplo de ello: la Ley de Inversiones Mineras fue promulgada en 1993 y no sufrió alteraciones durante los sucesivos gobiernos, e incluso durante el año 2001 se promulgó una ley complementaria que la mejoró".
"De manera que una norma creada durante una administración fue mejorada en la siguiente y refirmada por el actual gobierno, favoreciendo la llegada de importantes inversiones y constituyéndose de hecho en una política de Estado", indicó.

El potencial
Al repasar las posibilidades geológicas de que en la Argentina puedan realizarse nuevos descubrimientos de hidrocarburos, Schmale recordó que "el país cuenta con 24 cuencas sedimentarias, de las cuales sólo cinco están actualmente en producción; eso implica que existe un potencial exploratorio interesante y tendríamos que tener muy mala suerte para no encontrar nada en tan vasto territorio; y eso resulta hasta improbable". No obstante, insistió en que "para explorarlas hay que hacer importantes inversiones, y para ello resulta fundamental que las regulaciones se mantengan inalterables en el tiempo".
Al hacer un repaso de los antecedentes productivos inmediatos del país en materia de hidrocarburos, Schmale recordó que "desde finales de la década del '90 el horizonte de recursos hidrocarburíferos en la Argentina comenzó a disminuir y también lo hizo el nivel de producción de petróleo, y hoy parecería que la producción de gas está llegando a un techo".
"A eso -agregó- se sumó la nueva realidad económica que surgió tras la devaluación, la pesificación y el congelamiento de las tarifas de los servicios públicos, a principios de 2002, que impactó sobre la industria del gas natural." "Resulta claro que las reservas de gas natural están cayendo, mientras que los requerimientos de la demanda están en aumento", advirtió.
Explicó que "si uno ve cómo está construida la matriz energética del país, nota que el gas es importante no sólo en sí mismo, sino también porque abastece a un alto porcentaje del sector de generación eléctrica, que en los últimos años incrementó su capacidad instalada sobre la hipótesis de la disponibilidad del hidrocarburo".
"Otros factores colaboraron desde 2002 a la fecha para aumentar la presión sobre las reservas y la producción de gas natural -agregó-; entre ellos cabe señalar el importante crecimiento del parque automotor movilizado con gas natural comprimido (GNC), que actualmente consume cerca de 10% de los requerimientos totales del país."
Al abundar sobre la nueva realidad de la demanda, Schmale hizo notar que "asimismo, hay que destacar las mayores necesidades de la industria, que de la mano del crecimiento económico requieren por estos días más energía que antes".
"Los emprendimientos radicados en la Argentina no sólo necesitan que haya energía suficiente, sino que también necesitan tener la certeza de que durará por muchos años; si alguien estuviera pensando en instalar una industria, se fijaría en primer lugar si tiene energía disponible para llevarla a cabo. De lo contrario, la iniciativa sería inviable", dijo. Señaló luego que "la decisión de invertir en exploración debe tomarse hoy para que sus resultados se vean en el largo plazo; y dicha decisión reclama un horizonte libre de incertidumbre que permita planear y acotar el riesgo a niveles razonables".
"La Argentina difícilmente podrá continuar el camino del crecimiento ignorando o dejando de lado las necesidades de nuestra industria", advirtió.

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